
El Gobierno y la trampa oculta del Oso
Entre los coroneles de GEN, Marcelo Díaz fue, literalmente, quien más se abrazó a Sergio Massa en 2017 para asegurarse que prosperara la alianza entre el tigrense y Margarita Stolbizer, su jefa política.
La alianza 1 País se logró y prometió representar a los votantes que no querían macrismo ni kirchnerismo. La tercera vía, no la grieta. El Oso Díaz logró el séptimo lugar de la lista. Lejos de lo que esperaba GEN. Detrás de otros que sí se convirtieron en diputados y que, un año después, se alejarían de Massa para aliarse al kirchnerismo. Para reencontrarse con Massa, dos años después.
Esta semana, José de Mendiguren, integrante de aquella lista de 2017, pero ahora diputado del Frente de Todos, fue designado presidente del BICE. El Gobierno modificó el estatuto del banco para que Mendiguren no tuviera que renunciar a su banca. Porque si renunciaba, el Oso ocuparía su lugar en Diputados. Un opositor. ¿Y la voluntad popular –máximo imperio en una democracia– de quienes votaron esa tercera vía en 2017?







