
El paso de Jama
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Los presidentes de la Argentina, Fernando de la Rúa y de Chile, Ricardo Lagos, junto con los cancilleres de ambos países y otras altas autoridades nacionales y provinciales, procedieron a inaugurar la ruta pavimentada que se extiende en el territorio trasandino entre la localidad de San Pedro de Atacama y el paso cordillerano de Jama, a través de 157 kilómetros. La Argentina tiene, a su vez, el compromiso de tender la cinta asfáltica hasta el mismo cruce, desde San Salvador de Jujuy, en una extensión que supera los 200 kilómetros. Esta obra ya ha sido licitada y su finalización se calcula para el año próximo.
El paso de Jama posee una condición muy valiosa que, en especial, ha de favorecer su elección para el tráfico comercial del Mercosur, puesto que es el único cruce andino que nunca se cierra, porque allí no nieva. De ahí la importancia que asume para el desarrollo económico regional. En este aspecto cabe subrayar que Jama constituye el punto de convergencia para el trazado de diversos caminos que conducen a completar las aspiraciones acerca de un corredor bioceánico que comunicará puertos del Atlántico y el Pacífico, así como beneficiará futuros enlaces del Mercosur con Perú.
En las obras por ser realizadas del lado argentino se incluyen tramos que van desde Purmamarca a las Salinas Grandes y desde Susques al límite internacional. Todo esto abre -además- atrayentes perspectivas al turismo que se podría volcar sobre las localidades de Purmamarca, Tilcara o Humahuaca. Del lado chileno ocurre otro tanto, ya que en el norte se hallan los paisajes de San Pedro de Atacama, el Cerro Tololo y su complejo astronómico y las playas del Pacífico.
Existe, también, la iniciativa de construir un complejo fronterizo subterráneo en Jama que agilizaría los controles aduaneros, policiales y de migraciones. Asimismo, se ha formulado el proyecto de una estación ferroviaria fronteriza.
La ocasión de ese encuentro de los presidentes sirvió para cerrar finalmente el acuerdo de minería entre ambos países. Ese otro aspecto de la reunión está vinculado con una cuestión de extraordinaria significación, ya que permitirá la explotación de yacimientos que, por su ubicación, por las obras que demandan y por sus vías de traslado para el tratamiento del mineral y su exportación ulterior requieren formas de cooperación innovadoras. Bien dijo el presidente Ricardo Lagos: "...las fronteras son ahora oportunidades de integración".
Se calcula que la puesta en marcha del citado acuerdo acelerará las inversiones de centenares de millones de dólares que han de crear miles de nuevos puestos de trabajo.
Todo esto habla de grandes expectativas cuya realización reclama esfuerzos continuados a buen ritmo de ejecución. El futuro, pues, convoca esperanzas. La obligación del presente es hacerlas reales.




