
Diálogo semanal con los lectores
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"La cuestión del diccionario me ha mantenido confundido largo tiempo. Pero he aquí que justo cuando comenzaba a vislumbrar algún atisbo de comprensión, viene usted a confundirme otra vez -escribe el estudiante Andrés F. Olivera-. Vamos a ver. ¿Cómo es esto del diccionario? ¿El diccionario hace a sus usuarios o son ellos quienes lo hacen a él? Durante algún tiempo creí que, como usted parece afirmar implícitamente, lo primero era lo correcto. Es decir, si alguien emplea algún término que no figura en el DRAE , dicho empleo es incorrecto.
"En mi fiebre por querer buscar todas las palabras en el diccionario, comencé a notar varias ausencias y, por lo tanto, alteré y restringí mi vocabulario a la hora de redactar. Así fue, hasta que al cabo de un tiempo observé que diversos textos, incluso académicos, empleaban vocablos que no figuraban en el DRAE . Por ejemplo, en un clásico de bolsillo de Mark Twain decía: «...mirándome examinadoramente». También noté en varios artículos palabras como acrítico y otras que no son necesariamente jerga propia de una disciplina y que brillan por ausencia en el DRAE.
"Recuerdo otro ejemplo. En su libro Historia del cine, Román Gubern, reconocido catedrático, habla de los «ósculos» de las primeras películas, donde todavía no había besos propiamente dichos. Luego continúa hablando de la naturaleza «osculatoria» de estas películas, palabra que no figura en ningún lado. Mi consulta a la Real Academia Española no se hizo esperar. Me respondieron: « Muchos derivados regulares no se recogen en el Diccionario porque el significado es deducible de la suma de significados del prefijo, sufijo o elemento compositivo y del significado de la palabra a la que estos se añaden. El hecho de que el DRAE no los registre no supone que la palabra no exista ni tampoco que su uso sea incorrecto necesariamente».
"Ahora bien, pongamos el caso primero de examinadoramente . Acorde con lo que nos dice la RAE, su empleo es correcto, aunque el diccionario no la recoja. Yo había previsto que tal vez me respondieran como lo hicieron y por ello también había preguntado algo que para mi desgracia no encontró contestación: de ser así, ¿por qué el diccionario se empeña en recoger cientos (¡cientos!) de adverbios con el sufijo -mente? A mi entender, se han esmerado bobamente (sí, ese también figura), pues bastaba solamente con recoger el sufijo.
Lo que sobra y lo que falta
"Pero volvamos un momento a su artículo -continúa el lector-. Usted publicaba el lunes 14 que desfasaje era forma incorrecta de desfase . Se basaba su argumento tan sólo en que desfasaje «no está en el Diccionario de la Real Academia Española». No le niego que sea incorrecto, pero dígame: ¿cómo darme cuenta de si algo es correcto o no, si la misma RAE me está diciendo entre líneas que no es prueba de su inexistencia la ausencia de un término en el diccionario? ¿Qué hay de palabras tan empleadas como pesificación? ¿Existen o no? Porque la RAE insiste en ir agregando palabras con sufijos, como borgiano (recogida recién para la edición del 2001), para hablar de lo referente a Borges, cuando bien debe de saber que sería imposible recoger a todos los autores. ¿Entonces, para qué lo hace?
"Por último, ¿es incorrecto el empleo de palabras que ya no figuran más en el Usual ? Desde que le indiqué a la RAE hace unos meses que su definición actual de concomitancia , «acción y efecto de concomitar», era incorrecta, pues la palabra concomitar ya no se encontraba en la presente edición, la vigésima segunda, de 2001 (después de eso, en el sitio www.rae.es el error fue corregido), me quedó la duda de si acaso podría emplear tal verbo concomitar o si a partir de ahora sería incorrecto", concluye.
Evidentemente, el lector Olivera no comprendió mi explicación, pues me atribuye exactamente lo contrario de lo que dije en aquella ocasión. Según él entendió, yo afirmé implícitamente que lo que no figuraba en el Diccionario de la Real Academia era incorrecto, cuando en realidad lo que dije, lo que digo siempre, es que el hecho de que una palabra no figure en el DRAE no significa que sea incorrecta, sino que es al revés: para que una palabra se incorpore al DRAE , antes debe ser correcta, por lo que necesariamente hay un tiempo en que esa palabra correcta no figura. La Academia no hace la lengua: simplemente la registra.
Esa palabra sí existe
Tampoco dije que desfasaje era la forma incorrecta de desfase . Eso lo dijo el lector al que le respondí. Yo dije que desfasaje es la forma usual en la Argentina en lugar de desfase . No es una palabra que yo use habitualmente, pero si tuviera que usarla, seguramente diría desfasaje . Y puse el ejemplo de concienciar y concientizar porque durante algún tiempo la Academia ignoró la forma usual en América y ahora la reconoce, con lo que di a entender que la ausencia de desfasaje era simplemente una omisión.
En cuanto a que en el DRAE figuran muchas palabras de significado deducible, como tantos adverbios en -mente, este hecho no está en contradicción con la respuesta que le dieron. Algunos deben figurar necesariamente porque tienen alguna acepción en la que no indican modo, por ejemplo últimamente , que se usa como adverbio de tiempo: esta acepción no es deducible del significado del adjetivo. Otros son deducibles, pero, si se puede, se registran, porque la Academia trata de registrar todo lo posible. Si no figuran, puede ser porque se olvidaron o porque determinada palabra no está registrada. Tal vez nadie la haya usado nunca, pero si alguien necesita usarla y la construye de acuerdo con las reglas morfológicas, es una palabra correcta. Sobre este tema, LA NACION publicó el 2 de febrero de 2002 una nota titulada "Esa palabra no existe" (entre comillas en el título, porque era algo que decía una persona que estaba equivocada), en la que, entre otros ejemplos, se menciona la palabra pesificación .
Finalmente, a propósito de concomitar , hay que aclarar que la Academia tampoco puede decretar que a partir de determinado momento una palabra deje de ser correcta. Si la elimina del Diccionario , es porque la información de que dispone le indica que ha caído en desuso. Pero si se le hace notar que en determinado lugar todavía se usa, la reincorpora. Mientras viva el último hablante que usa determinada forma, es natural que siga diciéndola como la dijo siempre. Aunque la Academia recomiende otra, impuesta por el uso actual. Dudo de que hoy en día alguien diga concomitar , pero si alguien lo dice, puede seguir diciéndolo con tranquilidad. Sobre este tema, LA NACION publicó el 2 de marzo de 2002 una nota titulada "Déjennos morir en paz".




