
Los nombres del fútbol
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Era inevitable. La Copa Mundial, con su aluvión de informaciones y comentarios sobre fútbol, trajo también mensajes relacionados con el tema. Escribe Guillermo Álvarez:
"Me dirijo a usted a efectos de consultarla por una duda que me ha surgido en estos días a raíz del Mundial: la palabra soccer , que se utiliza en Estados Unidos para denominar lo que nosotros llamamos fútbol . Una maestra de inglés me explicó que, como el fútbol lo inventaron los ingleses y la palabra en inglés es soccer , esa es la razón. Mi pregunta es si es así, pues tenía entendido que, si bien puede ser cierto lo del invento de los ingleses, la palabra etimológica era fútbol . Lo que no recuerdo es por qué."
El nombre inglés del fútbol es football (la palabra balompié , que se usa más en España que en la Argentina, es un calco de football ). La voz soccer es una forma abreviada de la expresión association football , literalmente, ´fútbol de la Asociación , es decir, fútbol según las reglas de la Asociación. La Asociación de Fútbol inglesa estableció las primeras reglas formales de este deporte, en el siglo XIX. En Inglaterra nació una variante del fútbol, el rugby ( rugby football ), cuando un alumno del aristocrático colegio de Rugby quebró las reglas y tomó la pelota con las manos. Pero los ingleses siguieron jugando al fútbol y nunca llamaron football a secas al rugby . En los Estados Unidos surgió otra variante: el deporte que llamamos fútbol americano . Como allí esta es la forma más popular y a los estadounidenses no suele interesarles conocer lo que sucede en el resto del mundo, lo llaman simplemente football y usan el término soccer para designar lo que para el resto del mundo es fútbol .
Galácticos
Han escrito muchos lectores para responder al interrogante de Ricardo López sobre el término galácticos aplicado a jugadores de fútbol que actúan en España. Según informan, entre otros, Isabel Roasso y Jorge Shedden, que escribe desde Nassau, Bahamas, se trata de un equipo de "astros" o "estrellas" que formó hace un tiempo el club Real Madrid. "La asociación es fácil: un conjunto de estrellas es una galaxia y cada uno de los miembros de esa galaxia es un «galáctico»", agrega Leandro Lorge.
Hasta aquí, el nombre se entiende como una renovación de la gastada imagen de "astros" y "estrellas" referida al "brillo" de esos futbolistas. Pero la interpretación puede ir un poco más lejos: "Serían tan buenos que superan todo lo que hay en el planeta Tierra y el Sistema Solar. Los buenos jugadores son internacionales; estos son de la galaxia. El hecho de que el uniforme del equipo sea totalmente blanco seguramente ayudó a los «imaginativos» en cuanto a que la Vía Láctea también lo es", escribe Mario Ordiales.
Sin embargo, cuenta Fernando García desde Yerba Buena, Tucumán, los resultados deportivos que obtuvo ese conglomerado de estrellas no fueron tan buenos como se esperaba. Y Marcelo Greco, de Santa Fe, habla directamente de "fracaso". Pero, aunque Alfredo Russo sostiene que "extender el término a otros jugadores españoles es un lapsus calami o lapsus linguae de algún periodista descuidado", según Greco "se hizo tan común que, cada vez que alguien se destaca un poquito, ya lo llaman «galáctico»".
Impersonal
"En la entrevista con Tim Harford, publicada el 21 en la serie «Los intelectuales del mundo», la entrevistadora le pregunta al economista británico: «¿Pueden haber políticas concretas diseñadas para que vuelvan?». La autora debería saber que el verbo haber es impersonal y no se conjuga en plural", escribe Herminia M. Barbero.
En efecto, en el sentido de ´ocurrir , ´efectuarse ´estar en un lugar o ´existir , el verbo haber es impersonal (no tiene sujeto) y solamente se conjuga en tercera persona del singular. El sustantivo o construcción sustantiva que lo acompaña no es el sujeto sino el objeto directo (puede ser reemplazado por los pronombres átonos lo , la , los , las ) y, por lo tanto, no exige la concordancia del verbo con él. Se dice: hubo una cosa , la hubo ; hubo cosas , las hubo . E igualmente en las frases verbales: puede haber cosas , va a haber cosas , ha habido cosas .
El error de concertar el verbo impersonal con el objeto directo es muy frecuente, pero nunca se comete en presente de indicativo porque el verbo toma la forma hay y a nadie se le ocurriría decir * han cosas en lugar de hay cosas . Esta terminación -y es en origen un adverbio de lugar, como en la construcción francesa il y a , que significa lo mismo.
Saber borrar
Escribe la doctora Rosa F. W. de Cassin:
"En una nota sin firma, «El termómetro de la TV», del día 10, referida a la transmisión del Mundial de fútbol, se lee: «En otra de las divertidas notas que los televidentes pudimos disfrutar esta semana notamos algo: ¡el inglés de este periodista y conductor [Alejandro Fantino] es mucho peor que su alemán! Además, es bueno que si alguien sale a rescatarlo en un momento de incomunicación con un entrevistado al lo menos sepa alguno de los lenguajes en cuestión.
"Aparte del desconocimiento de Fantino (¡increíble que un periodista que cubre noticias internacionales viaje sin saber inglés!), el autor también debiera mejorar su español."
Creo que en este caso se trata de una errata, un simple error de máquina: ningún hispanohablante escribiría "al lo menos". Lo que debe de haber ocurrido es que el autor vaciló entre las expresiones al menos y a lo menos o por lo menos , primero escribió una y después optó por otra, y borró mal. De todos modos, aunque una errata no es tan grave como un error gramatical, de información o de concepto, también hay que tener cuidado al poner los dedos en el teclado. Además, no había motivos para vacilar porque las locuciones al menos , a lo menos , por lo menos y cuando menos son todas correctas y equivalentes.
Salman Rushdie
"En la edición del pasado lunes 19, en la sección«Ellos cumplen» de la Última Página, se dice que Salman Rushdie es un «escritor iraní». Rushdie es ciudadano británico, nacido en la India, de origen indio y educado en la religión islámica. El hecho de que en 1989 el ayatolá Jomeini de Irán haya dictado una fatwa que lo condenaba a muerte por su novela Los versos satánicos obviamente no lo convierte en iraní", escribe con toda razón Renato Radicella.
Lucila Castro recibe la opiniones, quejas, sugerencias y correcciones de los lectores por fax en el 4319-1969 y por correo electrónico en la dirección dialogos@lanacion.com.ar




