
Pinochet y un documento comprometedor
Se trata de un memo personal enviado en 1975 al ex dictador por el coronel Manuel Contreras, jefe de la policía secreta chilena, donde se pide dinero para extender las operaciones internacionales del régimen a países como la Argentina, EE. UU., Francia e Italia. El FBI lo consideró falso, pero podría ser auténtico.
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WASHINGTON.- LA expresión "es demasiado buena para verificarla" es usada a veces por los periodistas, generalmente con marcada ironía, para describir una anécdota o una evidencia que se adapta más que convenientemente a la investigación que desarrolla un cronista.
Existe un ejemplo reciente, y una versión precautoria: un documento misterioso aparece sucesivamente en crónicas relacionadas con el enjuiciamiento en Europa del general Augusto Pinochet. Sobre el ex dictador de Chile pesan, en España, acusaciones de torturas y asesinatos sistemáticos de sus opositores dentro de Chile, y de montar un aparato internacional llamado Operación Cóndor para cometer asesinatos fuera de Chile.
Además, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos mantiene abierta su propia investigación del asesinato, perpetrado en 1976 en Washington D. C., del ex canciller exiliado Orlando Letelier, hecho que ha sido vinculado a la Operación Cóndor.
El documento, fechado el 16 de setiembre de 1975, se trata de un memorándum personal enviado a Pinochet por el coronel Manuel Contreras, jefe de la DINA, la policía secreta de Chile, en el que solicita una partida de 600.000 dólares para extender las operaciones internacionales de la DINA y lograr "la neutralización de los principales adversarios extranjeros de la Junta de Gobierno, particularmente en México, la Argentina, Costa Rica, los Estados Unidos, Francia, e Italia". Diversas crónicas aparecidas en The New York Times, Los Angeles Times, la CNN, y varios diarios europeos citaron ese memorándum como un ejemplo de la creciente evidencia contra Pinochet.
Cadena de atentados
El documento parece tener un sello oficial, pero también tiene una larga y dudosa historia. En la prensa ha sido tratado como auténtico. En 1977, se lo mencionó por primera vez en un diario mexicano. Pero los investigadores oficiales lo rechazaron por considerarlo una probable falsificación.
La fecha coloca al memorándum en vísperas de una extraordinaria cadena de acontecimientos: a las pocas semanas hubo, en Roma, un intento de asesinato contra el líder exiliado Bernardo Leighton, que logró sobrevivir aunque sufrió serias heridas en la cabeza. Otros intentos infructuosos fueron posteriormente documentados en la Ciudad de México y en París; en noviembre de 1975, oficiales de las fuerzas armadas de la Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia se reunieron en Santiago, Chile, por invitación de Contreras, para crear la Operación Cóndor, utilizada por los países miembros para compartir informaciones de inteligencia y perpetrar asesinatos en misiones internacionales.
El 21 de setiembre de 1976, en la más espectacular de las operaciones Cóndor, el ex canciller chileno Orlando Letelier fue asesinado al estallar una bomba en su automóvil a un kilómetro y medio de la Casa Blanca.
El coronel Manuel Contreras -ex jefe de la DINA- fue procesado en Chile por la muerte de Letelier y actualmente cumple una condena de cinco años de cárcel. En cambio, Pinochet fue elevado al cargo honorario de senador vitalicio después de dimitir como comandante en jefe de las fuerzas armadas chilenas hace varios años.
El documento parece vincular a Pinochet directamente con la campaña internacional de terror promovida por Contreras. Pero, ¿es auténtico? El Sol, un diario mexicano, fue el primero en publicarlo en 1977 después de recibirlo de un político chileno exiliado, el ex senador Hugo Miranda, del partido Radical, que señaló que lo había obtenido de parte de "una fuente impecable".
Más o menos por esa época, otro documento comprometedor, supuestamente firmado también por el entonces jefe de la DINA, Manuel Contraras, fue revelado en Caracas, Venezuela, y su fuente fue un grupo con sede en Londres que expresaba su solidaridad con el pueblo chileno y que, según dijo, lo había obtenido por vía clandestina. Ese documento, fechado en octubre de 1975, menciona a Letelier por su nombre y analiza la preocupación de Contreras por los estrechos lazos que mantenía el ex canciller chileno con el partido Demócrata de los Estados Unidos.
Los documentos fueron noticia en aquel entonces, pero nunca tuvieron validez para algunos protagonistas importantes. El FBI, después de verificar la fuente de origen, los desechó como parte de la investigación del caso Letelier.
"Se llegó a la conclusión de que eran totalmente falsos", indicó el agente del FBI Robert Scherrer en una entrevista realizada en 1979. "La firma -agregó- es falsa, el papel es falso. Pero nos mantuvo en vilo durante un tiempo".
El FBI nunca dio a conocer públicamente sus conclusiones, y simplemente rechazó esa documentación como evidencia en el caso. Esa fue la situación en que quedó esa documentación durante muchos años, ignorada hasta hace poco, cuando reapareció en las investigaciones sobre Pinochet en España y sobre Contreras en Italia. Una vez más hubo un intercambio de advertencias en privado respecto de la dudosa autenticidad de la documentación, de acuerdo con fuentes cercanas a las investigaciones europeas.
Luego, como si acabara de ser descubierta, resurgió en la prensa. En esa oportunidad pareció tener un nuevo y convincente contexto: supuestamente estuvo incluida entre los miles de genuinos documentos policiales secretos descubiertos en 1992 en el Paraguay, donde se los conoció como el Archivo del Terror.
Pero también en el Paraguay el origen de esa documentación está en un cono de sombras. Uno de los miembros del personal de ese archivo afirmó que no forma parte del inventario. Allí se dice que una persona vinculada desde hace mucho tiempo con el archivo tiene la documentación en su colección, pero que la recibió de otra persona, una periodista, que a su vez aseguró que la había sacado del propio archivo.
Diana Jean Shemo, de The New York Times, sostuvo que le habían entregado la documentación en el Paraguay junto con "un tesoro de documentos similares" sobre la represión y las misiones policiales internacionales como la Operación Cóndor. Escribió un artículo al respecto el 11 de agosto último, como un ejemplo de las revelaciones que contenía ese archivo, que había sido descubierto en una pieza del fondo en una comisaría cerca de Asunción poco después del derrocamiento del dictador paraguayo Alfredo Stroessner.
Shemo no está convencida de que el documento sea falso. Y advirtió que no se le habría ocurrido dudar de ese documento en particular entre tantos otros "a menos que hubiese sabido que había algunos cuestionamientos al respecto. Además, el contenido del documento es compatible con lo que ahora se conoce acerca del régimen de Pinochet y la Operación Cóndor. El documento no orienta la historia hacia una dirección totalmente distinta", señaló la periodista.
Asesinato de Letelier
Saul Landau, otro periodista, también consiguió una copia del documento. Quien se la dio le dijo que había sido hallada en los archivos paraguayos. Landau escribió al respecto una nota de fondo en el diario Los Angeles Times, en mayo de 1998. Por lo menos otro periodista más mencionó el documento en artículos sobre Pinochet después de leer la nota de Landau, que ahora tiene recelos y está preocupado por el posible daño que podría causar la circulación de un documento falso. "El documento es demasiado jugoso; ése es el problema. Es demasiado bueno para ser cierto. Es totalmente concluyente", expresó.
Landau trabajaba con Letelier en un centro de estudios políticos de izquierda en Washington, el Institute for Policy Studies, cuando el ex canciller fue asesinado, y durante años se ha ocupado de llamar la atención respecto de la participación de Pinochet en el asesinato. "Mi intención es clara", sostuvo Landau. "Pero no quiero echar todo a perder usando algo falso. La cuestión es quién lo usa, y para qué".





