
Memoria con ayuda digital
Mariano Burstein tenía 19 años cuando el atentado contra la mutual judía terminó con la vida de su madre. Hoy, él encontró en Internet la herramienta para ejercer su reclamo activamente: creó una causa digital desde donde pide justicia y memoria
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El lunes 18 de julio de 1994 Mariano Burstein se fue a trabajar más temprano porque tenía un seminario. La mala noticia interrumpió el curso: una bomba había explotado en Pasteur al 600. Tres días después, se confirmó la sospecha: en el atentado había muerto su mamá, Rita Worona, empleada del sector sepelios de AMIA, que tenía en ese momento 37 años.
Durante trece años y medio Mariano participó poco en la agenda pública que tienen los familiares. Delegó su representación en su papá, Sergio Burstein, activo miembro del grupo "Familiares y Amigos de las Víctimas". Pero hace cinco meses encontró en Internet la herramienta para ejercer su reclamo activamente: creó una causa digital desde donde pide justicia y memoria por el atentado a la AMIA. Y cada día se suman más adeptos.
Hace un año que Mariano está suscripto al sitio Facebook , un espacio multitudinario y virtual, inventado en Harvard en 2004, donde la gente ingresa gratis y arma agendas de amigos y grupos de intereses. Cuando un amigo de Facebook lo invitó a participar en una causa para que la cadena Starbucks aterrizara en Buenos Aires, Mariano sintió que había muchos y mejores cafés porteños, pero vio en esa herramienta una posibilidad potente para ejercer su ciudadanía activa. "Yo voy a hacer la causa que me representa a mí", sostuvo en febrero pasado. La causa se llama "Atentado a la AMIA: justicia y memoria".
En lugar de poner una foto de su cara -en esta causa y en Facebook -, la imagen que eligió de sí mismo es una leyenda con fondo negro que dice: "La justicia argentina descansa en paz. Los 85 muertos del atentado contra la AMIA no".
Con un crecimiento sostenido -y acelerado en los últimos días por la conmemoración de los 14 años del atentando- la causa supera los 3300 adeptos. Para Facebook es una causa mediana, 590 veces menor que la causa para eliminar el calentamiento global y tres veces mayor que el grupo "Aguante vicepresidente Julio Cobos", creado este jueves después de la votación de la ley de retenciones en el Senado.
"La creé como una declaración de interés, para difundir la necesidad de memoria y justicia, para que no haya nuevos atentados y para poder honrar la memoria de las víctimas. La causa ya no es mía, es de todos lo que se suman, como una forma de respaldar este reclamo y contar lo que pasó en todo el mundo", dice Mariano, entrevistado esta semana en un bar de Palermo, a la salida de su trabajo.
Los que se suscriben -una acción que no tiene costo pero que requiere inscribirse en Facebook - pueden encontrar videos, imágenes de artistas gráficos, recortes de noticias y comentarios sobre el atentado en el que murieron 85 personas y donde la justicia es una deuda pendiente. Cada nuevo integrante puede invitar a sus amigos. Mariano y su hermana Romina están entre los que más amigos sumaron.
"La agenda pública de los familiares es intensa. Yo no puedo estar en cada acto, cada encuentro con políticos o dirigentes, cada charla en escuelas. En eso estoy muy bien representado por mi papá y un grupo de gente que trabaja con él. Ellos se ocupan de ´mi yo extendido . Y sé que tengo las espaldas bien cuidadas", cuenta sereno.
"Lo que yo sí pude hacer es iniciar esta causa con las herramientas que yo manejo: Internet y comunicación. Me reconforta encontrar nuevos suscriptos, ver cómo se expande y llega gente convocada por tantos otros que yo no conozco. Y, por otro lado, me parece que no alcanza; que el atentado y los 14 años posteriores fueron demasiado dolorosos y escandalosos; que quisiera que participen más argentinos. También entiendo que hay muchos que apoyan desde otros ámbitos pero no participan en la socialización online ".
En 1994 Mariano tenía 19 años, era un "adolescente tardío", trabajaba por necesidad económica y también por decisión propia. El atentado aceleró su proceso de crecimiento. "No tenía pensado vivir solo en ese momento y me tocó", cuenta.
Apenas explotó la bomba, Mariano reconoce que se expuso sin filtros. No tenía cómo contener lo emocional. Después, eligió refugiarse afuera: vivió por dos años en México, trabajando como periodista. De regreso, trabajó ocho años en la gerencia de la empresa Yahoo de Argentina. Hace pocos meses dejó Yahoo y abrió su propia agencia de publicidad interactiva.
Mariano tiene una esposa, dos hijos y una casa que su mamá no conoció. Antes de tener hijos, ya pensaba en cómo les transmitiría el afecto vacante de la abuela. "Cómo explicarle a un chico que la abuela murió a los 37 años, que no estaba ni vieja ni enferma".
Hincha de River y tenista menos dotado de lo que soñó, Mariano recuerda que el atentado fue a un blanco judío y contra todos los argentinos. Su vínculo con el judaísmo -admite- no cambió después del atentado. Lejos de las prácticas religiosas, mantiene su identidad y el disfrute por las tradiciones y las festividades.
Desde la plataforma de Facebook tiene una agenda de 495 amigos y participa en 20 grupos, la mayoría vinculados al mundo digital y a la Ort, su escuela secundaria. "Yo no soy una persona comprometida el cien por ciento del día. Necesito matizar con una cuota de banalidad. La causa AMIA es la que más me representa, pero también apoyo otras "
Desde Facebook Mariano apoya causas para reducir el calentamiento global, terminar con el antisemitismo, mantener la memoria del holocausto, ampliar el acceso a Internet en todo el país y apoyar la ley de bosques.






