
Francisco "Paco" Pérez, un gobernador K a la espera de un guiño reeleccionista del Gobierno
Llegó a la gobernación de Mendoza de la mano del kirchnerismo y busca una reforma constitucional que le habilite otro período, una cruzada que la Casa Rosada sigue de cerca
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Jujeño de nacimiento, mendocino por adopción, es -junto con el gobernador de Santa Fe- el único gobernador de la Argentina que no está habilitado para permanecer dos mandatos seguidos en el sillón. Pero Cristina Kirchner lo alentó a dejar de ser una excepción, a la espera de que Mendoza se convierta en el puntapié inicial de una ola reeleccionista. Por ahora, sin embargo, el proyecto duerme su siesta estival a la espera de la vendimia y del instructivo que envíen desde Olivos.
Francisco "Paco" Pérez, mientras tanto, le saca el jugo a su hiperactividad nata y a su billetera oficialista, y negocia uno a uno el voto de los radicales que integran la Legislatura, tratando de alcanzar el número necesario para aprobar la necesidad de una reforma de la Constitución provincial. Ya sedujo al senador de la UCR Guillermo Simón, quien había firmado junto a otros 12 opositores un documento público en el que se oponían a la reelección. Con su cambio de opinión desbloqueó el avance del plan oficialista. Ahora Pérez apuesta a que a partir de marzo cunda el efecto contagio entre los diputados que responden al anticobista Roberto Iglesias.
Sabe que su experiencia es seguida de cerca en la Casa de Gobierno. Y por eso, para que no se olviden de hasta qué punto su meta está enganchada al proyecto reeleccionista nacional, no se cansa de repetir que "no hay que vedar de antemano una posible reelección de Cristina", ya que "va a ser una decisión personal de ella que dependerá del momento coyuntural". Y que, por otro lado, no hay que asustarse con esta posibilidad ya que "será el pueblo el que termine decidiendo si accede o no a un tercer mandato".
Paco Pérez tiene décadas de convivencia con la política, pero pocos años de político. Su padre, odontólogo de profesión, fue legislador provincial e intendente de San Pedro de Jujuy cuando él tenía apenas 5 años. Ya como estudiante se acercó a la militancia de la mano de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) en la Universidad Nacional del Litoral, institución en la que se recibió de abogado. Pero recién vio de cerca a la dirigencia nacional en la Convención Constituyente de 1994, donde actuó como secretario legislativo de los representantes del PJ mendocino.
Esta última escala le valió buenas relaciones con el radicalismo. Así fue como, sin importar los colores partidarios, en 1997 hizo valer sus años como profesional en materia de derecho de familia y se sumó al equipo del Ministerio de Desarrollo Social y Salud en la gestión del radical Iglesias. En 2003 continuó participando de otro gobierno de la UCR, esta vez conducido por Julio Cobos, donde fue asesor legal de la Dirección de Ganadería dentro de la gestión de la entonces ministra de Economía provincial, Laura Montero.
Pero las urgencias políticas lo llevaron en 2004 a Santiago del Estero, donde durante un año fue subsecretario de Trabajo de la intervención provincial a cargo de Pablo Lanusse. La llegada del ex fiscal federal puso punto final al poderío del caudillo peronista Carlos Juárez, a quien no le bastó su acercamiento con el entonces presidente Néstor Kirchner para sobrevivir a las consecuencias políticas del crimen de la Dársena.
Debe haber sido en ese tiempo, macerado al calor santiagueño, que Paco Pérez supo del valor de los padrinazgos políticos en el peronismo. Por eso no tuvo problema en transformarse en uno de los colaboradores más fieles de Celso Jaque, quien asumió la gobernación en 2007. Después de acompañarlo en toda la campaña electoral, se ganó el Ministerio de Infraestructura y en sólo seis meses su jefe político le sumó las áreas de hidrocarburos, minería, energía e infraestructura en educación. Lo que se dice todo un "superministro". Fue desde ese espacio donde forjó una buena relación con su par nacional, el santacruceño Julio De Vido.
"No era un tipo político. Jamás tuvo peso territorial ni mucha unidad básica. Pero hay que reconocerle que no hay denuncias en su contra que despierten sospechas. Siempre fue prolijo", admite un radical que sabe de todos sus derroteros en suelo mendocino y que asegura haber escuchado a Pérez confesar ante sus amigos que sigue "sin poder creer" adónde llegó.
El elegido K
Las internas mendocinas, sin embargo, amenazaron con terminar con su buena estrella. Debilitado y con el 70 por ciento de imagen negativa, Jaque bendijo como sucesor a Alejandro "Chiqui" Cazabán, secretario general de su gestión. Bastaron sólo 10 días para que desde la Casa de Gobierno decidieran abortar ese operativo.
Juan Carlos "El Chueco" Mazzón -reconocido operador político de todos los presidentes justicialistas, desde Carlos Menem hasta Cristina Kirchner- viajó en persona a su tierra natal para reestablecer el orden. El elegido, con el apoyo firme de De Vido, fue Francisco "Paco" Pérez, quien con sus 44 años podía lucir experiencia y juventud.
Para secundarlo convocaron a Carlos Ciurca, dirigente peronista oriundo de Las Heras que también había ganado reconocimiento local por su labor al frente de los Ministerios de Desarrollo Social y de Seguridad, pero que no medía tan bien en las encuestas. Hoy, ya convertido en jefe del PJ provincial, el vice desafía el proyecto reeleccionista de Pérez y aspira a sucederlo. Como si fuera poco, ya se declaró abanderado del proyecto 2015 del gobernador bonaerense, Daniel Scioli.
Antes del cierre de 2012, mientras el gobernador mendocino estaba de vacaciones, su ambicioso vice cuestionó el alineamiento del gobierno provincial con la Casa Rosada y le recomendó a la Presidenta que desista de la re-reelección y "garantice la continuidad del proyecto".
"Es muy importante que no se personalice porque se termina la persona y se termina el proyecto", dijo Ciurca, tirando un poco más de nafta al fuego.
De quien siempre tuvo el apoyo incondicional fue de su mujer y ex vecina, Celina Sánchez, una atractiva contadora nacida en La Dormida (Santa Rosa) que trabajó de moza en el aeropuerto en sus tiempos de estudiante y que siempre se mostró dispuesta a acompañarlo junto a sus hijos en calidad de primera dama (si bien aún no formalizaron la unión matrimonial con papeles, un dato para nada menor para la sociedad mendocina).
El 23 de octubre de 2011, Paco Pérez -al que ciertos adversarios políticos llaman "Poco" Pérez- ganó la elección con una considerable ventaja: sacó 45 por ciento de los votos frente al 33 por ciento de Iglesias para cuyo gobierno, unos años antes, había trabajado. Jaque, que permaneció oculto durante toda la campaña por consejo del asesor en imagen Mario Riorda -muchos lo señalan como el hacedor del triunfo- con los resultados en la mano hizo acto de presencia y dijo: "Esto también es por mi gestión".
Cerca de Cristina
Desembarcar en el poder no fue sencillo. Mendoza, como la mayoría de las provincias argentinas, arrastraba grandes deudas con la Nación y el presupuesto no alcanzaba. Comenzaron entonces los reclamos a la Casa Rosada. Sus ilusiones crecían tras cada viaje a Buenos Aires. Llegó a comentarle a su entorno que ya era parte del "círculo íntimo" de la Presidenta y que, seguramente, más temprano que tarde terminaría ocupando un cargo nacional. O, por qué no, integrando la fórmula presidencial de 2015.
Si hasta el Banco Nación le prometió ayuda para acceder a los 1300 millones de pesos que necesitaba la provincia para oxigenar las cuentas fiscales... Pero los números fueron cambiando también para la Nación y, finalmente, el aporte federal no llegó. En lugar de los fondos prometidos, debió conformarse con 260 millones prestados por el Banco Macro a una tasa anual del 24 por ciento.
Pero si bien el trato preferencial no fue suficiente para aminorar el déficit provincial, por lo menos, como señalan desde el oficialismo mendocino, motorizó algunas construcciones públicas demoradas, como, por ejemplo, la obra hidroeléctrica Los Blancos, preadjudicada hace poco menos de un mes y la doble vía en la ruta 7 entre Mendoza-Desaguadero, que estaría finalizada antes de fin de año.
"Paco se hizo K cuando la fiesta se había terminado. Cuando ya no había nada para repartir", apunta el diputado nacional por Mendoza Enrique Thomas, representante del peronismo disidente y aliado de Francisco de Narváez. Y agrega: "Si hasta tuvo que bancarse el cacerolazo contra Cristina, que en Mendoza fue inédito y llegó a juntar 20.000 personas".
Tras la movilización del 13-S, el propio gobernador llegó a comentar a sus colaboradores que estaba dispuesto a "bajarse de la reelección" con tal de que salga una reforma de la Constitución provincial consensuada con la oposición. Pero sus adversarios siempre dijeron que detrás de sus declaraciones se esconde el miedo que le provoca perder la pulseada y, como si fuera poco, arrastrar su derrota hasta el despacho de la Presidenta.
Cuentan también que el cacerolazo opositor lo descolocó porque, en un punto, se hizo cargo de la protesta. "No estaban gritando sólo contra Cristina los mendocinos. También iba para él", dicen y recuerdan que el clima ya venía caldeado tras una silbatina que le dedicaron desde las gradas durante un partido de los Pumas: "Paco es calentón, pero ese día se sacó tanto que terminó echando a tres de sus cuatro secretarios privados, a los que responsabilizó por el abucheo", asegura un indiscreto espectador de su arrebato.
El sueño reeleccionista arrancó en los últimos meses del año pasado cuando Paco Pérez comunicó por Twitter y YouTube su deseo reformista (no habló de reelección). Su esposa le aconsejó que utilizara estas vías porque se ha vuelto una "fanática" de la política 2.0. "Hoy firmé el proyecto para la reforma parcial de la Constitución de la provincia de Mendoza. Una reforma de avanzada que nos dé estabilidad", escribió. Y enseguida volvió a tuitear: "Lo hago con convicción, sabiendo que no es la reforma de un partido político; los mendocinos nos reclaman cambios estructurales".
Julio Cobos, candidato puesto a diputado nacional en las elecciones del año próximo, duda de la verdadera vocación reformista de Pérez. "Hay muchas cosas que se pueden cambiar sin someter la Constitución a una reforma -explica-. Para eso existe la posibilidad de enmendarla. Aunque ya comprobé que no hay voluntad política de hacerlo por esta vía porque, de hecho, en su momento, el gobernador no aceptó promulgar la enmienda que limitaba a dos mandatos la reelección indefinida de los intendentes."
Por ahora Paco Pérez escucha, negocia y espera. Tampoco se trata de tirarse a la pileta, no es lo suyo. Si hasta ya dio muestras en el pasado de saber bajarse a tiempo, como cuando mandó a archivar el proyecto de la mina San Jorge (para extracción de concentrado de cobre en Uspallata) porque el 75 por ciento de los mendocinos estaba en contra. Y lo hizo a pesar de que él siempre fue pro minero y su ex socio en el estudio de abogados, Fabián Gregorio, es presidente de esa compañía.
Una vez más, sabe que la última palabra sobre su futuro político difícilmente le pertenezca. La suerte política de los mendocinos, por mucho que les pese, está atada a lo que Cristina decida en Buenos Aires.
Quién es
Nombre y apellido: Francisco "Paco" Pérez
Edad: 45 años
Orígenes: Nacido en Jujuy, estudió abogacía en la Universidad Nacional del Litoral, donde militó en la Juventud Universitaria Peronista.
- Con la UCR
En Mendoza, fue asesor y funcionario en las gestiones de los gobernadores radicales Roberto Iglesias y Julio Cobos. - Con el PJ
Tras un cargo en la intervención provincial de Santiago del Estero, acompañó al justicialista Celso Jaque en su campaña electoral a la gobernación de Mendoza y fue su poderoso ministro de Infraestructura. - Apoyo del Gobierno
Fue elegido candidato a gobernador con el apoyo de la Casa Rosada y ganó con el 45% de los votos en 2011. A pesar de su llegada directa a la Presidenta, la ayuda fiscal para la provincia no llegó. - Internas
Tras haber hecho públicas sus intenciones reeleccionistas, enfrenta ahora una disputa interna con su vicegobernador, Carlos Ciurca.





