
Errar es humano
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"Con frecuencia, viendo algunos programas deportivos por televisión, oigo que los comentaristas, al emplear el verbo errar , lo hacen mal. Por ejemplo, dicen que alguien «erra el golpe» cuando debería decirse que «yerra el golpe». Pero ahora en LA NACION Deportiva, en un artículo sobre tenis que lleva el título «Un balance con éxito para el Hawk-eye», al finalizar el tercer párrafo dice: «...o que erran uno de cada tres». Estimo que todos estos errores al utilizar este verbo se deben a que este es un verbo irregular y puede confundirse con el verbo herrar (`ponerle las herraduras a un caballo´). Me gustaría saber si el que está errado soy yo."
No está errado Juan Manuel de la Reta, autor del mensaje arriba transcripto, cuando dice que el verbo errar es irregular, pero tampoco está errado el autor de la nota citada cuando lo conjuga como regular. Es que este verbo irregular en América suele conjugarse como regular y este uso ha alcanzado incluso a hablantes cultos, de modo que ha terminado por aceptarse. Hoy en día se admiten las dos formas: yerra y erra .
Falta de respeto
"¿No cree que es una falta de respeto hacia el presidente de la República Oriental del Uruguay mencionarlo sólo por su nombre de pila? -pregunta Luis Carlos Broz-. Se lee en un titular del diario: «Suspendieron a último momento la cumbre entre Kirchner y Tabaré». Seguramente el titulista nunca se hubiera atrevido a mencionar a «Néstor y Tabaré»."
No sé si se hubiera atrevido a llamar al presidente Kirchner por su nombre de pila, pero estoy segura de que, si el presidente uruguayo se llamara Juan Vázquez, no habría hablado de la cumbre "entre Kirchner y Juan".
Caídas... en desuso
Desde Naharia, Israel, escribe Mariella Miller:
"Quería hacerte una consulta que fue motivo de discusión en una reunión de amigos, muchos de los cuales se consideran grandes investigadores de nuestra lengua. ¿Se dice «caiga quien caiga» o lo correcto es «caiga quien cayere»?"
Los puristas dirían que debe decirse "caiga quien cayere", pero nunca oí a un purista decirlo así. El futuro de subjuntivo ha caído en desuso y actualmente lo usual es decir: "Caiga quien caiga". Se conserva en modismos ("sea lo que fuere" junto a "sea lo que sea") y refranes ("Adonde fueres haz lo que vieres"), que mantienen su forma original, y en la redacción de leyes ("Si alguien hiciere tal cosa, tendrá tal pena"; "el que hiciere tal cosa tendrá tal pena") y otros documentos jurídicos, pero en el lenguaje corriente es reemplazado por el presente de subjuntivo (hoy diríamos: "Adonde vayas haz lo que veas") o, en proposiciones condicionales, por el presente de indicativo: "Si alguien hace tal cosa, será castigado".
Los de Santa Fe
"Ya que cita usted el Diccionario panhispánico de dudas (27/3/06) en relación con el nombre de la letra Y (i griega o ye ), insisto en preguntar por qué motivo LA NACION persevera en el gentilicio santafecino (salvo satisfactorias excepciones), cuando la obra mencionada estampa claramente la forma acuñada (o defendida) hace décadas por el padre Rodolfo Ragucci, esto es, santafesino ", escribe Ricardo Fraga.
Es cierto que el DPD tiene una entrada santafesino y no tiene una entrada santafecino , pero al incluir este gentilicio no lo hace para ocuparse de su grafía sino para advertir que no hay que confundirlo con santafereño , que es el correspondiente a Santafé de Bogotá. El Diccionario de la lengua española registra las dos formas y, en verdad, no hay una razón etimológica para preferir una u otra. El diario siempre lo ha escrito con ce , aunque la gente de Santa Fe prefiere la grafía santafesino , tal vez por analogía con campesino y montesino .
Vírgenes en duda
"En el artículo «Las Vírgenes de Magallanes», publicado el domingo 2 en el suplemento Turismo, el periodista se pregunta por qué el navegante eligió ese nombre para el cabo Vírgenes. Su llegada se produjo el 21 de octubre, festividad de la mártir Santa Úrsula y las Once Mil Vírgenes. Esta santa era una princesa de origen inglés que partió en peregrinación a Roma acompañada de sus doncellas (que la leyenda elevó a once mil) y fue capturada y asesinada por los hunos. Es especialmente venerada en Colonia, Alemania", escribe Marta Solís, de Venado Tuerto. Y agrega: "En el suplemento Enfoques, la foto que aparece de los reyes de España no corresponde a la coronación sino a la ceremonia ortodoxa de su casamiento".
Quizás el autor de la nota compartiera la duda de Enrique Jardiel Poncela, que en el título de uno de sus divertidos libros se preguntó: Pero... ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?, porque escribe que Magallanes, al cruzar el bravísimo estrecho, "se supone que, como mínimo, estaba bastante mareado o sufría de súbitas alucinaciones".
Al por mayor
Con toda la razón del mundo, escribe Aurora Alonso de Rocha:
"Creo que desde hace un par de años, velozmente, se generalizó un modo feo de usar el plural. Como no soy una especialista, puedo explicarlo solo con ejemplos. A partir de «lo mejor de nuestras vidas» ( Lo mejor de nuestra vida fue el título de una famosa película ) hasta «las solidaridades de los demás», se ha perdido de vista el complemento singular que se aplica a un sujeto plural o colectivo, y el singular que se reparte entre varios sujetos. ¿Cuántas vidas tiene cada uno? ¿La solidaridad equivale a actos solidarios? Es una marea; ya casi no se encuentra un complemento en singular y aparecen palabras como «individualidades», «permanencias», «tenacidades». Faltan las «saludes» y las «vitalidades». Aunque algunas sean admitidas por el diccionario, ¿no suenan mal?"
Lucila Castro recibe las opiniones, quejas, sugerencias y correcciones de los lectores por fax en el 4319-1969 y por correo electrónico en la dirección dialogos@lanacion.com.ar




