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OPINIÓN

¿Hay riesgo de autogolpe en EE.UU.?

La ofensiva de Trump para cambiar las leyes electorales del país encienden luces de alarma

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Trump, durante el discurso del Estado de la Unión ante una sesión conjunta del Congreso, en febrero de este año
Trump, durante el discurso del Estado de la Unión ante una sesión conjunta del Congreso, en febrero de este añoAlex Brandon
Andrés Oppenheimer
Por Andrés OppenheimerPara LA NACION
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MIAMI.- La ofensiva del presidente Donald Trump para cambiar las reglas electorales de Estados Unidos, insistiendo sin pruebas en que le robaron las elecciones de 2020, está generando temores sobre el futuro de la democracia en el país. La gran pregunta es si Trump está preparando el terreno para suspender las elecciones legislativas de noviembre o para cantar fraude si pierde.

En medio de la guerra contra Irán y con su popularidad en el punto más bajo de su presidencia, Trump dedicó su discurso a la nación en la noche del 16 de julio a ventilar su teoría de que China habría intervenido en las elecciones de 2020 –que ganó Joe Biden– y a decir que es imperativo cambiar las leyes electorales. “Nuestras elecciones están expuestas al fraude y al robo, y se perdió la confianza del pueblo estadounidense. Esto no puede continuar”, dijo Trump. Agregó: “Esto es peor que en cualquier país del Tercer Mundo”.

Antes de su discurso, Trump ya había hablado de las supuestas “elecciones fraudulentas” de 2020 nada menos que 107 veces en lo que va de este año, según contabilizó la agencia de noticias Reuters. Y a medida que nos acercamos a noviembre, esas menciones son cada vez más frecuentes. “Estados Unidos presenció los desvaríos de un rey demente”, escribió en sus redes sociales el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom. Refiriéndose a las elecciones de noviembre, agregó que “antes de que se emita un solo voto ya está preparando el terreno para amañar estas elecciones”.

Partidarios de Trump protestan en enero de 2021 antes de la asunción de Joe Biden a la presidencia
Partidarios de Trump protestan en enero de 2021 antes de la asunción de Joe Biden a la presidenciaKent Nishimura - Los Angeles Times

En su discurso, Trump anunció la desclasificación de documentos secretos que, según él, le ocultaron sus propios funcionarios durante su primer gobierno y que supuestamente prueban que Biden no habría ganado las elecciones. Sin embargo, los papeles que presentó no muestran ninguna prueba de que hubiera existido un fraude electoral. Lo que muestran los nuevos documentos desclasificados, y lo que ya habían denunciado las agencias de inteligencia de EE.UU. en 2021, es que China trató de influir en las elecciones mediante campañas en redes sociales y recolección de datos de votantes para enviar propaganda personalizada.

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Sin embargo, eso es lo que hacen todos los días muchos países, incluido, probablemente, EE.UU. No es lo mismo tratar de influenciar la opinión pública que manipular digitalmente los votos para cambiar el resultado de una elección. Trump no mostró pruebas de que hubiera ocurrido esto último. Trump también aseguró en su discurso, sin mostrar pruebas, que el Departamento de Seguridad Nacional encontró 278.000 nombres de indocumentados registrados para votar. Sin embargo, no aportó evidencias de que podrían esquivar los controles de documentos en los centros de votación para emitir el sufragio.

Para poner las cosas en perspectiva, un estudio del Centro de Políticas Bipartidistas en 2024 encontró apenas 77 casos de votantes que no eran ciudadanos. Y en el estado de Georgia, otro análisis descubrió que solo 20 de 8,2 millones de votantes no tenían ciudadanía en 2024. Es decir, alrededor del 0,0002% de los votantes. Según me dicen varios expertos electorales, la cifra de indocumentados lanzada por Trump probablemente incluya a muchos “falsos positivos”, como por ejemplo ciudadanos recién naturalizados que por demoras burocráticas figuran como no ciudadanos.

Ty Cobb, el abogado de la Casa Blanca durante el primer gobierno de Trump, dijo que el presidente está buscando una excusa para “declarar el estado de emergencia” antes de las elecciones de noviembre, en que podría perder una o ambas cámaras del Congreso. La popularidad de Trump ha caído a un 37%, según una nueva encuesta de Washington Post-Ipsos. “Creo que hará todo lo posible para intentar impedir la transferencia pacífica del poder y la elección de demócratas”, señaló Cobb a la cadena de televisión pública PBS.

¿Mi opinión? Trump probablemente esté tratando de desviar la atención pública del fiasco de su guerra contra Irán o del aumento del costo de la vida. O quizás, simplemente, está obsesionado con que la historia no lo recuerde como un “perdedor”, que para él es el peor de los insultos. Pero si sus críticos tienen razón y está creando un clima para poder suspender las elecciones de noviembre o desconocer los resultados, estaríamos ante la amenaza más seria de un autogolpe en la historia moderna de EE.UU.

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