Sinceramiento, un fallo ejemplar y voz de alarma
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Sinceramiento
Cristina Kirchner, refiriéndose a la Corte Suprema de Justicia, por hacer lugar a la demanda de la Ciudad en el caso de las clases presenciales, escribió con ironía: “Sinceramente está muy claro que los golpes contra las instituciones democráticas elegidas por el voto popular ya no son como antaño”. En su malintencionada comparación con los golpes militares “de antaño”, resultan claros sus deseos destituyentes sobre el alto tribunal. El ardid que ha utilizado tantas veces de acusar de traidores a la patria a los que no piensan como ella. Hemos sufrido los argentinos demasiado terrorismo de Estado para permitir que los autoritarios, aunque hayan sido elegidos por el voto popular, aprovechen el poder de su cargo y sigan atentando contra la democracia. Sabemos que sus dichos tienen que ver con los juicios que obran en su contra y de los que no se ha podido librar. Bien harían los jueces que los llevan en terminarlos cuanto antes. Ni siquiera los juicios contra la última dictadura militar duraron tanto. Necesitamos que la Justicia ponga en claro las cosas. Y el ciudadano común, que lucha dignamente por el bien de su familia, necesita convencerse de que es hora de saber de verdad si la Argentina es una república.
Nos haría bien sincerarnos.
Matías Aníbal Rossi
matiasrossi2014@gmail.com
Un fallo ejemplar
El fallo de la Corte Suprema de Justicia debe ser correctamente interpretado. Luego de conocido, algunos sostienen que “ganó Rodríguez Larreta” o que “la Corte decidió la presencialidad en las escuelas”; otros se irritan al no soportar lo que consideran una dura derrota, pero nada de ello está más lejos del contenido de una ejemplar decisión que es una notable afirmación tanto de la vigencia del federalismo y de los poderes delegados, en cuanto al ejercicio de las facultades que les son propias a unos y otros (gobierno central y gobiernos locales). En el diferendo CABA-gobierno nacional se estableció que este no podía invadir facultades propias de las provincias. Con relación a la CABA, la propia Corte en fallos anteriores la había equiparado a una provincia más. La Corte no ha decidido una cuestión político-partidaria, el máximo tribunal ha establecido pautas fundamentales para el funcionamiento de la democracia republicana en un fallo que será recordado en el tiempo como un aporte fundamental a los principios constitucionales. Y si alguien salió ganancioso, lo fue la institucionalidad en la Argentina.
Juan Antonio Portesi
juanchoportesi@yahoo.com.ar
Voz de alarma
Entendemos expresar el sentimiento de muchos argentinos al subrayar el inmenso peligro en que nos encontramos frente a un intento de demolición institucional, en el contexto de gastos públicos crecientes, tributos insoportables, endeudamiento astronómico, inflación galopante y controles de precios inaceptables junto a reiteradas amenazas a la libertad de prensa y perspectivas turbias frente al proceso electoral.
Es responsabilidad indelegable de cada uno señalar en voz alta y de modo reiterativo este peligro manifiesto y presente, pues a todas las personas decentes interesa el respeto recíproco. Es urgente retomar la senda de los valores alberdianos, que hicieron de nuestro país uno de los más prósperos del planeta hasta que cedimos frente a un estatismo avasallador que nos ha conducido al empobrecimiento moral y material.
Alberto Benegas Lynch (h.)
Alejandro Fargosi
Álvaro de Lamadrid
adelamadrid@hcdn.gob.ar
Conclusión incólume
No cabe duda de que el proyecto de ley que declaró el Presidente enviará al Congreso para subsanar la cuestión del DNU tampoco tendrá el efecto deseado, si tenemos en cuenta la parte de la sentencia de la Corte que expresa textualmente: “Es más, aun en el supuesto hipotético en que el contenido material de la regulación en estudio se instrumente mediante una ley formal del Congreso nacional, la conclusión a que arriba el tribunal en torno a la vulneración de la autonomía de la ciudad de Buenos Aires se mantendría incólume” (sic).
Roberto A. Meneghini
dr.meneghini@hotmail.com
El reino del revés
En una Argentina abrumada por enfrentamientos de un gobierno que no escucha y funcionarios que viven fuera de la realidad, nos encontramos, con tremenda sorpresa, con que el gobernador de Formosa, saliéndose del protocolo, vacunó a casi todos los presos de las cárceles provinciales. Su gestión de más de 30 años nos reserva siempre cualquier sorpresa de violación de las normas y derechos, más allá de que el deseo sería que todos los argentinos pudieran recibir la vacuna. Esto se contrapone con la negación del Presidente de alterar ese esquema de prevención de la salud para las personas con discapacidades. Asesorado por un grupo de expertos dependientes del poder político, resolvieron que deben esperar turno como cualquier ciudadano común. No tienen en cuenta algo básico: casi todas las personas con estas características, como autismo, hipoacusia, parálisis cerebral, síndrome de Down, etc., tienen una relación en su vida que no soporta una internación y el aislamiento que requiere esta pandemia, alejados de sus afectos y acompañantes terapéuticos. Esta situación de encierro los llevaría desgraciadamente a un túnel con final anunciado.
Señor Presidente, tenga la capacidad de un gesto de grandeza, puntualmente en este caso, que llega a miles de argentinos. No traigan Alberto Fernández y Gildo Insfrán el recuerdo de la Argentina interpretada tan elocuentemente por la gran María Elena Walsh en “El reino del revés”.
José María García Arecha (h.)
Exsenador de la Nación (UCR-CABA)
En la Red Facebook
Nicolás Trotta, sobre la suspensión de la presencialidad en las escuelas: “Larreta está obligado a cumplir”
“Si gastaran la mitad de la energía que usan para hostigar a los porteños en conseguir vacunas, ya el país estaría inmunizado”- Eleonora Pupillo
“Eso muestra una vez más el espíritu antidemocrático.La Corte Suprema dio su dictamen... Le buscan la vuelta para hacer su voluntad a como dé lugar olvidándose de que somos una república con división de poderes”- Patricia Parodi
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