De los lectores: cartas & e-mails
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Nuestros dos males
En las últimas décadas, la Argentina ha experimentado un declive económico notable, intensificado por la creciente influencia del populismo y el autoritarismo en la política. La política económica populista, caracterizada por la intervención estatal y la protección de sectores específicos de la sociedad, ha creado una serie de desequilibrios y distorsiones. Los altos niveles de proteccionismo han limitado la competencia y reducido la eficiencia productiva, mientras que los controles de precios han generado escasez y desincentivado la inversión en sectores claves. El populismo ha llevado a una mayor intervención estatal en la economía, generando corrupción y nepotismo, lo cual socava la confianza de los inversores y limita la inversión extranjera en el país. El impacto negativo del autoritarismo en la economía argentina, la erosión de las instituciones democráticas y la falta de transparencia en la gestión pública han generado inseguridad jurídica y reducido la confianza de los inversores. La falta de libertad económica y la interferencia estatal en la actividad empresarial limitaron la innovación y la competitividad. En suma, la combinación de populismo y autoritarismo provocó un ambiente económico hostil en la Argentina, que ha contribuido a su declive económico. Para superar esta situación, es necesario un cambio de rumbo en la política económica, la restauración de las instituciones democráticas, la revalorización del papel de la Justicia y la transparencia en la gestión pública.
José María Condomí Alcorta
jmcondomialcorta@gmail.com
La especulación
El principal problema argentino es el sector financiero dedicado a la especulación con los depósitos en los bancos, dinero que a costo cero tiene por misión favorecer la inversión productiva, el empleo genuino, progreso y bienestar. Orientar el crédito es poner en su lugar a los “enfermos de codicia desmesurada” y hacer que cumplan su misión de colaboración en la misión del Estado de promover el desarrollo económico y bienestar social. Al orientar el Congreso Nacional con leyes el uso racional del dinero bancario a la inversión productiva con garantía real frena la especulación, mejora la productividad y bajan los costos, aumentan los bienes, el trabajo que trae progreso y con él la confianza, el aumento de la producción y las exportaciones, más recaudación de impuestos razonables y fin de la inflación por desaparición de su causa. Pero también debería el Parlamento analizar la gestión y que funcione el sistema inmunológico de control y frenar maniobras de “privilegio y delincuencia” enquistados en la función pública. La administración pública debe planificar, organizar, dirigir, coordinar y controlar la gestión. La sola mención de la fortuna que se paga a políticos como privilegio es indignante en un país con tanta pobreza inconcebible e inaceptable.
Ángel Luis Bigatti
abigatti@hotmail.com
Derecho a disfrutar
Que el gobierno de la provincia de Buenos Aires costee los viajes de egresados de los jóvenes mientras que hay tantos niños que no se alimentan y tantos jóvenes que no terminan el secundario es inmoral, pero publicitarlo como “derecho a disfrutar” es un obseso populismo que los ciudadanos debemos denunciar y no podemos tolerar.
Micaela Hierro Dori
micahierro@cultdemocratica.org
Dólar humanitario
Hay más de un millón de compatriotas que vivimos en el exterior y muchos donamos tiempo y dinero a causas humanitarias.
Hay infinidad de organizaciones argentinas no gubernamentales sin fines de lucro que necesitan fondos, pero solo aceptan dinero de cuentas de bancos argentinos, a la que la mayoría de los que vivimos en el exterior no accedemos, o tarjetas de crédito a las que nos cobran el dólar a valor oficial.
Sería bueno que el gobierno argentino analice fijar un “dólar humanitario” para que los que vivimos en el exterior podamos donar dinero a cualquier causa nacional que queramos al valor del dólar real.
Un dato no menor es que, en el año 2022, los mexicanos que viven en EE.UU. enviaron remesas de dinero a México por casi 60.000 millones de dólares.
Alejandro Bonino
abonino@hotmail.com
Gracias, maestro
¡Gracias, Héctor Alterio! ¡Gracias por tu talento, tu entrega, tu sensibilidad! ¡Gracias por regalarnos una noche mágica, preñada de poesía, de nostalgia, de bella música, de vivencias y recuerdos compartidos! Volviste a tu Buenos Aires querido, con tus gloriosos y prolíficos 93 años, y junto al virtuoso Juan Esteban Cuacci al piano, cautivaste a la sala colmada del Astros, que apenas podía contener tanta emoción. Un juglar, un trovador, un poeta que presta su cuerpo y su voz a otros tantos poetas. Gracias por tantas divinas palabras, imprescindibles como el pan nuestro de cada día. Los espectadores de A Buenos Aires nos fuimos con el alma henchida y los ojos húmedos.
¡Gracias, maestro!
Irene Bianchi
DNI 6.688.332
Frutos
Hace unos 20 años recibí con el diario LA NACIÓN un sobrecito con semillas de árboles de la Argentina. Las sembré y hoy tengo en mi jardín un gigantesco ejemplar de ibirá pitá que supera los 12 metros de altura y me regala racimos de hermosas flores amarillas al final del verano. A partir de ese momento me aficioné a la propagación de especies nativas. Soy de Córdoba y peleo contra la agresiva deforestación que padece la provincia, queda solo 2,9% de bosque nativo y debemos defenderlo con uñas y dientes. Iniciativas como las que ustedes tuvieron 20 años atrás, aunque no lo parezca, dan sus frutos.
¡Gracias!
Adriana Moyano
adrianamoyano@hotmail.com





