
Andrea Brito, claves para leer la vida cotidiana de la escuela
Edad: 43 años
Perfil : Investigadora principal y docente del área de educación de Flacso
Su tema: cultura escolar y cambios sociales
Lejos de ser un espacio inmutable y homogéneo, que reproduce saberes y rechaza la novedad, como muchas veces se la ve, la escuela está atravesada por cambios y es a su vez productora de transformaciones. "Esos cambios se dan en el cruce de culturas que tiene lugar en la escuela: la académica, la digital, la mediática, las de géneros y clases sociales", enumera Andrea Brito, magíster en Ciencias Sociales con orientación en educación de Flacso, que se dedica a estudiar "la cultura escolar y los cambios sociales, con la idea de desnaturalizar y problematizar la vida en la escuela", y con énfasis puesto en su "materialidad": los vínculos pero también los artefactos, la infraestructura y las representaciones que coexisten en las aulas.Para eso, con su equipo trabaja en dos líneas. Por un lado, analiza las transformaciones de la cultura escrita a la luz de las nuevas tecnologías. "Nos preguntamos qué cambia y qué se mantiene estable en las formas de leer y escribir", cuenta, y describe la convivencia de cuadernos, pantallas, libros, recursos digitales y bibliotecas, "que construyen nuevos sentidos de lo que es saber y conocimiento escolar y nuevos vínculos entre alumnos y docentes, y entre pares".La otra línea de su trabajo se dedica a analizar en varias escuelas del país los boletines, no como un documento que juzga el desempeño de un alumno, sino "que refleja y produce valoraciones sociales más amplias: sobre la idea de meritocracia, de éxito y fracaso, de buen y mal alumno, de conocimiento socialmente válido, y que moviliza también representaciones de la familia".Su trabajo pone especial énfasis en hacer aportes a la formación de docentes. "Los saberes que proceden del hacer cotidiano y de las prácticas son los más útiles para los futuros docentes, pero muchas veces no están presentes en su formación", afirma.





