
El incierto futuro de la muda
Por Lucila Castro De la Redacción de LA NACION
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Tras su observación, publicada en la columna del lunes 4, de que en un texto del diario se había omitido la hache de halitosis , la doctora Diana Clara Daich de Eidelsztein siguió reflexionando sobre el futuro de esta letra que llaman "la muda". Escribe: "Pienso que es definitivamente cuestión de tiempo. En el fascículo 34, aparecido el día 7, encontré la pista que andaba buscando. Aparece la palabra oquedad : el origen es hueco . Así están huérfano y orfandad , Hispania y España , huevo y ovoideo . Que halitosis derive en * alitosis ... ¿no será cuestión de tiempo?".
Puede ser que algún día desaparezca la hache de nuestro alfabeto, pero esos ejemplos no son un anticipo de lo que vendrá porque esas haches no son etimológicas y en realidad no se perdieron, sino que, en las palabras que la llevan, se agregaron.
Aunque no hay absoluto acuerdo sobre la etimología de España , en general se acepta que el nombre es de origen fenicio y se supone que los romanos lo tomaron de los cartagineses. En latín se escribe Hispania , con hache, pero se entiende que el nombre está compuesto de i-sp(a)n-ya , donde i significa ´isla o ´tierra , y spn (recuérdese que el alfabeto fenicio no representaba las vocales) se discute. La interpretación más conocida es que significa ´isla, tierra o costa de los conejos , pero no hay seguridad sobre el sentido de la raíz span . En la Península abundaban los conejos y los fenicios les habrían dado el nombre de un animal parecido que conocían como span .
También se discute si la h- de Hispania (o el sonido que esa letra pudiera representar) estaba ya en el nombre original. En un principio, la h representó una aspiración, pero ese sonido fue debilitándose hasta perderse. El hecho es que, con el tiempo, en lugar de Hispania empezó a usarse la forma Spania , sin el prefijo i- , forma que al parecer tempranamente se pronunció Espania o España . En español, las palabras que empiezan con s- seguida de consonante toman una e- inicial (por ejemplo, espacio < spatium ). Así tenemos, por un lado, España y, por otro, hispano y sus derivados, con la h- del latín clásico. Pero la palabra español , de aparición tardía, no deriva de España y, aunque se remonta al latín hispaniolus , no viene directamente de esta voz latina (a Américo Castro le gustaba decir que, si hubiera sido así, los españoles serían * españuelos ), sino del occitano.
En las otras palabras que menciona la lectora, la hache tiene otra explicación, pero fue, sin duda alguna, un agregado tardío.
En latín había una u vocal y una u consonante (algo así como la w del inglés). Los romanos tenían conciencia de que eran dos fonemas diferentes ("dos letras", decían ellos), pero las representaban con el mismo grafema, que en su origen fue V y posteriormente se redondeó en U , u (las minúsculas nacen de hacer cursivas las mayúsculas). En las lenguas romances, esos sonidos evolucionaron independientemente, pero siguieron usándose los dos dibujos, el angular y el redondeado, indistintamente para la vocal y la consonante. En español medieval, hay una consonante v (que es un fonema diferente de la b ), que proviene de la u consonante o de la b latina, y representa un sonido oral bilabial fricativo (es decir, que se articula sin cerrar totalmente el canal del aire, permitiendo una salida continua del aire). Pero esta consonante podía escribirse v o u ; por ejemplo vivir o uiuir , amava o amaua (en español actual, amaba ). Y la vocal u también podía escribirse v o u . En general, como en latín, por la posición que ocupaba la letra en la palabra se entendía si era vocal o consonante.
Por otra parte, hay una ley fonética según la cual la o breve tónica del latín da en español el diptongo ue . De acuerdo con esta ley, por ejemplo, la palabra latina ouum (´huevo ) da en español uevo . Pero como las letras u y v podían representar tanto la vocal u como la consonante v , y la u del diptongo quedaba delante de otra vocal y podía interpretarse como consonante, al ver la palabra escrita ( ueuo o vevo , e incluso uevo o veuo ) no se sabía cómo había que leer esa letra. Entonces se tomó la costumbre de escribir en esos casos una h- para indicar que lo que seguía era el diptongo ue . En otras palabras de la misma familia, en las que, por ser átona la vocal o por ser la palabra un cultismo, se conservó la o , no fue necesario añadir la h- . Por eso escribimos huevo , pero oval y óvalo ; hueso (del latín ossum ), pero osamenta y óseo ; huele (del latín olet ), pero olor y oler .
Por supuesto, hay palabras de una misma familia que llevan todas h- , ya sea que diptonguen o que conserven la o . En esos casos, la h- no se agregó para facilitar la lectura, sino que ya estaba en la grafía latina, por ejemplo huerto (del latín hortus ) y hortaliza .
Alternativas al por mayor
"Es muy común el uso, oral y escrito (incluso en LA NACION), de la palabra alternativas como indicativa de varias posibilidades, opciones, etcétera (tres, cuatro y más). Tengo entendido que las alternativas no pueden ser más de dos. Su esclarecimiento será muy apreciado", escribe Oscar Díaz.
Aunque se remonta al pronombre latino alter , que, entre otras cosas, significa ´otro de dos , en español el sustantivo alternativa significa ´opción entre dos o más cosas y ´cada una de las cosas entre las cuales se opta . Incluso el verbo alternar supone cosas que se suceden por turno unas a otras, no necesariamente dos cosas. Y cuando uno hace vida social, alterna con mucha gente. Por no hablar de las que lo hacen profesionalmente, las llamadas alternadoras o mujeres de alterne , que tienen que alternar con muchos clientes.
Cosas de género
Escribe la profesora Susana de Puggioli:
"Leo en LA NACION del miércoles 6: «Módica y limitada (la imposibilidad de repreguntas impidió que la Presidenta respondiera con mayores precisiones y que se fuera por las ramas cada vez que quiso), ese diálogo novedoso entre Cristina Kirchner y el periodismo no dejó de ser un buen precedente».
"Algo impidió que la señora Presidenta se fuera por las ramas cada vez que quiso, pero no se sabe muy bien qué fue. Porque no creo que fuera «la imposibilidad de repreguntas», sujeto de la oración.
"Y «módica y limitada», adjetivos ambos para «conferencia de prensa», son femeninos y no combinan bien con «diálogo», que es masculino. Claro que la distancia que los separa debe de tener la culpa. O tal vez la diferencia abismal entre conferencia de prensa y diálogo. Aparentemente, esas cosas del género no se dan muy bien en estos días. Echémosle la culpa a «Presidenta», el sustantivo, claro está, no la persona."
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