El desafío de la moneda para reducir la pobreza en el país

Orlando J. Ferreres
Orlando J. Ferreres PARA LA NACION
La moneda tiene dos funciones bien definidas: como medio general de cambio y como reserva de valor
La moneda tiene dos funciones bien definidas: como medio general de cambio y como reserva de valor Fuente: Reuters
(0)
29 de julio de 2020  • 01:28

A la moneda la podemos analizar en sus dos funciones 1) como medio general de cambio y 2) como reserva de valor. Con estas dos funciones tenemos la clave de la economía; inclusive ahora se han desarrollado las monedas virtuales, como el Bitcoin o el XRP y más de 100 monedas con distintos nombres que no existen más que en internet y también hay bancos que operan con las mismas, también bancos virtuales.

¿Qué significa la moneda "como medio general de cambio"? Es evidente que el trueque o intercambio de bienes entre sí era muy dificultoso para resolver los problemas. Demos un ejemplo: un caballo podría equivaler a tres ovejas en un momento histórico, pero qué ¿hacíamos con las tres ovejas? Teníamos que encontrar algún otro bien con el que pudiéramos hallar una utilidad para nosotros.

Por ello se fue desarrollando un bien que pudiera servir como medio general de cambio, digamos el denario de oro, plata u otro metal, que fuera más fácil de manejar. Inclusive hubo dinero de cuero u otros materiales. Actualmente se utilizan varias monedas en distintos países o regiones como el dólar, el euro, el yen o el yuan o el peso, por ejemplo. El dólar es muy aceptado hoy, porque guardó una relación constante con el oro, la moneda anterior muy aceptada también, pero que hoy figura como una expectativa de valor futuro.

¿Cuál es la segunda función del dinero? Es la de servir como reserva de valor. Esta función es clave, porque es la que permite tener el mismo valor en el tiempo, aunque pasen uno o varios períodos. Sin esto no hay moneda, no hay ahorro ni préstamos. Justamente, el interés es lo que pagamos para recibir dinero ahora y devolverlo después, ya sea en una sola vez o en cuotas. Siempre hubo discusiones al respecto, pero ahora que la tasa de interés es muy parecida a cero no lo hay, lo cual es lógico, hay menos discusiones. Incluso hay varios países que tienen tasas de interés negativas en sus bonos soberanos, o sea cobran algo por tener esos bonos, como el caso de Alemania y al menos otros 10 países.

En nuestro caso, en la Argentina, el peso se utiliza en gran medida como "transacción", es decir, en lo inmediato, pero el ahorro en pesos es a muy corto plazo y con un mínimo de expectativas. La gente prefiere otras divisas como el dólar, que mantiene, aunque no totalmente, su valor en el tiempo. La inflación americana es de aproximadamente el 2 % anual aunque fue más alta en el pasado. Eso significa que exactamente en 35 años pierde la mitad del valor o sea que la inflación llega al 100 % sobre lo que es hoy. Por eso en la Argentina han tenido un gran desarrollo los bienes reales como campos, departamentos y casas, pues mantienen mucho el valor de esos bienes en el tiempo o incluso aumentan de valor en términos de dólar constante.

¿Qué pasa con la inversión? Si ésta es un activo industrial, su valor depende de la demanda del producto, ya que si bien se mantiene dicho valor también sufre una amortización del capital invertido, que incluso se agrega en los balances. Los activos como el campo mantienen su valor en términos reales. Los bonos ya sean del estado o privados y las acciones dependen del momento en que se invierta, aunque en general han existido varios defaults en el tiempo.

O sea que la moneda no solo tiene que servir para realizar las operaciones, sino también para mantener su valor en el tiempo. Esa es una moneda que sirve para el desarrollo del país y permite aumentar la riqueza nacional. Hoy tenemos gran parte de pobres, pues hemos invertido muy poco, solo el 18 % del PIB en el tiempo y ahora incluso ese porcentaje es menor (12 % del PIB).

Tenemos que tener menor pobreza para lo cual necesitamos una moneda que no solo sea transaccional, sino que guarde su valor en el tiempo, como fue hasta 1930, cuando la inversión era de 36 % del PIB. Hay que retornar esos buenos tiempos anteriores a 1930 para tener menos pobres.

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.