Accidentes viales y alcohol
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En mayo de 2011, la Organización de las Naciones Unidas realizó el lanzamiento del Decenio de Acción para la Seguridad Vial, programa al que la Argentina, como la mayoría de los países, adhirió para comprometerse a bajar por lo menos a la mitad la cantidad de muertes por accidentes de tránsito.
Sin embargo, las cifras interanuales se han mantenido en el mismo rango en nuestro país: más de 7000 vidas se pierden todos los años. Al indagar sobre las causas del fenómeno, desde la asociación civil Luchemos por la Vida señalan la existencia de diversas conductas de riesgo que se multiplican por la falta de controles efectivos y la escasa conciencia vial de la población.
El alcohol es uno de los factores de riesgo que mayor presencia tiene en los accidentes de tránsito. Un estudio de la Organización Panamericana de la Salud reveló que un conductor que bebe antes de conducir tiene 17 veces más riesgo de tener un accidente fatal.
Cuando Vivian Perrone, conocida por su trabajo en Madres del Dolor, pero que a diario ejerce como profesora de escuela secundaria, aborda en clase este tema, se suele encontrar con una respuesta tan común como desalentadora. "Si total no pasa nada", le contestan sus alumnos cuando les recomienda que no beban si conducen. "Hay mayor conciencia cuando hay mayor control", reflexionó Perrone. La realidad parece darle la razón. Sólo en la Capital, durante los primeros 11 meses de 2015, se realizó un 34% menos de tests de alcoholemia que en el mismo período del año anterior: pasaron de 231.534 a 152.084. En el mismo lapso, los casos positivos detectados crecieron un 38%: subieron de 1998 a 2765. El cambio, según las autoridades competentes, se originó en la modificación de la estrategia de disposición de los controles: antes, cada equipo se instalaba de manera fija en un mismo punto de la ciudad toda la noche; ahora, cada equipo se mueve por cuatro o cinco lugares, que van variando. Así se logra el efecto sorpresa. Antes, los controles eran más vulnerables, porque la gente sabía dónde estaban.
Las explicaciones no satisfacen a quienes buscan generar conciencia sobre la problemática de conducir bajo los efectos del alcohol. Desde la asociación civil Luchemos por la Vida señalan que se debería promover un incremento sustancial tanto de la calidad como del número de los controles, para disminuir la cantidad de conductores alcoholizados. Si se hacen menos, se incentiva a los transgresores a beber y conducir.
El titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), Roberto Moro, destacó que entre sus prioridades estará trabajar muy fuerte con el consumo de alcohol, por ser la droga de inicio entre el 90% de las personas que sufren adicciones. "El 60% de los jóvenes muere en accidentes de tránsito, el consumo episódico de los fines de semana es altísimo en la Argentina. Ningún programa preventivo funcionará si no trabajamos primero el alcohol", concluyó.
Son miles las personas que mueren en accidentes automovilísticos provocados por aquellos que conducen en estado de ebriedad. Muchas otras no mueren, pero quedan mutiladas, destrozadas por el resto de sus vidas. El consumo de alcohol se está volviendo una costumbre peligrosa para los argentinos a la hora de manejar.



