La moraleja de Adorni: volar sin caer no es para cualquiera
El oficialismo finge despreocupación ante la paradoja desnudada por el obsceno desliz de Manuel Adorni con sus vuelos. El fracaso electoral podría ser la consecuencia directa del éxito de Javier Milei en cambiar la matriz productiva, si el círculo virtuoso del modelo que promueve no crea, al menos, puestos de empleo que compensen los trescientos mil perdidos en los últimos dos años. Ni expectativas de una mejor calidad de vida que justifique soportar el deterioro de las actuales por la contracción de los salarios, que impacta en un menor consumo.
Si sobre algo echa dudas la torpe justificación del jefe del Gabinete a su desventura área, es sobre la voluntad del gobierno para terminar con los privilegios de la clase política que la sociedad percibe como una desigualdad flagrante. Este desajuste con la opinión pública implicaría un costo político que superaría con creces al económico, equivalente a cero. El argumento con el que se regodean economistas que acudieron en defensa de Adorni. La imagen presidencial habría caído al menos cinco puntos en sondeos que están procesando datos de esta crisis.
Antes de que ocurra, Atlas Intel ponderó en un 41,5 % la aprobación al Presidente en su informe de febrero. Una caída significativa de la recuperación que tuvo en diciembre (44%) con relación a la de octubre (39,9 %), a raíz de la derrota electoral del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires. Pilar Ramírez refleja la fe ciega que el oficialismo se autoinsufla. Apenas trascendió el despiste de Adorni, la titular del bloque libertario en la Legislatura porteña mandó a sus asesores a redactar las cien primeras medidas que debería adoptar si fuese electa jefa del Gobierno en la ciudad. Adorni es por ahora el candidato más firme de Karina Milei a ese cargo. La hermana del presidente es la jefa política de Ramírez que imagina un orden sucesorio por antigüedad en La Libertad Avanza para ocuparlo. Esa lógica debería bastar para excluir a Patricia Bullrich de los sospechosos de difundir imágenes de Adorni en el aeródromo de San Fernando antes de partir hacia Punta del Este. Una especulación basada en que el jefe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Carlos Tonelli, es un colaborador de la senadora porteña, otra aspirante del oficialismo que se propone suceder a Jorge Macri.
En el aeródromo de San Fernando conviven seis dependencias oficiales vinculadas al control de fronteras. Cuatro de ellas cumplen funciones diferentes: la PSA, Aduanas, Migraciones y el Senasa. Pero hay otras dos que se superponen. La Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA). La PSA tendría identificada a una delegada de ATE por tomar las imágenes en medio de un conflicto sin solución con los controladores aéreos. La titular de la EANA es Norma Rotta, que responde a Santiago Caputo.
El asesor presidencial le sigue a Bullrich entre los sindicados como autores de un hecho donde la disputa por cajas políticas entre bandos prevalecería sobre la necesidad de esclarecerlo. La cuestión presupuestaria sería el principio rector que animaría a Martín y Eduardo Menem para persuadir a Karina de arrebatarle a Caputo la SIDE. En apariencias, un organismo degradado a tal extremo que carecería de personal para realizar con eficacia un seguimiento personal sin ser descubierto. Lo que obligaría a sus autoridades a contratar los servicios de Jaime Stiuso para resolver esa prestación. ¿Será cierto?
La llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia reaviva la atención por los vínculos subterráneos entre jueces y espías. Sobre todo por el recuerdo de otro vuelo infausto: el viaje a Lago Escondido de varios magistrados. Mahiques y su padre Carlos fueron algunos de ellos. Lo mismo que Pablo Yadarola. A cargo de la causa por las diez valijas sin revisar que ingresaron por San Fernando con Ana Laura Arrieta, empleada de Leonardo Scatturice. Un lobista con pasado en la SIDE. Igual que Leonardo Bergroth, otro compañero de ruta de los jueces en su tour a la Patagonia. A Bergroth se le atribuye ser el nexo entre Stiuso y el Poder Judicial. Un clima enrarecido al que se suma el desconcierto con Rubén Miguel Pappacena y Agustín Ortiz de Marco. El contador y el abogado designados por Mahiques el lunes por la noche como interventores con rango de veedor en la AFA por 180 días. Si todavía no se presentaron en el edificio de la calle Viamonte es porque tal vez sepan que está vacío y cerrado. Y que toda la actividad administrativa de la AFA se concentra en el predio de Ezeiza.
La provincia de Buenos Aires es para Tapia y Toviggino lo más parecido a un segundo hogar. El predio que tiene en Ezeiza le fue cedido en comodato por el gobierno bonaerense, del que obtuvo además la autorización para trasladar su personería jurídica. El entorno de las defensas del presidente y el tesorero de la AFA descontaban que la única salida de Mahiques para desmentir que trabaja en un acuerdo entre ellos y el Gobierno era continuar con la medida propuesta por el extitular de la Inspección General de Justicia (IGJ), Daniel Vítolo. Aunque en los hechos pueda dejarlo en ridículo por impracticable.
Por eso especulan que lo mejor que podría ocurrirle al ministro es que alguno de los dos resulte procesado en la causa donde ARCA los acusa de evasión tributaria y retención indebida de aportes previsionales. Esa hipótesis habría provocado insomnio en los involucrados. Un efecto traducido en los llamados a sus no pocos contactos con el universo judicial en la madrugada del lunes. Algunos las rechazaron por antojadizas. Son los que insisten en que Ignacio “Nacho” Jakim sigue siendo un estrecho asesor letrado de Toviggino. Tal vez de manera injusta, a Jakim se le atribuye una sociedad con Mahiques.
Lo mismo ocurre con Esteban Pablo Garcilazo, uno de los cuatro adjuntos del ministro de Justicia en la Fiscalía General de la Ciudad y el responsable de ejecutar los 230 millones de dólares de presupuesto anual. El más alto de todos los ministerios públicos, incluido el nacional. De Garcilazo depende el régimen de contrataciones que fija el titular de la Fiscalía General: Mahiques. La razón oculta de su pedido de licencia hasta el final de su mandato en octubre, según los mal pensados que nunca faltan.
Julio Alak podría dar fe. Conmemoró el viernes pasado en La Plata el centenario del nacimiento de Raúl Alfonsín con un acto en la Plaza Moreno, frente al Municipio de La Plata, cuya organización confió a la UCR bonaerense. Y, más particularmente, al sector de “Evolución”. Desde allí le habrían planteado al intendente la inconveniencia de invitar a Axel Kicillof para no “desnaturalizar” la convocatoria. El argumento es, cuanto menos, llamativo. Los delegados de “Evolución” en la Legislatura bonaerense se comportan como aliados incondicionales del gobernador.
Kicillof fue aconsejado en la necesidad de adelantar el desdoblamiento electoral al mes de abril para adelantarse al de mayo en Córdoba. De ser reelecto gobernador, Martín Llaryora tendría un reaseguro para lanzarse como candidato presidencial. La dificultad con la que podría chocar es que varios intendentes del conurbano no ocultan su malestar por la renovación de autoridades en el PJ y deslizan que no será su candidato a presidente. Tal vez una amenaza en prevención de otra, el eventual disciplinamiento de quienes no adhieran a su postulación por la vía del financiamiento a los municipios en dificultades: casi todos.
Al conurbano lo conmueven más las causas de la AFA en poder de tres jueces federales bonaerenses, Una simetría perfecta con las tres que están en Comodoro Py. María Eugenia Capuchetti tiene una y es en la que le pidió que se declare incompetente el juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, buen amigo de todos los intendentes de la zona sur. Capuchetti investiga una denuncia del Banco Central contra Ariel Vallejo realizada en 2021. Vallejos es el titular de Sur Finanzas.
Capuchetti supo de su existencia el año pasado, cuando el fiscal Jorge Taiano le pidió lo mismo que hace ahora Villena. La jueza descubrió 100 cajas de seguridad en los allanamientos de diciembre a la sede central de Sur Finanzas en Adrogué, e investiga ahora quiénes son sus titulares. ¿Hay temor a que un aliado de Kicillof sea rozado por esa revelación?. De momento, solo es una suspicacia. La moraleja implícita en el caso de Adorni, deja sin embargo, una enseñanza. Volar sin caer no es para cualquiera.







