De santos, lugares y nombres
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"Vivo en la localidad de San Antonio de Padua, partido de Merlo, provincia de Buenos Aires. Personalmente, siempre consideré que éramos paduanos ,pero con mucha frecuencia algunos medios usan el término paduenses . No obstante que en realidad nosotros somos antonianos ,porque la ciudad es San Antonio «el que murió en Padua»", escribe el doctor José Francisco Cervini.
"He recurrido al Diccionario de la Real Academia Española y el término paduense no figura -continúa-, pero sí el término paduano , referido a la ciudad italiana de Padua. Reivindico el gentilicio paduano porque así está escrito en nuestra hermosísima iglesia al pie del altar, donde está transcripto íntegro el Responsorio de San Buenaventura, que en la parte que me interesa dice: «... cuéntenlo los socorridos y díganlo los paduanos».
"Creo que paduano es más fuerte que paduense y que este se populariza por la ley del menor esfuerzo. Y por la vecindad de Merlo, donde los vecinos son merlenses . Concretamente, ¿es correcto el término paduense ?", termina el lector.
Nuestra lengua tiene muchos sufijos para formar gentilicios ( -ano , -ense , -és , -eño , -eno , -ino , -ero , etcétera) y no hay una regla que determine de antemano cuál debe agregarse a un nombre de lugar. No hay duda de que el gentilicio correspondiente a la ciudad italiana de Padua es paduano , pero esto no significa que, si en el mundo hay otras ciudades del mismo nombre, su gentilicio sea el mismo. Por ejemplo, los nativos de la provincia argentina de Santa Fe son santafesinos o santafecinos , pero los de Santafé de Bogotá son santafereños ; santiagueños son los naturales de Santiago del Estero, pero los de Santiago de Chile son santiaguinos , los de Santiago de Compostela son santiagueses y los de Santiago de Cuba, santiagueros . La inscripción de la iglesia se refiere a la Padua italiana, de modo que no es indicación para nombrar a los habitantes de la localidad bonaerense.
También suele ocurrir, a la inversa, que a un nombre de lugar corresponda más de un gentilicio, como brasileño y brasilero . O que en un tiempo se use uno, pero que después este caiga en desuso y tienda a ser reemplazado por otro, como ocurrió con malvinero , como se decía en otro tiempo a los nativos de las Malvinas, que últimamente casi no se oye y ha sido reemplazado por malvinense .
En cuanto a las ciudades que tienen en su nombre un complemento, caso muy frecuente en América, donde las ciudades fundadas por los españoles suelen tener nombres de santos, es frecuente designarlas hoy en día por el complemento, y entonces se impone un gentilicio derivado de este. Es el caso de la arriba mencionada Santafé de Bogotá, más conocida como Bogotá , nombre del que deriva el gentilicio más común, bogotano . No es de extrañar, entonces, que el gentilicio de San Antonio de Padua no derive de Antonio ni de San Antonio , sino de Padua .
Pero ¿cuál de los derivados de Padua es el correcto? Formalmente, tanto paduano como paduense son correctos porque están construidos de acuerdo con las reglas morfológicas de nuestra lengua. Los hablantes que no son del lugar seguramente tenderán a decir paduano , que es el gentilicio que conocen para la Padua italiana. Pero, como hemos explicado, es posible que la Padua bonaerense tenga otro. Solo el uso puede decirnos en este caso cuál es el que corresponde. Si se usan los dos, ambos son aceptables. Y, si en otro tiempo se dijo paduano pero hoy en día es más frecuente decir paduense , no significa esto que los que están acostumbrados a usar la forma antigua tengan que renunciar a ella. No porque se haya creado una forma nueva la anterior se vuelve incorrecta: si decían paduano , pueden seguir diciéndolo, de la misma manera que nadie que antes dijera malvinero está obligado a decir ahora malvinense .
Misterio
Escribe Víctor J. Cordovero:
"El jueves 8, leyendo LA NACION, como lo hago todos los días desde hace más de 40 años, me encuentro con un artículo cuyo título le copio más abajo. Confieso que no pude descubrir la intervención austríaca en los hechos, a pesar de haber leído varias veces la noticia. Tal vez usted me pueda explicar este misterio. El título dice: «Una investigación liderada por Austria / Alerta en San Pablo por otra ola de ataques / Temor tras la quema de tres colectivos»."
Como el lector, yo también leí con atención la nota para ver por qué había intervenido Austria. La frase me había alarmado porque pensé que el hecho era tan grave que había motivado una intervención de las Naciones Unidas y que se había encomendado a Austria encabezar el equipo encargado de la investigación. El hecho era grave, sí, pero nadie de afuera lo estaba investigando. Y no pude resolver el misterio.
Nulidad no es anulación
"El martes 6, al leer la tapa de LA NACION, quedé sorprendida por la manera en que fue titulada una de las notas, que continuaba en la página 8. La nota, firmada por la corresponsal en Italia, trataba sobre los matrimonios católicos y se titulaba «Anulan matrimonios por causas insólitas». Desde el título y a lo largo del texto, en reiteradas oportunidades se habla de anulación matrimonial, disolución matrimonial y disolución del vínculo. Todo esto es erróneo, pues el matrimonio católico apostólico romano es un sacramento y el vínculo que se crea entre los cónyuges luego de recibir dicho sacramento es indisoluble hasta que la muerte de uno de los dos cónyuges los separe. Por tanto, ningún ser humano está habilitado para disolverlo. A lo sumo, podrá declarar la nulidad del matrimonio, lo que significa que nunca existió", escribe Alejandra M. Uriburu Nougués.
Como observa la lectora en esa nota, es frecuente confundir los términos anulación y nulidad , que no significan lo mismo. Anulación es la acción de anular, es decir, de hacer nula una cosa. Para que una cosa pueda ser anulada, primero debe ser válida. En cambio, nulidad es la cualidad de nulo. La anulación es una acción del sujeto; la nulidad es una condición del objeto. Como el matrimonio católico es indisoluble, no se puede anular, pero, si por alguna razón ese aparente matrimonio no es válido, se puede declarar su nulidad, es decir, declarar que es nulo.
Manipulaciones
Tiene razón Marcela García: lo que se manipula, si es que se manipula, es el índice. Escribe: "Todos los diarios, incluido este, hablan de la inflación. Sin embargo, la inflación a mi juicio es un parámetro imposible de conocer a ciencia cierta y solo es posible estimarlo a través de un índice, que es lo que mide el Indec. Por lo tanto, ¿es correcto hablar de «manipular la inflación»? ¿No debería decirse «manipular el índice de inflación»?".
Lucila Castro recibe las opiniones, quejas, suge-rencias y correcciones de los lectores por fax en el 4319-1969 y por correo electrónico en la dirección dialogos@lanacion.com.ar .




