
Debora Serracchiani, nueva estrella de la izquierda italiana
Tiene 38 años, es secretaria del PD de Udine, en el norte de Italia, y en las recientes elecciones europeas la suya fue una de las pocas historias de éxito frente a la triunfante derecha de Berlusconi. Ya se habla de ella como posible vicepresidenta del partido y hasta se la llamó "la Obama italiana" Elisabetta Pique Corresponsal en Italia
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ROMA
En el desierto de la izquierda italiana, y en el marco de la nueva y estrepitosa derrota sufrida por el Partido Democrático (PD) tanto en las elecciones europeas como en los comicios administrativos que se celebraron en paralelo el fin de semana pasado, Debora Serracchiani es un oasis. En las elecciones europeas el PD obtuvo el 26,13% de los votos, un resultado terrible si uno tiene en cuenta que, en los comicios generales anticipados de mayo de 2008 -cuando Silvio Berlusconi derrotó a Walter Veltroni-, había alcanzado el 33,17% de los votos. El PD también sufrió un durísimo golpe en las elecciones administrativas parciales.
De 38 años, estilo sobrio y simple -usa cola de caballo, flequillito, poco y nada de maquillaje, ropa normal (pantalones amplios con varios bolsillos, collar étnico y remera)-, Debora es para muchos la revelación del momento, una joven estrella que salió del anonimato gracias a la web después de un impactante discurso pronunciado el 21 de marzo pasado, en la asamblea nacional del PD.
En aquella oportunidad ella, una desconocida para el gran público, secretaria del PD de Udine -la capital de la región del Friuli Venezia Giulia, al nordeste de Italia-, habló sin vueltas ni pelos en la lengua. Y en un discurso que se convirtió en el más cliqueado de la red de redes, criticó duramente a la actual dirigencia partidaria, cuestionó las continuas peleas internas y ese estar tan "lejos de la realidad, de las cosas reales" que le costó miles de votos al joven partido -nacido a fines de 2007 de la unión de los Demócratas de Izquierda (herederos del famoso Partido Comunista Italiano) y los centristas de la Margarita.
En una intervención directa, llena de fervor y también de sentido común, que sacudió a todos, Debora también reclamó volver a hablar con una sola voz (en alusión a la perenne diversidad de opiniones de los principales referentes del partido), superar los personalismos (léase, la omnipresencia en la sala de mando de viejos e ilustres nombres como el del ex premier Massimo D´Alema) y espacio para una nueva generación política, "no sólo en sentido anagráfico sino sobre todo en lo relativo a una nueva mentalidad".
En pocas horas el video de su discurso, que arrancó diciendo que ella llegaba de Udine, la ciudad que finalmente recibió a Eluana Englaro para morir, se convirtió en uno de los más vistos de YouTube.
Semanas más tarde, la joven fue elegida como candidata para las elecciones europeas del PD por la circunscripción electoral del nordeste de Italia. Y Debora, denominada "Serracchiona" (un juego de palabras con "secchiona", término que significa algo así como "traga"), volvió a sorprender. No sólo ganó uno de los 21 escaños obtenidos por el PD para el Parlamento Europeo (frente a los 29 obtenidos por el Partido del Pueblo de la Libertad, en el gobierno). Sino que, además, en su región del Friuli Venezia Giulia, un territorio dominado por la derecha, con 144.558 preferencias superó al mismo Silvio Berlusconi (que por supuesto a nivel nacional le ganó a todos, con 2.700.000 votos).
Un ícono esperanzador
El récord de Debora fue festejado por el "popolo" del PD con frases más que elocuentes: "Yes, she can", le escribieron en su sitio, coronándola como el nuevo ícono de la esperanza de que el PD resurja de sus propias cenizas. "Abrí los ojos, prendí la computadora y descubrí que le había ganado a Papi... Fue simplemente fantástico", admitió ella misma, llamándolo a Berlusconi "Papi", como Noemi Letizia, la joven y rubia napolitana amiga del premier que hace más de un mes se convirtió en el detonante de un escandalete que hasta provocó un pedido de divorcio de parte de la ex primera dama italiana, Verónica Lario.
"Estoy confundida, hasta hace un mes no me conocía ni siquiera el kiosquero", confiesa Debora, que es la antítesis de esas "velinas" (como se le dice en Italia a las modelitos y bailarinas de TV) que el mismo Berlusconi intentó candidatear en las listas del PDL para las elecciones europeas, según denunció también Verónica Lario en una carta a la prensa en la que preanunció la ruptura con el Cavaliere, y el comienzo de un escándalo que aún no ha terminado.
Debora, que nació en Roma el 10 de noviembre de 1970, es abogada y se mudó a Udine junto con su pareja, Riccardo, en 1994 (año del primer gobierno de Berlusconi). No tiene hijos, sino tres perros y dos gatos.
Primero fue consejera en la segunda circunscripción de la ciudad, y coordinadora de la comisión de urbanística y de obras públicas. En 2006 fue elegida en el consejo provincial de los Demócratas de Izquierda, y en 2008 fue reelegida dentro del PD.
En el famoso discurso del 21 de marzo, que con sus críticas al "establishment" del partido conquistó a los cibernautas, Debora denunció con fuerza al gobierno de derecha de Berlusconi.
"Nosotros no nos podemos reconocer en un país que cree que la seguridad se puede realizar asignándola a unos politizados que se ponen a hacer los sheriffs. Nosotros no nos podemos reconocer en quien piensa que los inmigrantes son criminales. Nosotros no podemos reconocernos en un país que no invierte en la escuela, en la universidad y en la investigación. Nosotros no podemos reconocernos en un país que piensa superar la crisis económica sólo tomándosela más alegremente. Nosotros no nos podemos reconocer en un país que piensa que sus propios trabajadores son unos haraganes y que los médicos deben denunciar a sus pacientes", dijo.
Después del éxito en las urnas, y de su victoria sobre "Papi", en los últimos días hasta hubo quienes hicieron correr versiones de que Debora -una cara nueva, fresca, creíble- podía llegar a convertirse en vice de Dario Franceschini, actual secretario del PD después de la clamorosa dimisión de Walter Veltroni, en febrero pasado.
"¿Yo vice de Dario? Es sólo algo que leí en los diarios. Los electores reclaman cosas más concretas", dice a LA NACION en diálogo telefónico, al asegurar que más allá de los rumores ella sí irá al Parlamento europeo para ocuparse de temas que tienen que ver con la ocupación, el trabajo y el medio ambiente.
¿Qué piensa del Noemigate? "Hay que superar el concepto de que cuando salen a la luz temas que tienen que ver con políticos de centroizquierda se trata de cuestiones morales, pero si tienen que ver con exponentes de la derecha se trata de cuestiones privadas", dice, hablando rápido y sin ocultar cierta indignación. "En cambio, creo que se trata en todo caso de cuestiones morales, que demuestran que Berlusconi no es una persona creíble", afirma, al agregar que Italia tiene que ponerse a discutir problemas bastante más serios que el denominado Noemigate.
¿Qué tiene que hacer el PD para recuperar ese contacto con la gente y la realidad que tantos votos le ha hecho perder, tal como ella lo denunció en el famoso discurso del 21 de marzo? "Debe volver al territorio", contesta, poniendo como ejemplo la campaña que ella hizo en el nordeste de Italia, caminando barrios, ciudades.
¿Cuál es su sueño? Que el PD pueda superar protagonismos y personalismos que no hacen más que dañar al partido y que pueda recuperar el contacto con el "territorio", palabra que repite una y otra vez. La dimisión de Veltroni fue, de hecho, fruto de divisiones internas y de enfrentamientos de diversas facciones y corrientes del PD, que no hacen más que alejar a las bases de la dirigencia.
Conciente de que es considerada un "astro naciente" Debora -que cuenta que nunca estuvo en la Argentina, y que de América latina sólo conoce Brasil, donde estuvo una vez de vacaciones-, sigue con los pies en la tierra. "Me parece una exageración total y absoluta que haya quien diga que soy la nueva Obama italiana", dice, manteniendo en perfil bajo. Además, reconoce que su meteórico ascenso fue gracias a la web .
"No tengo dudas de que fue la red la que me lanzó. Y pensar que yo, tecnológicamente, nunca fui muy buena. Siempre usé la computadora pero, antes de mi discurso online , no frecuentaba Facebook", admite, con humildad.
¿A qué personajes admira del panorama político actual? "Por supuesto a Barak Obama -contesta-, y también me parece muy interesante lo que está haciendo Lula en Brasil".
¿Quién es?
Nombre y apellido: Debora Serracchiani
Edad: 38 años
Abogada de izquierda
Nació en Roma, en 1970, pero desde 1994 vive en Udine, donde ejerce como abogada y ha ocupado diversos cargos dentro del Partido Democrático, heredero del viejo Partido comunista y la centrista coalición de la Margarita.
Exito online y electoral
Llamó la atención del gran público en marzo pasado, con un encendido discurso en el que criticó a la dirigencia de su propio partido y que se convirtió en un éxito en YouTube. Ahora fue elegida para integrar el Parlamento Europeo.





