Zapatos sin fecha de vencimiento
Nada como un diseño que no pierde vigencia. Eso se logra con personalidad y estilo. Las dos cualidades quedefinen a Josefina Ferroni. Su presente, su historia y sus proyectos
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Coloridos, muy elaborados, con identidad, cómodos, de materiales nobles, en series limitadas y con la calidad de lo hecho a mano. Ese es el mayor capital que Josefina Ferroni amasó en estos primeros diez años de su marca, en los que su nombre se volvió sinónimo de zapatos de culto. En su local de Armenia, un gran ventanal despliega botinetas, chatitas y tacones con personalidad. Los mira orgullosa desde un sillón retro, iluminada por el sol de media tarde, al lado de un buen ramo de flores. Una postal muy Ferroni para hacer balance y brindar. "Es una gran satisfacción, me encanta lo que hago. Trabajo con gente alucinante, la paso bien, sigo aprendiendo?", dice.
Empezó en las turbulencias de 2001, cuando dejó un estudio de publicidad y se animó a forjar su propio negocio. Había estudiado Administración de Empresas, Marketing, Fotografía?, y se decidió por los zapatos. "No sabía nada, nada de zapatos, pero me fascinaban", recuerda. Y así se largó a fabricarlos. Estudió, investigó, preguntó y buscó quién la ayudara. "Fue totalmente una aventura. Cada tanto me embarco otra vez en desafíos. Para el próximo verano quiero hacer unos zapatos urbanos que estén buenísimos, para estar todo el día afuera, como los del diseñador francés Robert Clergerie", cuenta Ferroni, que siempre está en movimiento.
En estos años hubo muchas alegrías, como la inauguración de un primer local en Palermo y después la llegada del segundo en Recoleta. Más tarde logró montar su propio taller para meterse en la cocina de sus producciones. Exportó a España, Canadá, Chile, México, Francia y Uruguay, por nombrar algunos destinos, y expuso sus zapatos en la tienda parisiense Le Bon Marché. Diseñó pares exclusivos para Benito Fernández, María Cher, María Vázquez, Veroivaldi, Cora Groppo y Ffiocca. Estuvo nominada para el Premio Tijeras y ganó el Premio al Buen Diseño que otorgó la Secretaría de Cultura de la Nación en 2011. En BAFWEEK 2005 subió a pasarela con Aída Sirinian y fue una presencia fuerte en los showrooms en otras ediciones. En 2004 Dalila Puzzovio intervino su local con collages y fotografías. "Hace poco me compró zapatos la cantante Marisa Monte", enumera como otro de sus éxitos.
"Lo que más identifica a mis zapatos es cómo son desde lo constructivo. Siempre están bien hechos. Femeninos, modernos y cómodos. Buscamos cumplir con todos los puntos del zapato, pero con detalles. Si sos rockera, vas a encontrar el zapato rockero más lindo del mundo; si estás en la veta sexy, vas a encontrar el zapato", aclara Ferroni. Su nueva colección se remonta a un viaje a Londres que hizo a los 17 años, que quedó grabado a fuego. "Había un revival de los 70?, una estética que no puedo olvidar. Fue un descubrimiento de la moda. Yo en ese momento todavía vivía en Luján", cuenta.
Su nuevo avance es la venta por Internet, desde www.josefinaferroni.com.ar . De ahí salen ventas de Ushuaia a la Quiaca. A sus clásicos (ballerinas de todos los colores, zapatos altos, botas) y colecciones de estación, siempre se suman los hechos a medida y los modelos para novias. Ahora quiere ampliar su línea de accesorios, integrada por billeteras, carteras de noche y cinturones. "Me gustaría convertirme en una marca de accesorios, sumar pañuelos de seda, más carteras? Las marcas tienen que ir evolucionando", sueña en voz alta. Y nunca se queda quieta.

