
Argentina y Chile un siglo de desencuentros presidenciales
La visita que realiza a la Argentina el presidente de Chile Eduardo Frei tiene lugar en un momento excepional de la relación argentino-chilena. Está próximo a firmarse un acuerdo de libre comercio del país trasandino con el Mercosur las inversiones chilenas en la Argentina superan los 3000 millones de dólares concentrándose en áreas estratégicas como la de energía avanzan diversas obras de infraestructura que mejorarán las comunicaciones binacionales y resta un solo conflicto limítrofe en carpeta que está próximo a ser resuelto.
Pero cabe señalar que hubo otros encuentros entre los jefes de Estado de los dos países que adquirieron dimensión histórica. Hace casi un siglo el 15 de febrero de 1899 tuvo lugar el primer encuentro entre presidentes de ambas naciones. Federico Errázuriz de Chile y el general Julio A. Roca de la Argentina se confundieron en un abrazo en el extremo sur del país en el estrecho de Magallanes.
Extremos de tensión
Los conflictos limítrofes entre los dos países habían llevado la tensión a un punto extremo y la carrera armamentista constituía un peso muy importante que restaba recursos económicos a la inversión y al desarrollo y que además complicaba el crédito público.
A ambos lados de la cordillera existían sectores que exaltaban el nacionalismo y creaban un clima de belicosidad en la opinión pública. Fue en este contexto que Roca propuso a Errázuriz un encuentro en el extremo sur para producir un hecho político que contribuyera a la distensión entre Chile y la Argentina.
Ambos mandatarios concurrieron al encuentro embarcados en los buques más modernos de sus respectivas escuadras y acompañados de ministros y legisladores. Los presidentes mantuvieron varias conferencias a bordo de los respectivos buques y también en tierra. A su vez los equipos de gobierno confraternizaron dialogaron y se entendieron.
En el brindis de despedida el presidente chileno se refirió a que "la paz es un don de la Divina Providencia" y Roca agregó que "es también un supremo deber moral y práctico para las naciones que tenemos que gobernar".
El encuentro creó el clima que resolvió el conflicto por la Puna de Atacama -que había puesto a ambos países muy cerca de la guerra- y estableció los canales de entendimiento que poco tiempo después a fines de 1901 evitaron otro riesgo de conflicto y permitieron a Roca y al sucesor de Errázuriz Germán Riesco firmar en 1902 los llamados "Pactos de Mayo".
Medio siglo después
Hasta el siguiente encuentro de presidentes pasó más de medio siglo. Fue el 20 de febrero de 1953 cuando el presidente argentino Juan D. Perón visitó Chile siendo recibido por su colega el general Carlos Ibáñez del Campo. El año anterior se había firmado un acuerdo comercial bilateral importante por el cual Chile vendía 24.000 toneladas de cobre semielaborado a cambio de 140.000 cabezas de ganado en pie de la Argentina.
Ambos presidentes se conocían y sentían mutua simpatía y veían en el estrechamiento de los vínculos políticos y económicos una forma de lograr una mayor proyección internacional para sus respectivos países.
Al día siguiente de la llegada de Perón a Chile se firmó el "Acta de Santiago" que establecía un plazo para la negociación de un tratado con el fin de eliminar las restricciones comerciales entre los dos países.
Perón dijo en la ceremonia de la firma que "el futuro nos impondrá la unión económica de América del Sur" y a su vez Ibáñez sostuvo que el tratado tendía "hacia la complementación de nuestras economías en un juego de recíproco beneficio a la intensificación del intercambio comercial a través de mutuas compensaciones y el apoyo común en favor de nuestro desarrollo industral y agrícola con vistas al aprovechamiento nacional de las capacidades de ambas naciones".
Durante la visita hubo una gran concentración popular en la plaza Bulnes de la que participó medio millón de personas a la vez que se realizó un desfile de cuatro mil hombres sorprendiendo la banda de música de la fuerza aérea chilena al interpretar la marcha "Los muchachos peronistas". De regreso a la Argentina Perón fue acompañado por Ibáñez hasta la localidad de Las Cuevas.
El "Pacto de Buenos Aires"
En julio del mismo año Ibáñez retribuyó la visita viajando a Buenos Aires oportunidad en la que se firmó el Tratado de Unión Económica Argentino-Chilena o "Pacto de Buenos Aires" que fue complementado al año siguiente con el Convenio Comercial y Financiero Argentino-Chileno.
El siguiente encuentro de presidentes de la Argentina y Chile se dio dos décadas después el 28 de octubre de 1965 cuando se reunieron en Mendoza Eduardo Frei -padre del actual presidente- y Arturo Illia.
Este encuentro sentó las bases de entendimiento entre los dos presidentes que permitieron en las semanas siguientes superar momentos de particular tensión en la relación bilateral a raíz de los conflictos limítrofes.
En el mismo momento en que los dos presidentes se reunían en Mendoza tenían lugar incidentes en la zona de Laguna del Desierto con movimientos de carabineros de Chile y desplazamientos de la Gendarmería Argentina. Ambos presidentes intervinieron para evitar que la tensión derivara en un enfrentamiento armado.
La buena relación personal que se estableció entre Frei e Illia fue puesta a prueba en las semanas siguientes.
En diciembre mientras ambas cancillerías daban a conocer un comunicado conjunto negando discrepancias se producía en la zona de Laguna del Desierto un enfrentamiento entre los carabineros y los gendarmes en el que murió un oficial chileno y quedaron tres carabineros heridos.
Negociación pacífica
En Santiago se realizaron a manifestaciones antiargentinas y a ambos lados de la cordillera se hicieron aprestos militares y concentraciones de tropas.
Pero los presidentes impusieron la negociación pacífica y el 5 de diciembre los dos gobiernos anunciaron un acuerdo por el cual la Comisión Mixta de Límites iniciaba su XXIV período de sesiones en la localidad chilena de Balmaceda (300 km al norte de Laguna del Desierto) con la presencia de ambos ministros de Defensa. Así se superó un momento de particular tensión en la relación bilateral.
Los encuentros de Roca y Errázuriz (1899) Perón e Ibáñez (1953) e Illia y Frei (1965) marcaron hitos importantes en la relación argentino-chileno. En los años siguientes los encuentros se hicieron más frecuentes destacándose los que mantuvieron Lanusse y Allende en la búsqueda de la "desideologización" de las fronteras y el de Videla y Pinochet después de superarse el conflicto del Beagle que volvió a poner la relación bilateral en un momento de gran tensión con aprestos bélicos a ambos lados de la frontera.
El encuentro de Frei y Menem tiene lugar cuando tanto en Chile como en la Argentina impera el régimen democrático y sólo resta un conflicto limítrofe (Campo de Hielo) próximo a ser resuelto. Pero la revisión del pasado nos muestra que siempre en los momentos críticos hubo estadistas de los dos lados de la frontera quienes supieron imponer la conciliación para evitar confrontaciones que hubieran tenido consecuencias ruinosas para los dos pueblos .






