Atado con alambre, ¿inclusivo?, cifras
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Atado con alambre
Nuevamente encontraron una excusa para encerrarnos por la fuerza, perdiendo otro día laboral y escolar, horadando más aún la endeble economía y degradada educación.
Esta vez el pretexto fue el censo, instrumento de gran valía cuando son sociedades serias y responsables las que dan sentido a las estadísticas obtenidas. Sabiendo que es nuestro tendencioso Indec quien las recibe y manipula, los resultados se hacen dudosos y la credibilidad, incierta. La reciente historia condena a ese organismo por el manejo discrecional de los guarismos difundidos al antojo y conveniencia del Gobierno, dibujando una realidad que de sospechosa se transformó en extraña y ficticia. La organización de la encuesta naufragó antes de zarpar. La virtud de que con tiempo se pudieran suministrar los datos digitalmente contrastaba con la obligación de tener que recibir al censista de todos modos. Constricción que luego se diluyó por la elevada cantidad de viviendas no visitadas. De lo cual resulta que fue inútil haber parado un país si al final la información (según Marco Lavagna luego de conocerse las irregularidades) la tienen igual. Peor aún, ya estiman el número más importante que arroja un censo (cantidad de habitantes) cuando al mismo tiempo se admite que falta más del 10% por encuestar por diferentes problemas. En el apuro de publicar algún resultado de lo sucedido el miércoles, se informó que somos 47 millones y pico (el pico serán dos o tres millones más o tal vez menos, según convenga). Ni hablar de la importancia del cuestionario, que merece una carta aparte. Una muestra más de un país atado con alambres oxidados por el tiempo que llevan esperando patriotas unidos con ideales que modifiquen alguna vez el errático porvenir que se vislumbra.
Ernesto Ércoli
eercoli118@hotmail.com
¿Inclusivo?
Los datos del censo nacional permitirán conocer las características de la composición de la población de nuestro país. Se nos ha preguntado –entre otras cosas– respecto de nuestra identidad de género, como así también si nos consideramos afrodescendientes, de la mano de una supuesta política de inclusión, que incluye en otros estamentos la deformación del idioma utilizando la e o la x allí donde el lenguaje, producto de una cultura milenaria, utiliza la o. No es mi objetivo polemizar a ese respecto, pero sí me resulta sospechoso, y a la vez indignante, que no se haya considerado en este concepto de “inclusividad” relevar a la población de personas con discapacidades, lo cual permitiría contemplar las necesidades para un grupo respecto del que el Estado sí tiene una obligación insoslayable. Aquellos que convivimos con la discapacidad también estamos hartos de consignas vacías, juegos del lenguaje y declamaciones sobre un Estado que te salva, cuando en los hechos olvida a aquellos que realmente lo necesitan.
Luis Alberto López
DNI 16.785.602
Cifras
El presidente Fernández tasó en 100 millones de pesos su honor presuntamente mancillado por Patricia Bullrich. Al mismo tiempo, ofreció 1,6 millones de pesos como reparación de un delito cometido en plena pandemia, ilícito que configuró un agravio y una burla a la sociedad, en particular a las numerosas familias que perdieron seres queridos merced al Covid sin siquiera poder despedirlos. En cualquier caso, el Presidente pone de manifiesto una vez más su absoluto desprecio por los ciudadanos y su indiferencia frente a tanto sufrimiento.
Eduardo P. Ayerra
DNI 8.254.636
Resarcimiento
Con un resarcimiento dinerario, un juez pretende dar término a una falta grave de carácter ético. La ofensa a todos los habitantes del país, desde el nivel más alto gubernamental, debería ser considerada como una burla al esfuerzo realizado para superar la crisis sanitaria. Califica también la falta de caballerosidad para pagar la agasajada, dejándola afrontar culpas ajenas. Lo conducente es la devolución de los gastos tomados del erario público para una fiesta privada. No me refiero solamente a la torta cumpleañera, al champagne y demás, sino también a la vigilancia, custodios, traslados, personal en general interviniendo. Seguramente el monto total asignado supera el otorgado a un comedor escolar.
Manuel Corchon
DNI 4.511.547
Era del enojo
Excelente la nota de Luciano Román “La era del enojo”. Estoy absolutamente de acuerdo con lo que piensa y tan bien describe el autor. Estoy cansada de escuchar a políticos y periodistas que sobreactúan, declaman, gritan, sin advertir que nos hacen la vida más amarga y más triste de lo que ya estamos viviendo los argentinos. Para eso está el “teatro” y con mucho gusto voy a verlos y me hacen reír o llorar, según lo que yo elija ver. Lo único que ganan es hacernos cambiar de canal.
Lili Mitre
limitre@gamil.com.ar
Bancos de plaza
Comparto lo afirmado en la carta “Vereda y bancos”, de la lectora Susana Migliori. He escrito sobre el tema de los bancos y taburetes en la Plaza Chenaut, en Palermo, y añado: no solo son incómodos , sino sucios, fríos en invierno, necesitan constantes manos de pintura y mantenimiento, que creo que fue una de las razones esgrimidas en ese entonces para reemplazar los hermosos bancos de madera. Cambiaron la fisonomía del barrio, porque los vecinos no los usan. Cuando disfrutábamos de los hermosos y cómodos bancos se veía a adultos mayores leyendo el diario, a madres con sus bebés disfrutando del sol y a muchos estudiantes repasando sus notas. Todo eso desapareció. El jefe de gobierno de la ciudad hace oídos sordos a estos reclamos y claramente prioriza instalar estos adefesios, que parecen sembrados por toda la ciudad en cada nuevo emprendimiento.
Marilyn Cornille
DNI 4.533.138
En la Red Facebook
Alberto Fernández: “Somos los herederos de Perón y de Evita, venimos a preservar los derechos de los que trabajan”
“¿Derechos de los que trabajan? Empiece por poner a trabajar a los que viven de planes que pagamos con nuestro trabajo, nuestro esfuerzo”- Norma Auger
“¡Cada vez son menos los que trabajan y más los mantenidos por la estructura y fábrica de pobres que ustedes promueven!”- Julia Patricia Ruiz
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