
La ambición de un héroe de guerra
Por Nicholas D. Kristof De The New York Times
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WASHINGTON.- EN su pequeño despacho un frustrado oficial naval debatía con amigos lo que podía hacer con su vida.
Corría el año 1979, y se hacía patente que jamás llegaría a ser almirante como lo fueron su padre y su abuelo.
Encima, su vida personal se había complicado: aun cuando seguía viviendo con su esposa, cortejaba a una mujer de 25 años que además de hermosa era rica. Ese período fue acaso el momento decisivo en la vida de John McCain, y con las decisiones que tomó entonces comenzó a andar el camino que, según espera, lo lleve a la Casa Blanca.
McCain abandonó a su esposa, que había criado a los tres hijos del matrimonio mientras el oficial naval estaba prisionero en Vietnam, y luego inició su carrera política con los recursos de la familia de su nueva mujer.
Sin embargo, a pesar de que los hijos y algunos amigos de McCain estuvieron enfadados y decepcionados con él en ese momento, hoy le dan todo su apoyo.
El pasado es fundamental para la campaña de McCain, aunque paradójicamente su metamorfosis más notable -de haber sido un ex piloto derribado que caminaba con muletas pasó a convertirse en un nuevo legislador del Congreso norteamericano- es uno de los capítulos menos conocidos del historial de su vida.
La historia comenzó cuando Vietnam liberó a John McCain y a otros prisioneros de guerra en marzo de 1973. El oficial naval bajó con muletas de un avión de transporte militar -convertido de pronto en héroe de guerra- e inmediatamente sufrió una dolorosa conmoción.
Su esposa, Carol, una mujer alta y esbelta que anteriormente había trabajado como modelo, casi había perdido la vida en un accidente automovilístico en 1969. Las lesiones sufridas le habían hecho perder casi nueve centímetros de estatura y debía caminar con muletas. Además, había aumentado considerablemente de peso.
Todavía perturbado por las secuelas de sendas quebraduras en los brazos, una pierna quebrada, una severa lesión en una de las rodillas, y heridas de bayoneta. Muy pocos pensaron que volvería a pilotear un avión, pero él estaba desesperado por intentarlo. De manera que recurrió a una terapia tan intensa como penosa. Después de nueve meses de terapia, McCain realizó la prueba de aptitud física para volar y de alguna manera la aprobó. Podía ser piloto una vez más.
Advirtieron su éxito
McCain obtuvo un codiciado destino como comandante del mayor escuadrón de la Marina, el Grupo Aéreo de Relevo, con asiento en Jacksonville, Florida. Su éxito en esa unidad fue advertido por los almirantes.
En 1976, un grupo de republicanos locales instaron a McCain a presentarse como candidato al Congreso contra Charles E. Bennet, un político demócrata que desde hacía tiempo ocupaba una banca.
Ingresar en la política no era una idea nueva puesto que McCain siempre fue más ambicioso de lo que estaba dispuesto a admitir. En el otoño de 1970 cuando, en Vietnam, fue puesto junto con otros cuatro prisioneros de guerra en una celda. "Le preguntamos a John qué quería llegar a ser", recordó Richard A. Stratton, otro de los compañeros de celda. "Y nos respondió que quería ser presidente de los Estados Unidos".
Finalmente, McCain decidió no presentarse como candidato al Congreso en 1976, pero logró un destino que lo colocó en el centro del mundo político: fue designado oficial naval de enlace con el Senado norteamericano.
Habitualmente, los oficiales de enlace son ensalzados agentes de viajes para los senadores que viajan al extranjero -también son sarcásticamente llamados "changadores"- pero la personalidad de McCain y su fama de héroe de guerra convirtieron su estrecha oficina en un imán para influyentes senadores.
Una de las cosas que a algunos liberales atraían de él era que McCain no tenía resquemores contra el movimiento pacifista.
McCain ya había demostrado su carácter indómito. En cierta oportunidad, el entonces presidente James Carter trataba de reemplazar los portaaviones gigantescos por otros de menores dimensiones, una medida que tanto McCain como otros oficiales navales consideraban no sólo catastrófica sino que limitaría la capacidad norteamericana para proyectar su poder alrededor del mundo. De manera que McCain conspiró junto con varios senadores y colaboradores para lograr la financiación de un inmenso portaaviones por encima de las objeciones de la Casa Blanca.
Aunque discretamente respaldada por algunos altos oficiales navales, subvertir la política de la Casa Blanca y el Pentágono era una operación excepcionalmente delicada. Pero funcionó: el Senado aprobó la financiación del portaaviones.
Esas batallas políticas impresionaron y entusiasmaron a McCain, que llegó a sentirse cada vez más inquieto. Según familiares y amigos, la ansiedad de McCain respecto de su carrera surgió en parte porque sentía que se había salvado de morir a cambio de algo sumamente importante, pero que no acertaba a percibir qué era.
Chicas aquí y allá
Mientras John McCain meditaba acerca de su carrera, también se encontró ajustando ciertos aspectos de su matrimonio.
En la Marina, muchos consideraban apropiado que un arrogante piloto alternara con diversas chicas aquí y allá, y pronto los rumores cundieron respecto de la fama de mujeriego de McCain. El propio militar reconoció esa fama y aceptó su responsabilidad en la ruptura del matrimonio. Pero sus partidarios indicaron que el matrimonio de McCain ya había terminado y que la pareja ya se había separado cuando John conoció a Cindy, su actual esposa.
Esa podría ser la manera más atenuante de explicar el divorcio de un político de una esposa discapacitada y su nuevo enlace con una rica heredera, pero no concuerda con los relatos de algunos familiares y amigos.
John McCain y su esposa, Carol, se habían separado brevemente después de mudarse a Washington. "Esa separación duró unas dos semanas y no hubo otra hasta la separación final", afirmó Andy, uno de los hijos del matrimonio. Además, ni siquiera los amigos íntimos de la familia supieron algo al respecto.
En abril de 1979, McCain acompañó a un grupo de senadores en un viaje a China. La Marina organizó una gran fiesta para el grupo durante una escala en Honolulú.
"John y yo estábamos hablando cuando, de pronto, alguien me tocó el hombro, me di vuelta, e intercambié algunas palabras con esa persona", expresó Albert A. Lakeland, por entonces un miembro del personal del Senado. "Cuando giré de nuevo -agregó- vi que John se había ido. Miré a mi alrededor y lo vi ir hacia una mujer rubia muy atractiva.Estuvo toda la fiesta hablando con ella". Posteriormente, McCain y la joven mujer, Cindy Hensley, fueron a cenar, y el romance no se hizo esperar.
Durante los seis meses siguientes, McCain se comunicó insistentemente con Hensley y volaba de un lado a otro del país para verla. Cuando ella le agradeció la atención de haberle enviado flores (en la tarjeta, la firma decía John), él le respondió: "¡Oh, por favor, no es nada!" Años más tarde, ella supo que otro John le había enviado las flores.
McCain se dispuso entonces a poner fin a su matrimonio. Los amigos de la pareja recuerdan que Carol McCain sufrió una profunda conmoción. A fines de 1979, los McCain finalmente se separaron. Inmediatamente, John contrajo nupcias con Cindy, su actual mujer.
Los tres hijos del primer matrimonio de McCain fueron menos indulgentes al principio (ninguno de ellos estuvo presente cuando John se casó con Cindy). Sin embargo, nadie culpó a Cindy ya que ella parecía un tanto apocada, y era evidente que John McCain había tomado la iniciativa.
Algunos viejos amigos creen que McCain era tan voluble en el matrimonio como inquieto en la Marina, y que cuando conoció a Cindy estaba buscando afanosamente una nueva esposa.
Ciertos amigos de la familia veían con asombro cómo un hombre que parecía tan honesto, tan comprensivo con quien necesitara ayuda, podía tratar a su propia esposa de manera -según ellos- tan cruel. Pero gradualmente McCain fue recuperando la estima de todos con los mismos rasgos y actitudes que ahora exhibe después de cometer un error: una mezcla de encanto y arrepentimiento.
Aunque provocaron reacciones críticas en su familia, las segundas nupcias de John le abrieron nuevas oportunidades políticas. Nadie que lo conozca piensa que se volvió a casar por razones políticas, pero sí que el nuevo casamiento lo ayudó a resolver uno de los principales obstáculos si deseaba ingresar en la arena política: ¿dónde presentar su candidatura para la función pública?
Las raíces de Arizona
McCain, hijo de un oficial naval, nació en el extranjero, en la Zona del Canal de Panamá, y la familia siempre cambiaba de destino. Pero su nueva esposa tenía sus raíces en Phoenix, donde su padre era un magnate cervecero, de manera que McCain comenzó a pensar en presentarse como candidato al Congreso por el Estado de Arizona.
En marzo de 1981, McCain se mudó a Phoenix, donde su suegro le dio un trabajo como agente de relaciones públicas que le sirvió de excusa para recorrer el Estado y pronunciar discursos.
Cuando McCain dejó entrever su interés en un cargo público, algunos lo incitaron a que se presentara como candidato a la Legislatura del Estado de Arizona. Pero para ese cargo había requisitos legales en materia de residencia que John no podía cumplir.
En enero de 1982, John Rhodes, el representante del distrito ante el Congreso, convocó a una conferencia de prensa.
Alentado por la suposición de que Rhodes pudiera anunciar que no se presentaría nuevamente como candidato, McCain le dijo a su esposa, Cindy, que sin pérdida de tiempo buscara una casa en el distrito de Rhodes. El legislador anunció su retiro. Cindy regresó con la noticia de que había encontrado una casa en ese distrito. Los McCain la compraron y se mudaron allí inmediatamente, y dos meses después, John anunció su candidatura para el Congreso.
"John sabía que se trataba de una remota posibilidad", recordó William Ball, un amigo de muchos años. "No era el candidato del sistema. ¡Igual que ahora!".
Claves de un candidato
- Nombre completo: John Sydney McCain.
- Nacimiento: 29 de agosto de 1936, en la Zona del Canal de Panamá, territorio en poder de los Estados Unidos hasta el 31 de diciembre último.
- Familia: está casado en segundas nupcias con Cindy Hensley. Tiene siete hijos: Doug, Andy, Sydney, Meghan, Jack, Jimmy y Bridget.
- Estudios: egresó de la Academia Naval de los Estados Unidos en 1958, y de la Escuela Nacional de Guerra, en 1974.
- Rasgo característico: su posición independiente respecto de promover restricciones en la venta de tabaco y reformas en el financiamiento de las campañas electorales.





