
La amansadora
Al iniciar su segundo mandato presidencial en 1928 Hipólito Yrigoyen se mostró dispuesto a eliminar cualquier vestigio de corrupción.
Fue entonces cuando ante la sorpresa de propios y extraños se propuso revisar personalmente todas las cuentas del Estado. Una por una.
La primera consecuencia fue enormes demoras en la administración que pronto determinaron que cada vez más gente se agolpara en la antesala del despacho presidencial a la espera de una resolución favorable a sus trámites. Se dio en llamar la amansadora.
A Yrigoyen como a Arturo Illia se le pudo atribuir cierta lentitud pero difícilmente actos reñidos con la moral.
Hoy la amansadora persiste pero se ha desplazado hacia millones de argentinos que también sentados en una gran antesala aguardan que la Justicia y la clase política terminen con un viejo paradigma en el que la impunidad aparece disfrazada de inmunidad.
El destino quiso que sea un caracterizado dirigente radical Eduardo Angeloz el elegido. En una decisión sin precedentes el Senado lo suspendió en el ejercicio de su mandato y en el goce de sus inmunidades parlamentarias por dos meses para que pueda ser indagado por el juez que analiza su presunto enriquecimiento ilícito.
El final aún está abierto. Ante la duda la Justicia absuelve pero el pueblo no.
¿Por qué Angeloz sí y Camilión no? se preguntaron algunos radicales que recuerdan que tras el escándalo por la venta de armas a Ecuador al ministro de Defensa lo llaman Torre de Pisa porque nadie entiende cómo se sostiene.
En un principio para ellos Angeloz fue un chivo expiatorio de las elecciones porteñas.
Pero los temores quedaron diluidos cuando las últimas encuestas parecieron demostrar que la situación del ex gobernador cordobés no afectará las perspectivas electorales de Fernando de la Rúa.
Hay por lo menos dos interpretaciones para comprender este fenómeno: . Cierta dimensión aldeana de Angeloz quien -salvo cuando fue candidato presidencial en 1989- prefirió siempre un bajo perfil dentro de su partido en el orden nacional.
- El hecho de que el desafuero temporario del senador cordobés distiende a un radicalismo que hubiera soportado más cuestionamientos si la Cámara alta lo seguía protegiendo.
El titular del bloque de diputados de la UCR Federico Storani aportó una tercera visión a La Nacion: "En otra oportunidad el procesamiento de un dirigente radical hubiera salpicado a todo el partido. Pero después del pacto de Olivos la gente parece distinguir entre quienes adhirieron a ese acuerdo -léase Raúl Alfonsín y Angeloz- y quienes lo cuestionamos como De la Rúa Casella y yo".
Después del 30 La apuesta radical ante los comicios del 30 es propinarle una severa derrota al gobierno de Carlos Menem y desacomodar al Frepaso que ganó las últimas tres elecciones en la Capital.
El triunfo de De la Rúa colocaría a la UCRen inmejorables condiciones para volver a pilotear a la oposición política tras el eclipse que llevó al centenario partido a cederle el segundo puesto al Frepaso en las elecciones presidenciales.
Pero al día siguiente de los comicios los radicales serán conscientes de sus propios límites y de sus desafíos.
- Frente a las elecciones legislativas del año próximo adquirirán particular relieve los grandes centros urbanos de la provincia de Buenos Aires donde la UCRquedó reducida a su mínima expresión.
- La tentación de anticiparse al calendario electoral podría hacer sucumbir prematuramente los objetivos del radicalismo.
- La desorganización de los sectores no alfonsinistas puede ser otro obstáculo.
- Por último el máximo dilema parece ser conciliar el propósito de consolidarse como la principal fuerza opositora con la necesidad de acordar con el oficialismo garantías mínimas para gobernar un municipio porteño con un importante grado de dependencia de los designios del gobierno nacional.
Ante esta alternativa alguien se preocupó por recordarle a De la Rúa que Antonio Cafiero tras su victoria en la provincia de Buenos Aires en 1987 inició un acercamiento al gobierno alfonsinista. Esa vecindad un año después fue determinante en la derrota del mandatario bonaerense ante Menem en las internas peronistas para definir al candidato presidencial.






