Gomero
Es un Ficus Macrophylla y está en la Plaza Juan XXIII. Pero todo el mundo lo conoce como el "gomero de Recoleta". Si lo plantó, en 1791, el agrónomo Martín José de Altolaguirre y Pando, propietario de una quinta en la zona (y no los monjes recoletos, en 1823, como dice otra versión), José de San Martín y Remedios de Escalada debieron avistarlo al llegar en carruaje a casarse a la Basílica Nuestra Señora del Pilar, en 1812.
Doscientos años o más dando sombra, al costado del bar La Biela, con un tronco que se asemeja a un animal mitológico lleno de gruesos tentáculos, en estos días hay novedades en torno del árbol más antiguo de la ciudad. Los más veteranos se pusieron en guardia al ver a una cuadrilla de obreros desmontando la reja que lo circunda. Recordaban que en tiempos de los militares corrió peligro de ser derribado por una obra, pero entonces los vecinos pusieron el grito en el cielo y nadie osó tocarlo. Ahora no hay nada que temer: la reforma en marcha procura agrandar varios metros más el diámetro del gran macetero que lo contiene. Sus raíces larguísimas necesitan más espacio con el fin de asegurar nuevo y fresco follaje para las generaciones venideras.










