Mejor no comer con los dedos
Cuando uno mete la cuchara en un buen plato de chile mexicano puede esperar encontrar una mezcla de deliciosos ingredientes como tomates, cebollas, trocitos de carne? definitivamente no un pedazo de dedo humano. Pero eso es exactamente lo que una señora dice que encontró al probar su plato en un restaurante de la cadena de comidas rápidas Wendy´s, en California.
"Casi lo trago; sentí algo duro y crujiente, pero lo pude escupir", explicó días atrás Anna Alaya, de 52 años, por tevé. Inmediatamente el tema se volvió la obsesión del momento, la broma obligada en los talk shows y ni qué hablar en los comedores de las escuelas o los almuerzos de oficina de todo el país. Dado que aquí la comida que se come con las manos se llama "finger food" (que podría ser traducido como "comida de dedos"), el material para los juegos de palabras resultó ilimitado. Peor aún para la firma, como en las películas, empezaron a surgir copiones: Wendy´s desde entonces ha tenido que lidiar con una veintena de personas que dicen haber encontrado, en su comida, restos de uñas entre otros ingredientes.
Con ventas que se vieron visiblemente afectadas, la cadena lanzó una campaña para buscar a el o los responsables (hasta pusieron una recompensa de 100 mil dólares para quien otorgue información que lleve a la identificación del dedo -que, por la uña larga y que denota paso por la manicura, se supone de mujer-). Algunos, incluso, miran con suspicacia a la propia Ayala, que tiene una historia de litigios que incluyen, por ejemplo, un acuerdo entre partes por gastos médicos después de que ella declarase que su hija se enfermó comiendo en un restaurante de Las Vegas. Su nombre, muy apropiado, era El Pollo Loco.




