
¿Qué querrías ser cuando fueras chico?
¿Alguna vez escucharon a un niño decir: "Cuando sea grande quiero ser director de Ventas y Marketing. O asesor jurídico de una multinacional. O desarrollador web "? Nunca. Claro, un niño quiere ser médico, o bombero: los deseos de la infancia son clarividentes...
La revista norteamericana Forbes acaba de publicar un estudio acerca de las profesiones más felices y las más odiadas. Hay sorpresas. Los que afirman sentirse más satisfechos con su tarea son -en este orden- los sacerdotes, los bomberos y los fisioterapeutas. Alegan que la razón de su felicidad no está, desde ya, en los sueldos sino en la satisfacción que brinda la ayuda a los otros. Les siguen los docentes y artistas. Entre los trabajos más odiados aparecen algunos de los mejor pagos, de esos que cuentan con gran reconocimiento social: gerentes de marketing, técnicos de electrónica y abogados.
Ya no somos chicos, pero podemos seguir soñando con un futuro a medida, con el oficio perfecto: uno en el que tenemos la posibilidad de ayudar y ser retribuidos a la altura del bien que hacemos. El día en que lo consigamos seremos felices, felices como niños.






