Diálogo semanal con los lectores
Por Octavio Hornos Paz De la Redacción de La Nación
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Es un dato histórico irrefutable el que presenta al escriba como un ser poderoso por el solo hecho de que domina los caracteres, las letras, los símbolos. A veces su poder es mayor que el de sus amos, los guardianes del templo o los faraones analfabetos.
La escritura es también hoy un factor dominante en la sociedad contemporánea. Un factor dominante que transmite su autoridad a la lectura, su consecuencia natural. Los textos existen para ser leídos. El lector, que tiene la clave del escrito, adquiere el valor del entendimiento. Es casi como un escriba al revés.
En estos días, tanta gente que se aparta de la lectura ignora que está renunciando a dominar la clave del conocimiento. Se convierte en un indigente intelectual, para el que el arte, la ciencia, la técnica, la noticia, la opinión fundada, el placer de trascender de las fronteras espaciales y temporales están vedados.
La lápida de Borges
El doctor José Luis Moure, profesor asociado de filología hispánica de la Facultad de Filosofía y Letras, nos dice:
"Hace algo más de dos años envié una carta a La Nación , que no mereció publicación, en la que señalaba el error, tan infundado como persistente, de traducir la inscripción And ne forhtedon na grabada en una cara de la lápida instalada sobre la tumba de Borges como "Las puertas del cielo se abrieron hacia él". Esta falsa versión, que hasta el propio escultor tenía por cierta, originada no sé cómo y que han venido difundiendo todos los medios que desde la muerte del poeta se han ocupado del bello monumento funerario, se deslizó incluso en una valiosa biografía escrita por María Esther Vázquez ( Esplendor y derrota , Barcelona, 1996). Advierto que en este año borgeano el error sobrevive empecinado, como lo prueba la nota publicada por Elisabetta Piqué en la edición de La Nación ("Borges, sin flores en Ginebra") del 23 de agosto pasado, en la cual se reproduce sin comentario la traducción que impugnamos, tomada de la obra de M. E. Vázquez, a que acabamos de aludir.
"Creo que ya es momento de que el diario que acogió siempre la magnífica producción de nuestro escritor corrija esta equivocada y persistente tradición. Las palabras esculpidas en la lápida integran el verso 20 del poema anglosajón conocido como La batalla de Maldon , compuesto hacia fines del siglo X; se insertan en un fragmento en el cual el caudillo sajón Byrhtnoth, arengando a los guerreros para la batalla que están a punto de librar contra los invasores noruegos, "les dijo que sostuvieran correctamente sus escudos / con la mano, y que no tuvieran temor "; la frase en bastardilla constituye la traducción correcta de la inscripción, cuyo recto significado un curioso sino parece haberse empeñado en velar."
Precisiones matemáticas
Son las que el ingeniero Leónidas Moguillansky nos ofrece en su e-mail :
"La nota titulada "¿Por qué es el ser y no más bien la nada?" es por cierto muy buena e interesante, pero en ella se desliza un par de errores producto, probablemente, de una momentánea distracción.
"1) En la página 45, en la segunda columna, se habla del telescopio espacial Hubble: "Enfocando [...] una región muy pequeña del cielo, alrededor de cuatro o cinco minutos luz". El campo de observación de un telescopio no se mide con una magnitud lineal, sino angular. Por consiguiente, se trata de cuatro o cinco minutos de arco de circunferencia.
"2) A continuación y para que el lector pueda formarse una idea del tamaño de esa muy pequeña región del cielo, se agrega: "Algo así como la zona comprendida por dos diminutas agujas sostenidas por un brazo de distancia". Es probable que acá haya habido algún malentendido en la traducción, y por eso lo expresado resulta vacío de sentido y no aclara nada del punto.
"Lo que realmente se quiso dar a entender puede explicarse de la siguiente manera: mediante un sencillo cálculo se puede deducir que el arco de cuatro minutos y medio de una circunferencia de ochenta centímetros de radio (aproximadamente, el largo de un brazo) mide 1,047 mm. Es decir, a los fines perseguidos, prácticamente 1 mm. En consecuencia, si practicamos un orificio de 1 mm de diámetro en una cartulina y extendiendo el brazo miramos el firmamento a través de dicho orificio, veremos precisamente una porción de cielo similar a la que abarcó el telescopio Hubble en el estudio mencionado."
No todo es Hitchcock
El lector Raúl H. çlvarez, de la Capital, apunta: "En la nota sobre el director de cine Alfred Hitchcock (página 6, sección Espectáculos, 13/8/99) transcriben una pregunta a Janet Leigh de un periodista del canal USA Network, que está mal formulada. Al iniciar la pregunta diciendo: "Usted protagonizó con Hitchcock Sed de mal y Psicosis ", se da a entender que estas dos películas fueron dirigidas por Alfred Hitchcock, cuando en realidad la primera fue dirigida por Orson Welles".
Octavio Hornos Paz recibe las opiniones, quejas, sugerencias y correcciones de los lectores en el 4319-1627, de lunes a viernes de 14.30 a 17.30; por fax, en el 4319-1969, y por correo electrónico, en la dirección ohornospaz@lanacion.com.ar




