Guerra en Medio Oriente: por qué el presidente está en peligro
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Luis D’Elía, quien se hizo tristemente famoso por tomar una comisaría, viene afirmando que representa a Irán en la Argentina. ¿Alguien está poniendo la lupa sobre él? ¿Habría que tomarlo en serio?
En el marco de la guerra de datos, que también forma parte del conflicto bélico en Medio Oriente, ¿la SIDE está buceando en la deep web y la dark web, ese bajofondo de información encriptada en el que también se libra esta batalla?
La interpelación es importante por varias razones. Una: los iraníes, entrenados por chinos y rusos, son expertos en la guerra cibernética. Dos: acaban de hackear bases de datos del Pentágono, nada menos. En la Argentina hay muchos especialistas en ciberseguridad, pero ninguno relevante en la SIDE. Estos interrogantes –y muchos otros– son decisivos porque el propio Presidente hizo una afirmación que nos ubica en el foco de la tormenta: “Estamos en guerra con Irán”. Es decir, él mismo nos metió en un conflicto que no solo lo vuelve vulnerable a él, sino a la Argentina, que ya padeció dos atentados y el asesinato del fiscal Alberto Nisman.
El contexto geopolítico es clave para comprender por qué Milei debería reforzar su seguridad. Como afirman los analistas internacionales, las palabras pronunciadas de un lado y de otro son importantes. Y juegan en la guerra. Milei lanzó otro misil narrativo, en el marco de su alianza pegoteada con Trump, cuando calificó a la Guardia Revolucionaria iraní como una organización terrorista.
Mohsen Rezai, máximo jefe militar del país persa, respondió en el mismo nivel: si la Guardia Revolucionaria es, para Milei, una organización terrorista, (la Argentina) obtendrá una respuesta equivalente. Eso fue exactamente lo que dijo. ¿Alguien notó la gravedad de esta afirmación?
Las palabras importan porque, según los analistas internacionales, en este tipo de guerras se tiende a exportar los atentados por fuera de la región, tal como lo expresó (¿prometió?) Ahmad Vahidi, jefe de la Guardia Revolucionaria. ¿Qué significa exactamente “exportar” la guerra a otras regiones? Analizando el mapa de la situación, un exjefe de Inteligencia de la Argentina afirma que no habría que esperar atentados al estilo AMIA o la embajada de Israel, sino al estilo EI.
En una palabra, alguna operación de lobos solitarios, como las perpetradas en Francia y Barcelona. En Australia también sucedió: el integrante de un proxy iraní descerrajó una serie de disparos sobre una playa frecuentada por la comunidad judía. Los expertos ponen un ejemplo aterrador: diez tiros en medio de la avenida Corrientes. Inquietante y difícil de prevenir.
En 2024, ocurrió algo extraño en el entorno del Presidente.
A Milei se le acercó una mujer intrigante durante un acto, con un perfil similar al de las parejas que se le han conocido al Presidente. La propia Karina Milei y otros funcionarios advirtieron que la situación era rara y la corrieron del lugar. Luego de esta red flag, que alertó a los hermanos Milei, vino la primera reestructuración de la SIDE, que ya tuvo tres gestiones: Silvestre Sívori, Sergio Neiffert y Cristian Auguadra. Tantos cambios no emiten buenas señales.
Otro interrogante: ¿está la SIDE en condiciones de hacer inteligencia sobre varias mezquitas que impulsó Mohsen Rabbani, el agregado cultural en la Argentina mientras sucedía el atentado contra la AMIA? Especialistas en inteligencia e investigadores del caso AMIA intuyen que allí podría haber células dormidas, que el kirchnerismo jamás investigó.
Un dato al margen: Rabbani fue quien realizó el informe ambiental para que pudiera perpetrarse el atentado contra la mutual judía. En aquel momento, Vahidi –que lideraba las fuerzas Quds, un grupo de elite– quedó a cargo de la operación militar que, finalmente, perpetró un miembro de Hezbollah. Rezai, por su parte, era en aquel entonces jefe de Inteligencia en su país.
Estos nombres importan porque este año se celebrará el juicio en ausencia por el atentado contra la AMIA, que juzgará a diez iraníes. Entre ellos figuran Vahidi, Rezai y tres miembros de Hezbollah. También integraba esa grilla el líder máximo del país persa, Ali Khamenei, que fue recientemente eliminado por un ataque conjunto entre Estados Unidos e Israel. Dato no menor: este año se eleva a juicio oral la causa por el memorándum con Irán, que D’Elía ayudó a redactar.
En semejante contexto, Milei se expone por demás. Sus caravanas proselitistas, como la de Morón, arriba de una camioneta descubierta, después del triunfo de las legislativas de 2025, sus shows y su cercanía con los fans son ejemplos que hablan por sí mismos.
¿Está suficientemente cuidado el Presidente? No hacen falta expertos para deducir que la respuesta es no. Y en este barco estamos todos adentro.



