
Amores imaginarios, con víctimas reales
Aquellos que nunca se hayan enamorado de un personaje de ficción, bueno, allá ellos. En estos días salieron a la luz dos noticias relacionadas con amores imaginarios y adolescentes. Escuchémoslas con indulgencia.
El jugador de fútbol americano Manti Te’o dedicó sus últimos triunfos a su novia online, Lennay Kekua, una joven de 22 años que fuera atropellada por un auto y atacada por un cáncer. Los periodistas descubrieron que Lennay nunca existió; el anuncio de la muerte de la chica coincidió con el descubrimiento de su inexistencia. Hoy, Manti pide disculpas y jura que fue objeto de una broma.
Sophia, una universitaria de California, cobra cinco dólares por hacerse pasar por novia en Facebook. Eso incluye colocar "en una relación con…" en su perfil y poblar de "Me gusta" el muro de su novio ocasional. "Trabajo, sobre todo, para los que quieren dar celos a otra persona", explica. Todo amor es imaginario, diría un terapeuta lacaniano. Las cosas que haríamos por un poco de amor, agregamos nosotros. Aun si fuera un amor ilusorio.





