El futuro de las causas

En el juzgado de Instrucción Nº 67 de Madrid están citados para dentro de quince días los representantes de ahorristas argentinos del Banco Río y los del BSCH
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30 de junio de 2002  

MADRID.- En el número 52 de la emblemática y ruidosa Gran Vía queda el juzgado de Instrucción Nº 67 de esta ciudad. Allí están citados para dentro de quince días los representantes de ahorristas argentinos del Banco Río y los del Banco Santander Central Hispano (BSCH).

Fueron citados a conciliación por la jueza María de los Desamparados Delgado Tortosa, quien -con esa decisión- abrió la competencia de la Justicia española en el caso.

De 35 años y socio del argentino Carlos Wiater, el abogado español de los ahorristas, Iván Hernández Urraburu, confirmó su asistencia. "Es lo que buscábamos. Por supuesto que allí estaré", dijo. El BSCH se abstuvo de hacer comentarios. "Menos, cuando hay un tema judicial de por medio. No es nuestra costumbre", se indicó a LA NACION.

¿Qué puede pasar en esa audiencia? "Los antecedentes muestran que la conciliación es un requisito casi burocrático de nuestro sistema, que rara vez da resultado conciliatorio", anticipó el abogado y profesor de Derecho Civil José Villar Uribarre.

Por supuesto, el letrado no entró en el fondo de la cuestión. "No es ésa mi función. Pero sí quiero decir que acompaño al pueblo argentino en lo que ocurre. Tengo muchos amigos allí y la situación es francamente penosa", reflexionó.

El mismo pesar admitieron otros académicos de Derecho. Y, con la salvedad de no ser citados, dieron su opinión profesional en términos coincidentes. Lo más probable, de acuerdo con sus dichos, es que la conciliación termine en poco y nada. Y entonces deba abrirse un proceso de fondo sobre cuyo final ni sus promotores vaticinan un resultado cierto.

"La verdad es que cuando empezamos todo esto, muchos me dijeron que estaba loco. Y ya ve que algo hemos conseguido. Ahora intentaremos llegar todo lo lejos posible, sin abrir falsas expectativas en nadie", dijo el abogado Hernández Urraburu.

Explicó que el trámite requiere de un "pequeño honorario" -que no precisó- a cada ahorrista. Y de un porcentaje del dinero que se recupere "si es que se recupera algo".

¿Su argumento central? "El BSCH se cansó de presentarse como dueño del Banco Río. Eso lo hizo en las buenas. Pues, en las malas, también debe hacerlo", dijo. Posiblemente parte del futuro proceso apunte a demostrar la naturaleza de los vínculos entre las dos entidades.

Mientras tanto, otro juez español se sumó a la iniciativa de la jueza Delgato Tortosa. Es el titular del juzgado de instrucción Nº 8 de esta ciudad, Luis González Vicente, a quien le tocó en suerte el expediente que los mismos abogados -Wiater y Urraburu- promovieron contra el BBVA y en favor de ahorristas de su controlado, el Francés.

En este caso, la conciliación se convocó para el 18 de septiembre, una vez superado el receso del verano europeo.

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