
El festejo de Purim
Por Mario Eduardo Cohen Para La Nación
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HOY los disfraces, las máscaras y el bullicio ganan a los niños judíos en la muy colorida y poco conocida festividad del Purim. Una celebración que tiene apenas unos 2350 años, distinta del resto de las festividades judaicas, ya que no solo se relata la historia sino que los niños se disfrazan de los personajes y la actúan. Se expresan en estos días las emociones sublimadas y los sentimientos de alegría más profundos. Un hecho simbólico es el nombre del desfile de Purim en Tel Aviv, donde se lo conoce como Adloiada, que se traduce literalmente "hasta que uno no sepa [quién es quién]". Y es de alguna manera una invitación a dejar de lado toda sobriedad. Por otra parte, para los cabalistas y en la literatura jasídica, el Purim es un día de juegos y de exaltación de la amistad.
Existe la creencia de que el Purim es un "carnaval de los judíos", pero no es exactamente así. Aunque ciertas características externas, como el mencionado uso de disfraces y máscaras, parecerían a primera vista confirmar alguna influencia mutua. La época de ambas celebraciones es coincidente, pero el significado es esencialmente distinto.
El nombre de la fiesta es el plural de pur, raíz de origen acadio que significa "echar suertes, tirar los dados". Y estas suertes echadas están descriptas en la historia que narra el Libro de Ester, según la cual una mujer, con la ayuda divina, salvó a todo un pueblo.
Allí se nos cuenta que en la época en que el imperio persa era una de las más vastas extensiones del mundo (abarcaba desde Etiopía hasta la India), estaba gobernado por el irresoluto rey Asuero, casado con la hermosa judía Ester. El tercer personaje de la historia es el primo y padre adoptivo de Ester, Mordejai. Este advierte al monarca, al comienzo del relato, acerca de un complot en su contra y al final el rey lo recompensa con honores. La cuarta figura de la narración es el visir Hamán. Este siniestro personaje logra persuadir al rey de que firme un decreto de exterminio contra todos los judíos del reino. Para conseguir sus propósitos, argumenta, como lo han hecho en la historia muchos genocidas, que "ellos tienen leyes distintas" y que "no nos conviene" tolerarlos. Pero la historia tiene un final feliz. El rey acepta los argumentos de Ester a favor de los judíos y deroga el decreto anterior. La horca destinada a Mordejai será usada para ahorcar al vil Hamán.
La fecha para el exterminio fue fijada por los persas en el acto de echar suertes y recayó en el 13 del mes hebreo de Adar. La celebración del Purim es entonces al día siguiente, el 14 del mes de Adar (este año, desde ayer al anochecer hasta este atardecer).
El Libro de Ester tiene permanente actualidad, ya que nos habla del primer intento de exterminio del "diferente" que registra la historia. Recordemos que la palabra "genocidio" es un vocablo acuñado recién en el siglo XX.
Estado de alerta
En lo formal, se trata de un hecho ocurrido fuera de la tierra de Israel y el libro ya habla de "judíos", término que finalmente se impuso, y no de "hebreos" ni de "hijos de Israel", como lo hacen los libros bíblicos anteriores. Una singularidad importante es que en el Libro de Ester no se menciona a Dios, pese a que indirectamente deducimos en todo momento su existencia. Y, como resultado de esto, se ha permitido que los textos sean acompañados de hermosas ilustraciones. Otro detalle es el lenguaje, que en la mayoría de sus páginas es irónico y hasta teatral. Y que hace pensar a algunos críticos que el Libro de Ester podría ser de una época posterior a lo que se cree.
El último intento de genocidio contra el pueblo judío fue acometido por Hitler y sus acólitos. Y el mismo Hitler admitió, a las puertas de la derrota, que no quería entrar en la historia como motivo de un nuevo Purim para los judíos. Hoy se nos plantea un serio cuestionamiento de la festividad. ¿Se pueden seguir festejando salvaciones parciales luego de Auschwitz? ¿Cómo pudo perpetrarse el tremendo genocidio nazi mientras la humanidad dormía? ¿Ninguna autoridad del mundo pudo impedir la más terrible matanza de la historia? La respuesta de la humanidad debe ser estar a partir de ahora siempre alerta contra los genocidas, y el Purim es una forma de recordarlo.
La celebración de Purim simboliza hoy, en la perspectiva más generalizada, la liberación y salvación contra cualquier intento de genocidio. Esto, en cualquier tiempo y lugar. © La Nación


