
Fernando Sulichin: cine, política y contactos
Filmó junto a Oliver Stone y Martin Scorsese, es amigo de Sean Penn y Juliette Binoche, y su envidiable networking incluye celebridades, magnates y presidentes, incluidos los Kirchner, con quienes tiene especial afinidad y para quienes ha realizado más de una gestión Laura Di Marco Para LA NACION
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Era enero de 2005, en París, cuando las acciones del kirchnerismo cotizaban en alza. Aquellos tiempos en los que el entonces presidente Néstor Kirchner rondaba el 80 por ciento de aceptación popular. Hasta la Ciudad Luz parecía homenajear la llegada del argentino, recibiéndolo a él y a su nutrida comitiva, con mucho frío y las calles repletas de pingüinos en los buses, anunciando el inminente lanzamiento del exitoso documental La Marcha de los Pingüinos . Fue en aquella primera gira, en pleno conflicto con la empresa francesa Suez (que entonces controlaba Aguas Argentinas), cuando el productor de cine argentino Fernando Sulichin hizo su ingreso al difícil círculo K.
-Perdón, ¿te puedo molestar un segundo?, dijo Sulichin, mientras le tocaba el hombro a Alberto Fernández, durante un encuentro en el café del lujoso hotel Meurice, donde se alojaba la comitiva presidencial. Fernández, por aquellos días casi un álter ego de Kirchner, hizo un aparte con el ignoto porteño pelado, look fashion , 39 años (hoy tiene 44), que decía ser productor de Oliver Stone y que pugnaba por conocerlo.
"Se presentó casi como un militante, muy entusiasmado con el proyecto, para ver en qué podía ayudarnos. A mí me sorprendió que Oliver Stone tuviera un productor argentino", recuerda hoy el ex ministro, metido por estos días en su propia película, aunque esta vez le tocó una de espionaje.
Sulichin puso así un pie, por primera vez, en la escena política argentina. Después sumaría muchas más incursiones, bolos, participaciones especiales y hasta papeles protagónicos, como sucedió en enero pasado, cuando llevó al director Oliver Stone a la Quinta de Olivos para incluir a Cristina Kirchner en su nuevo documental Al Sur de la frontera , un film sobre la nueva izquierda latinoamericana -en el que participan ocho presidentes de la región- que se estrenará a principios de septiembre en el Festival de Venecia. "Quisiera que Cristina vea cómo quedó, se lo mostraré en Olivos o donde sea", dice, en diálogo telefónico desde París, donde vive por estos días. "Conectamos muy bien con la Presidenta y con Kirchner; ellos son muy, pero muy inteligentes, y han tocado intereses muy importantes. Hablamos mucho, entre todos. Creo que hay que ayudarla, en lugar de hostigarla. Me gustaría que los argentinos fueran más positivos." Sulichin cuenta que Oliver Stone, el realizador de JFK, quedó tan fascinado que, más tarde, les confesó a los periodistas que le encantaría tener a Cristina por esposa.
Entre su primer bocadillo en la escena K -que data de 2005- y la actualidad, este porteño, que con apenas 26 años produjo Malcolm X junto a Spike Lee, reapareció durante la campaña presidencial de Cristina Kirchner, en 2007: ayudó a la entonces candidata a tomar contacto con Nicolas Sarkozy y Ségolène Royal; viajó en el avión presidencial de Venezuela para asistir junto con Hugo Chávez a la asunción de la presidenta argentina; viajó con Oliver Stone a Colombia para filmar la después fallida gestión en la selva de Chávez y Néstor Kirchner durante la antesala de la liberación de los rehenes de las Farc y, finalmente, acompañó a la supermodelo Naomi Campbell a la Casa Rosada para entrevistar a la Presidenta en su despacho.
Gracias a su envidiable agenda de contactos, también le presentó a Sarkozy -con quien mantiene una relación de confianza- a Nelson Mandela, y logró así una donación para la fundación del ex presidente sudafricano. Es amigo de uno de los hombres más ricos de Francia, Antoine Arnault, hijo del dueño del holding de lujo Louis Vuitton. Y hace un tiempo atrás fue invitado a almorzar con el mismísimo príncipe Carlos de Inglaterra, junto con un selecto grupo de magnates y empresarios, después de que su nombre quedara asociado al de Bill Gates como uno de los principales donantes de la Fundación Mandela para la infancia.
Pero su networking, al parecer, puede prestarse a confusiones. Aquel día del almuerzo principesco terminó de entender por qué había sido invitado: el hijo de la reina Isabel quería pedirle plata a él para su propia fundación. Sulichin lo explica: "Aparecí en los papeles como el principal donante de la Fundación Mandela al lado de Bill Gates porque, como había hecho un comercial con Telecom Italia, aproveché para gestionar una donación para Mandela. Pero yo era el más pobre de la mesa..."
Progre y fashion
Cuando la Argentina anunció la cancelación de su deuda con el Club de París, la buena llegada del productor estrella a Sarkozy hizo que su nombre, que siempre aparecía en la sección Espectáculos, saltara a la de Política. Y saltó definitivamente a las páginas calientes en mayo pasado, cuando volvió a ingresar en el país con pasaporte venezolano, junto a Hugo Chávez. Un columnista político de los conocidos recibió un llamado de un banquero en su celular.
-¿Conocés a un tal Fernando Sulichin?
-No.
-Dicen que es un buen lobby ante los K para hacer negocios.
"Soy productor de cine y trabajo con directores de la talla de Spike Lee, Martin Scorsese, Abel Ferrara, Tim Robbins o Woody Allen. Eso hace que mi circuito de relaciones sea muy grande. La gente me pide favores. Y yo quiero ayudar a mi país, por eso lo hago y lo voy a seguir haciendo. Eso no significa que yo haga negocios extraños con la gente que presento. Por ejemplo, es cierto que ayudé a conectar a Cristina con Sarkozy, porque el Gobierno no tenía demasiadas conexiones en Francia, pero no tengo idea de qué es lo que ellos hacen después. No tengo nada que ver con la banca internacional; soy sólo un cineasta con un vasto networking", explica Sulichin.
Claro que este ochentista, que estudió arquitectura en la UBA y un par de años más tarde se radicó en Estados Unidos para estudiar cine, no es precisamente un bohemio que imagina sin concretar. Nada de eso. Además del talento -reconocido ampliamente en Hollywood y obviamente entre las prestigiosas figuras del cine que eligen trabajar con él-, si algo le sobra a este hombre del cine, amigo de celebrities (fue novio de Kate Moss) y hábil para tender redes, es audacia. Un día se le ocurrió hacer un documental sobre Fidel Castro y se lo propuso, sin pensar demasiado, a su amigo Stone: "¿Y si comemos con Fidel y lo convencemos?". Parecía una idea loca. Pero al poco tiempo ambos comían con el líder cubano, en la Habana y, como resultado de esa osadía, vino la coproducción de Comandante y Looking for Fidel , dos relatos intimistas sobre el líder cubano a través de largas charlas con preguntas que, obviamente, nunca buscaron intimidarlo.
Con Stone también trabajó en la producción de Persona Non Grata , un film que se mete en el conflicto de Medio Oriente. Vive entre París y Los Angeles y, en septiembre, aterrizará en Ezeiza: suele visitar la Argentina al menos una vez al año.
En 2005, fundó Central Films, con la que produjo Mary , un film con su amiga francesa Juliette Binoche, y la multipremiada Babel .
Hace un par de meses, Martín Varsavsky, el empresario argentino radicado en España, publicó en su blog la crónica de un jugoso almuerzo con Sulichin, en la que el productor de cine aparecía defendiendo al presidente iraní Ahmadinejad. "Pero ¿cómo podés ser judío y ser amigo de una persona que dice que Israel tiene que desaparecer o que niega el Holocausto?", lo arrinconó el financista del portal Educ.ar, que en la época de la Alianza estuvo ligado al grupo Sushi. Sulichin jura que sus propósitos fueron sacados de contexto y que no conocía en persona a Ahmadinejad. "No lo conozco ni me hace falta conocerlo. No sé cómo son realmente las cosas en su caso, pero tampoco le creo a la prensa". Justamente, uno de los puntos que aborda en el documental en el que aparece la Presidenta es la manipulación mediática. Y Ahmadinejad, en la perspectiva que propone Sulichin, como Chávez o Evo Morales, sufre la "demonización" de la prensa. "Los medios crean la consciencia colectiva", dijo en un discurso que debe de haberle gustado mucho a Cristina.
Pero de la tormentosa relación entre la prensa y los K él, también, tuvo su propia y amarga comprobación.
Ocurre que hizo de nexo para que Naomi Campbell lograra una entrevista, exclusiva e intimista, con Cristina en su propio despacho: una auténtica hazaña de la que casi ningún periodista argentino se puede vanagloriar. Sucedió en enero de 2008. Pero, a pesar de que la supermodelo salió del encuentro tan fascinada como Oliver Stone, lo que luego publicó la revista GQ enfureció, de todos modos, a la Presidenta. La irritaron las alusiones de la reportera a sus gustos caros y la mención a su "ostentación extravagante".
Su contacto más cotidiano con la política argentina es Eric Calcagno. Se conocieron en el Festival de Cannes, cuando el senador K era embajador en Francia y acompañaba a la película Crónica de una Fuga , cuyo productor asociado es Adrián Kochen, colaborador del conglomerado comunicacional K y hoy ligado al grupo Ezkenazi.
En cada país tiene un coproductor o socio. En Buenos Aires, ese eventual compañero de equipo es Pablo Bossi, el productor de Nueve Reinas . "Me gustaría ayudar a levantar un poco el cine nacional y hacer coproducciones en la Argentina".
Pero el enigmático Sulichin -que dice no ser ningún enigma- parece confesarse de veras en un video casero, subido a Youtube, donde se lo puede ver casi de entrecasa. Y ante la pregunta sobre qué lo motiva a filmar, responde, relajado: "Bueno..., a veces lo hago por mi ego, cuando está en baja: necesito sentir que soy una persona importante; otras, por necesidad económica y, finalmente, por motivaciones políticas".
¿Hombre de negocios, que sabe mezclar en dosis justas celebridades, contactos políticos de alto nivel y el mercado cultural de la izquierda latinoamericana (hoy en alza), como sugieren sus detractores o un cineasta político auténticamente comprometido, tal como el mismo se piensa?
Quién es
Nombre y apellido:
Fernando Sulichin
Edad:
44
Entre París y Los Angeles:
Estudió Arquitectura en la UBA. Unos años después se radicó en los Estados Unidos y estudió cine. Actualmente comparte su residencia entre París y Los Angeles. Domina otros tres idiomas: inglés, francés e italiano.
De Malcolm X a Babel :
A sus 26 años produjo Malcolm X junto a Spike Lee. Desde entonces trabajó con directores de la talla de Oliver Stone, Martin Scorsese y Woody Allen. Con su empresa, Central Films, intervino en la producción de Babel .






