Cuando los teólogos toman la palabra
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La relación entre la Santa Sede y los expertos en teología nunca ha sido del todo pacífica.Es que la teología, como toda ciencia, tiende a la autonomía, a desenvolverse sobre la base de sus propios principios. Y es frecuente que los avances de la investigación teológica entren en colisión -real o aparente- con las verdades dogmáticas de la Iglesia. No fueron pocos los choques que el Papado tuvo, en las últimas décadas, con algunos teólogos católicos de la Europa central. Sin embargo, en la mayoría de los casos se han encontrado los puntos de equilibrio adecuados para superar las diferencias, y los teólogos han logrado armonizar su búsqueda de la verdad con los contenidos esenciales de la fe.
En la Argentina, no se han planteado, en general, disidencias graves que puedan afectar el equilibrio armonioso entre la labor de los teólogos y el horizonte dogmático de la Iglesia.
Recientemente, se realizó en La Falda, provincia de Córdoba, la XV Semana de Teología, que congregó a unos 60 teólogos de todo el país, sacerdotes y laicos.
Esta reunión es organizada, año tras año, por la Sociedad Argentina de Teología (SAT), que preside el padre Luis Heriberto Rivas, destacado especialista en materias bíblicas.
La Semana se abrió esta vez con una misa presidida por el nuevo obispo de Chascomús, Juan Carlos Maccarone, quien se caracterizó, en todas sus intervenciones, por su fino humor y su audacia imaginativa para abordar los problemas de la teología.
El tema general del encuentro estaba centrado en el documento papal sobre el Tercer Milenio, que fue presentado por el padre Eduardo Briancesco. Hubo cuatro ponencias mayores, en los sucesivos días del plenario, además de las presentadas en los grupos, según las áreas de trabajo: Biblia, Dogmática, Moral y Pastoral.
La primera ponencia fue de Horacio Simian-Yofre, jesuita, y estuvo referida a las categorías bíblicas que permiten abordar la historia desde la fe cristiana, entre la memoria y la esperanza, como la utopía apocalíptica, pasando del pesimismo a las utopías neoapocalípticas. El expositor, de origen santafecino, decano de la Facultad Bíblica, en Roma, aportó una sinopsis de los avances bíblicos.
Juan Noemi C., laico chileno, propuso una visión panorámica y crítica sobre los actuales ensayos de teología de la historia, tanto europeos como latinoamericanos. Insistió en la necesidad de asumir los cuestionamientos de la filosofía de la historia durante la modernidad y en superar la Teología de la Liberación, profundizando su intuición de establecer una teología de la historia.
Ignacio Pérez del Viso, jesuita, se refirió a los mártires de los primeros siglos en comparación con los mártires de fines del segundo milenio, como el obispo Romero y los seis jesuitas asesinados en El Salvador, así como el obispo Angelelli y los palotinos, en nuestro país, hace veinte años. A diferencia de la simple víctima que padece una injusticia, el mártir es un testigo del amor de Dios que irradia justicia y esperanza.
Jorge Scampini, dominico, habló de la unidad de los cristianos en el camino hacia el Tercer Milenio y de los pasos dados desde la teología del Concilio. Mostró el aporte de los teólogos para armonizar posiciones que parecían irreconciliables. Para mencionar un ejemplo, el tema central que separaba a luteranos y católicos era el de la justificación por la fe. Ahora bien, sobre este punto, se ha logrado un acuerdo esencial en el seno de una comisión mixta, sometido ahora a la aprobación de las autoridades de ambas iglesias.
Las cuatro ponencias principales serán reunidas en un libro, como todos los años, para que el fruto de las investigaciones no quede restringido a un círculo académico. Hubo general coincidencia en que prevaleció, durante el encuentro, un respeto irrestricto hacia la libertad de pensamiento y que no existió el menor intento de coartar el libre debate con dogmatismos autoritarios o con mayorías conjeturales.
Los desafíos del milenio
En consonancia con la Semana de Teología, salió a la luz recientemente un libro de Paulinas-Criterio, titulado "Desafíos ante el Tercer Milenio". Se trata de una obra en colaboración, coordinada por el padre Carlos María Galli, vicepresidente de la SAT, y presentado por Osvaldo Santagada, director de la revista Criterio.
En la primera parte, el padre Pérez del Viso se refiere al "mea culpa" del milenio y describe de qué modo el indio efectuó una síntesis, en metalenguaje simbólico, entre los sacramentos del Reino -como los había vivido antes de la llegada de los españoles, y los sacramentos de la Iglesia. En la segunda parte, el doctor Norberto Padilla presenta el panorama del desafío ecuménico, como él lo ha vivido en numerosos y aleccionadores encuentros. Finalmente, el padre Galli nos introduce en la historia con los ojos del creyente, sin desvirtuar por ello la visión del no creyente.


