
De la escuela a la televisión
Por Roxana Morduchowicz Para La Nación
1 minuto de lectura'
En las últimas décadas, en todo el mundo, la escuela ha sostenido una relación nada sencilla con los medios de comunicación. El vínculo se ha movido más cerca de la desconfianza que de la integración.
Sin embargo, los medios, y en particular la televisión, desempeñan un papel central en la vida de los chicos y los jóvenes. Primera actividad de placer y principal fuente de información, los medios afectan e influyen sobre la manera en que los chicos perciben la realidad e interactúan con el mundo.
La escuela no puede desconocer esta situación. Podrá incorporar los medios para analizarlos, explorarlos e interrogarlos. Pero lo único que no puede hacer la escuela respecto de los medios de comunicación es ignorarlos. La educación, por el contrario, debe abrir nuevos espacios en los que los alumnos puedan experimentar qué significa ser productores culturales, capaces de leer diferentes textos y, ciertamente, de producirlos.
Invitación a escribir
Es esta producción la que propone el primer festival "La escuela hace TV", organizado por la Secretaría de Educación de la ciudad de Buenos Aires, a todos los sextos y séptimos grados de todas las escuelas primarias públicas porteñas. "La escuela hace TV" invita a los alumnos a escribir una historia que será después llevada a la televisión por actores profesionales, un mismo día, a la misma hora en los cuatro canales de aire privados de la ciudad. Un día de noviembre, cualquier espectador que encienda el televisor a una determinada hora verá un programa unitario de ficción cuyo guión habrá sido elaborado por algún sexto o séptimo grado de Buenos Aires.
El festival "La escuela hace TV" es una invitación a escribir. Durante varios meses, los alumnos deberán leer, investigar, narrar, revisar, corregir y rescribir una historia. Hasta lograr el relato que desean. Es una propuesta para todos los chicos. Porque todos los chicos son capaces de escribir, siempre que se les dé la posibilidad de hacerlo.
Construir una historia entre todos los alumnos de un grado permite a la escuela reconocer y revalorizar lo que los chicos traen consigo a la clase. Invita a los maestros a tomar en cuenta, a valorar y resignificar los lenguajes, inquietudes, deseos, fantasías y placeres cotidianos de los alumnos. Aquellos que viven dentro, pero también fuera de la escuela.
Productores culturales
Esta es una oportunidad única para la escuela pública. Porque puede participar de una propuesta que invita a escribir, a narrar y a construir un relato entre todos los chicos. Pero, además, porque en esta ocasión hay un valor agregado: la posibilidad de que esa historia se convierta en guión y el guión sea llevado a la televisión abierta.
Los chicos tienen mucho para decir. Es esta voz, convertida en palabra escrita y luego en historia, la que el festival "La escuela hace TV" propone construir. Una voz, un relato que, en esta oportunidad, será visto y oído por miles de personas que seguramente querrán disfrutar una historia construida por "guionistas" de once y doce años.
Los chicos habrán sido productores culturales y posiblemente sentirán qué grande es el alcance de un mensaje cuando tiene la posibilidad de llegar a toda la comunidad. Habrán sabido leer diferentes textos y, también, comenzado a producirlos. Habrán aprendido que con la televisión (y no sin ella) es posible abrirse a nuevos lenguajes y a nuevas posibilidades.
Habrán descubierto el encanto de contar una historia. Desde la escuela para toda la sociedad.






