
El valor estratégico de las islas
Ya no son aquellas "islas perdidas" en el Atlántico Sur que describieron los primeros colonos al llegar en 1700. Tampoco representan sólo el espacio de la disputa nacionalista que desató una guerra en 1982. A 30 años del conflicto bélico, las islas Malvinas se convirtieron en un lugar geopolítico estratégico muy destacado desde el punto de vista económico y militar.
El enclave de las Malvinas se potenció en los últimos años por varios factores: la ratificación in situ de potenciales reservas de petróleo en sus mares, el cambio de actores en el mapa de conflictos bélicos internacionales, la importancia que cobró la Antártida como reservorio acuífero mundial a futuro y el auge de la pesca, entre otras cosas.
El petróleo es quizás hoy el condimento de mayor gravitación en la disputa por la soberanía de las islas. Desde que en 1993 se dieron a conocer los primeros estudios geológicos del British Geological Survey, que advertían sobre las posibilidades de que 200.000 km2 alrededor de las islas contengan petróleo, las Malvinas se convirtieron en la meca de muchas empresas petroleras. En 2008 los malvinenses licitaron 19 áreas y otorgaron licencias de exploración off shore a Shell, Amerada Hess, Rockhopper Exploration, Lasmo, Falklands Oils & Gas, International Petroleum Corporation y Desire Petroleum, entre otras.
A partir de allí, las especulaciones sobre el oro negro se dispararon. Los cálculos más cautos dicen que en Malvinas habría unos 3,5 billones de barriles de petróleo y, según el British Geological Survey, podrían obtenerse 60 billones. Pero hoy no se sabe si los recursos que hay son rentables, no sólo por el costo de extracción sino por el precio variable del barril.
"La mayoría coincide en la importancia de los yacimientos y, al ir agotándose las reservas del Mar del Norte, las Malvinas toman especial importancia", dice el canciller de Raúl Alfonsín, Dante Caputo.
Pero de las predicciones a los hechos hay un largo camino. El geólogo y consultor de empresas petroleras Daniel Kokogian explicó a La Nacion que para instrumentar la explotación "se requerirá una inversión mínima de 3000 millones de dólares sólo para infraestructura". Y remarcó que hasta ahora sólo se estiman recursos contingentes por unos 240 millones de barriles. "Esto no significa que en las Malvinas haya reservas explotables económicamente. Más bien, todo indicaría que a los precios actuales del petróleo podría ser un volumen muy marginal y no económico", aclaró el geólogo.
Si se confirman los pronósticos más favorables, "las islas podrían ubicarse entre los grandes exportadores de oro negro del mundo con reservas que superan en un 300% a las de la Argentina, y los kelpers serían una de las poblaciones más ricas del planeta", sostiene Federico Bernal, doctor en bioquímica, que publicó un trabajo del Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas y Técnicas. Sin embargo, hoy todo es incógnita y Londres no revela los números reales del potencial petrolero.
El tráfico marítimo y aéreo en las Malvinas será una vía más utilizada. "A medida que el tamaño de los buques no permita el uso del canal de Panamá, el paso por el Atlántico Sur aumentará", dijo Jorge Battaglino, profesor de la Universidad Di Tella. Así, se potenciaría el llamado control del "triángulo estratégico" del Cono Sur ( Malvinas, Tierra del Fuego, Pasaje Drake y costas antárticas).
En el plano militar las islas tienen mucha importancia no sólo por el aumento presupuestario que destinó Gran Bretaña. A Londres le cuesta más de 60 millones de libras anuales mantener las bases militares. Pero al parecer la inversión vale la pena: las Malvinas cobraron relevancia como proyección de la OTAN fuera de sus límites.
Analistas de temas militares de Gran Bretaña y la Argentina consultados por La Nacion, que pidieron reserva de identidad, coincidieron en que las bases militares de Malvinas tienen capacidad para interferir intentos de coordinación entre América del Sur y Africa, para la defensa del Atlántico Sur. Y serían "muy útiles" como apoyo en rutas alternativas para eventuales enfrentamientos de la OTAN con China o Rusia o en un conflicto con Irán.
Hay una base militar en Malvinas con 2000 soldados y otra en las Georgias que tiene una proyección antártica británica. Allí Londres declaró una reserva ecológica. "Esta es la misma figura que Gran Bretaña propuso para sus islas de Chagos en el Indico. Es interesante que en ambas hay bases militares, alrededor de las cuales se arman estas estructuras de reservas naturales de biodiversidad. Todo comienza a tener sentido con el cambio del concepto estratégico de la OTAN de 2010", dijo Virginia Gamba, magíster en estudios estratégicos y ex profesora de la cátedra de Estudios de Seguridad Latinoamericana del King's College de Londres.
En esta línea, el ex embajador argentino en Londres, Vicente Berasategui, advirtió: "Hay un objetivo militar y político preciso de Londres. Ven allí un potencial a futuro que no quieren compartir", dijo.
No fue casual que el ministro de Defensa de Brasil, Celso Amorim, dijera el 23 de marzo en la Academia Militar de Chile que "América del Sur debe ser consciente de la necesidad de la disuasión a nivel regional debido a sus vastos recursos energéticos, minerales, el agua y la biodiversidad". ¿Un mensaje cifrado a las Fuerzas Armadas amigas?
El ex ministro de Defensa de la Alianza, Horacio Jaunarena, es más pesimista: "Si bien las Malvinas pueden ser aprovechadas por Londres para el reclamo en la Antártida, todo indica que ningún país, tampoco la Argentina, va a poder titularizar derechos soberanos sobre esa zona ya que en muchos casos los territorios se superponen".
La pesca se convirtió en uno de los principales recursos de las islas y ocupa el 50% de su actividad. Según datos oficiales del gobierno de las islas, de 2009 a 2010 percibieron más de 14 millones de libras por ese rubro.
El turismo es un factor adicional que hizo de las Malvinas un punto atractivo desde lo económico. Según el gobierno de las islas, entre 2008 y 2009 hubo un aumento del 200% de visitantes. Unos 70.000 turistas visitaron las Malvinas en 2011. Pero para los gobiernos de la Argentina y de Gran Bretaña no es precisamente éste un factor determinante a la hora de disputar las Malvinas.
TRES CIFRAS CLAVE
3,5
billones
de barriles de petróleo es la cantidad que habría en las islas, según las estimaciones más cautas. Hay quienes elevan la cifra a 60 billones.
14
millones de libras
percibieron entre 2009 y 2010 por sus actividades pesqueras. La pesca representa el 50% de la actividad económica isleña.
60
millones de libras
es lo que le cuesta a Londres mantener las bases militares en Malvinas cada año.





