
Casi famosos: historias de perdedores
Las enciclopedias apenas si les dedican una mención. Pudieron haber sido parte de la gran historia, pero se quedaron ahí, a la intemperie: son los grandes perdedores de la historia del rock. Todo comienza con Pete Best, el baterista de los Beatles que terminó siendo "apenas otro espectador del big bang de la cultura pop". Y sigue con Henry Padovani, guitarrista original de The Police; Ian Stewart, uno de los miembros fundadores de los Rolling Stones; Terry Reid, que estuvo a punto de ser el vocalista de Led Zeppelin, y otros pobres diablos que Maximiliano Poter ha venido a rescatar en Losers, acaso con el noble propósito de hacer justicia poética. Sostenido por un consistente trabajo de investigación (cada capítulo tiene abundante bibliografía), el libro recorre esas historias grises y desdichadas. Es la crónica de una derrota. Y, en el retrato piadoso de estos músicos, que no alcanzaron siquiera los 15 minutos de fama de los que hablaba Warhol, parece hacerse eco de aquella idea de Mark Twain: "La fama es vapor; la popularidad, un accidente. La única certeza terrenal es el olvido".






