Las olas y el viento: descubriendo nueva poesía desde Mar del Plata
La antología de Matías Moscardi, editada recientemente por Letra Svdaca, permite encontrar las afinidades electivas en las voces jóvenes del género
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"Después de la reunión con los chicos de la editorial, esa misma tarde, llegué a mi casa, me senté frente a la computadora, abrí un archivo de Word y alisté, ahí, los diecisiete nombres de poetas que aparecen acá", escribe Matías Moscardi (Mar del Plata, 1983) en el prólogo de Las olas y el viento. Su antología se plantea como un circuito poético que atraviesa diversos rincones y refugios literarios: librerías y editoriales, grupos, presentaciones de libros y festivales de poesía, proyectos y espacios culturales que desarrollan su actividad en la ciudad atlántica. La idea del recorrido, apunta Moscardi (doctor en Letras por la Universidad Nacional de Mar del Plata, poeta, narrador y traductor), tiene además un correlato afectivo: las afinidades o los contrastes entre poéticas, el activismo puesto en juego para la producción, edición y circulación de textos poéticos; la juventud como condición de posibilidad (no de dato estadístico) para la escritura. La ciudad se convierte, en la antología editada por Letra Svdaca, en una caja de resonancias para temáticas específicas y universales, para la filtración de coincidencias estéticas o formales, en un espacio donde confluyen consensos y diferencias, enlaces y archipiélagos de sentido.

Para esta producción, seleccionamos a seis poetas de Las olas y el viento, ya disponible en librerías de Buenos Aires y, por supuesto, de la Perla del Atlántico, destino turístico y base de poetas.
Luciana Caamaño (Mar del Plata, 1984).
Forma parte de la organización del Festival Independiente de Poesía de Acá, que se realiza anualmente en Mar del Plata. Publicó, entre otros títulos, Cocorita (Dársena3, 2006), No le digas que murió Chabrol! (Spirla Jetty, 2011) y Los grados del escándalo (Sacate el Saquito, 2013).
Lo que está en el medio no es el mar
si importa todo
entonces
no importa nada,
a mí la boludez ya no me gusta
es un sabor, cómo te explico? vos sabés,
no soy mejor que antes
pero tengo mis límites
digamos que soy un campo
y que ajusté las cercas
eso,
o que soy un animal y admití
los preceptos de la domesticación.
eso que uno cree que es el corazón
se siente como una muela cariada,
porque vaya a saber qué fue de aquello
un robo,
un olvido,
un descuido
como el negativo de un truco de magia,
en un momento
dejás de tener
lo que tuviste

Gastón Franchini (Maipú, 1977)
Dirige la editorial Goles Rosas, fundamental espacio de difusión de la poesía de la ciudad de Mar del Plata. Publicó seis libros, entre ellos Bonus Tracks (2000), Aguirre (2009) y La cola del león (2014).
carraspea
lou reed
la noche se come una manzana
y dos…
toda la ciudad.
bla bla
la noche nos llegó a los pies
*
canciones
los truenos y la lluvia
pasan silenciosos
el tocadiscos levanta el brazo
el diario
habla de Vietnam
un tipo llamado perón
vuelve
*
dos tipos ponen luces
en un camión
"se ha roto el mundo"
llevo una vela en cada
mano
repito tu número
476-0998

Flavia Garione (Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 1990)
Participa en la organización del Festival Independiente de Poesía de Acá y codirige los sellos Honesta y Luz Mala. Publicó Museo local (Sacate el Saquito, 2012) y Mi mente es como un dj malo (Neutrinos, 2013).
(poema inédito de Temporada de tornados)
En Dallas
va a pasar un tornado
–dicen los noticieros
que es el peor en
50 años–
y va a derribar la ciudad.
150 tornados
hubo esta temporada.
La brevedad los mantiene
en suspenso.
Mientras un tornado se acerca
a mi casa
voy leyendo cartas viejas.
Una dice te amo.
Otra dice
me decepcionaste
otra vez.
Facundo Giménez (Mar del Plata, 1984)
En el sello Vox, publicó en 2013 la plaqueta de poesía Cena.
¿Te acordás cuando
afuera
había una república de perros
que no nos dejaba dormir?
Hoy son mis dientes
los que me mantienen alerta,
todas las noches,
el comienzo de una pesadilla
cuyo final, siniestramente, intuyo,
un auto que se para o no
en la puerta del departamento,
una voz que no es tu voz
que piensa y concluye,
en términos más
o menos convincentes
que yo soy
una mierda.
Nicolás Pedretti (Mar del Plata, 1983)
Publicó varios libros, entre ellos: Fabián Gianola y otros poemas (Goles Rosas, 2010), El clima perfecto (hInvisible, 2013) y Bardo (Santos Locos, 2014). Sus textos y dibujos se pueden ver aquí.
Me gustaría ser millonario.
Me gustaría no tener que trabajar ocho horas.
Me gustaría poder estar todo el día al pedo,
tomando mate y conectado a Internet.
Pero no puedo.
Ayer iba caminando para mi casa
y un tipo me abrazó y me dijo:
–Estás robado, amigo, dame el celular.
Le dijo que no tenía el celular,
porque lo había dejado en mi casa cargando porque la batería
me anda mal.
El ladrón me dijo:
–Bueno, no importa, dame plata.
Le dije que no tenía, y era verdad, no tenía.
No tenía nada.
–Sos una rata –me dijo el chabón-, estás tiradísimo–. Y se fue.

Caterina Scicchitano (Buenos Aires, 1992)
Publicó en 2014 Be a Body (Gigante) y está por editar en Malos Pasos su segundo libro: Limonada. Tradujo a Noah Cicero (Gaucho bipolar). Administra este sitio.
Hay tres políticas remarcables en cuanto a lo que va a pasar
tres páginas en este libro van a estar manchadas con aceite
y esas van a definir tres sinónimos de "soledad"
que se adjudiquen a tu personalidad.
pero no vas a saberlo porque inevitablemente vas a comer
y manchar tus dedos sin querer
y tocar rostros que no te pertenecen
rostros que quisieras tener en tu cama.
La idea de vivir resguardado en la idea de mil chicas independientes es comodidad.







