
Por qué acusan a Marquevich
En 1998 había cerrado una investigación sobre las empresas de Yabrán; el Consejo de la Magistratura decide su futuro
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En los próximos días, el Consejo de la Magistratura decidirá la suerte del juez federal de San Isidro Roberto Marquevich. El juez está acusado, entre otras cosas, de favorecer al fallecido magnate telepostal Alfredo Yabrán, sindicado por la DEA norteamericana como presunto narcotraficante y lavador de dinero.
Marquevich había cerrado, en 1998, una investigación sobre el grupo de empresas de Yabrán. Según el conjuez de San Isidro que pidió su destitución, Marquevich debió excusarse del expediente que involucraba a Yabrán, porque existía una relación previa entre investigador e investigado.
Marquevich niega el vínculo, pero un banquero amigo del juez que manejó una cuenta de Yabrán declaró lo contrario.
Se trata de Enrique Alberto Antonini, director del Banco Mariva y experto en lavado de dinero, tema sobre el cual ha escrito en diversas publicaciones, entre ellas, La Nación . Conoce a Marquevich desde 1973 y ha compartido con el juez muchas salidas y reuniones sociales a lo largo de tres décadas.
Marquevich actuó de presentador entre Antonini y Yabrán, en 1994. A partir de entonces, y gracias a ese contacto, Yabrán se convirtió en cliente del Mariva. Al menos eso dijo Antonini, al declarar bajo juramento ante el juez Conrado Bergesio en 1999: "Lo conocí ya que soy el encargado de buscar clientes para el banco; Tito -es decir, Roberto Marquevich- me dijo si no me interesaba conocer a Alfredo Yabrán a fin de que trabaje con el banco, acercarlo, no sé... Al poco tiempo de que Tito me dijo eso, un día me llamó Alfredo Yabrán y después nos reunimos", declaró Antonini.
Según Antonini, Yabrán lo llamaba a su oficina y a su celular, y al poco tiempo de reunirse, el empresario abrió una cuenta corriente en el Mariva. También opinó que Yabrán y Marquevich deben conocerse, "ya que fue Tito la persona que me había hablado de conocer a Yabrán, y al poco tiempo Yabrán me llamó".
Durante la investigación del asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, la policía bonaerense descubrió, a través del rastreador Excalibur, más de 40 contactos telefónicos entre Marquevich y personas del entorno de Yabrán. Un ex custodio de Marquevich declaró que en 1993 el juez se reunió en su despacho con Gregorio Ríos, jefe de seguridad de Yabrán. Ríos fue condenado el año último a prisión perpetua por ser el instigador del asesinato de Cabezas. El fotógrafo de la revista Noticias fue asesinado cerca de Pinamar en enero de 1997.
Según Marquevich, si alguna vez llamó a una empresa de Yabrán (no se acuerda), habrá sido para contestar un llamado previo, porque él contesta todos sus llamados. Tampoco negó haber conocido a Ríos, pero dijo que no lo recuerda, ya que mucha gente acude a su juzgado por diversos motivos.
No tan amigo
Marquevich declaró ante el consejo que no se considera amigo de Antonini y que nunca le presentó a Yabrán. Dijo que a Yabrán lo vio dos veces, cuando el empresario fue a su juzgado a denunciar a Bergesio y a Domingo Cavallo por calumnias e injurias.
En su declaración, un tanto enredada y confusa, Marquevich habló de las inversiones de Yabrán en Pinamar a través del Banco Mariva e insinuó que sobre ese tema sabía mucho más de lo que estaba dispuesto a contar: "En una época hubo un emprendimiento en Pinamar donde Mariva, el banco al que pertenece el señor Antonini, lo hacía con un nexo de Pardo, del señor Pardo, que es director ahí.
"A todos les daba como miedo tener una relación con Yabrán. Es verdad que yo hablé una vez con él (Antonini) y le dije: ÔHacelo con quien quieras´. Lo impresionante de esto es, o que se lo hace decir o lo dice mal, como que él (Yabrán) puso un millón de dólares. (Antonini) Quiere decir que yo me ocupaba de los depósitos de Yabrán."
Consultado por La Nación , Marquevich aclaró: "Antonini me dijo que el banco tenía dificultades y quería relacionarse con grupos financieros. Me dijo que iba a tratar por el lado de Yabrán y yo le contesté que me parecía una idea brillante. Después (Antonini) me contó que Yabrán depositó un millón de pesos".
Consultado por La Nación , Antonini dijo: "Ratifico la declaración ante el juez Bergesio y no tengo nada más para manifestarle al respecto".
A quién le cree el Consejo de la Magistratura es clave para el futuro de Marquevich.
Si tenía una relación con Yabrán desde por lo menos 1994 y si lo había "acercado" al Banco Mariva para facilitar inversiones, Marquevich no estaba en condiciones de investigarlo en 1998, mucho menos de cerrar la investigación.
Yabrán era el dueño de Ocasa, una empresa monopólica dedicada al clearing bancario. Durante más de 20 años los banqueros del país constituyeron su clientela cautiva. La empresa postal de Yabrán, Oca, durante años patrocinó los congresos de la Asociación de Bancos de la República Argentina. ¿Para qué necesitaba que un juez federal le hiciera un contacto para abrir una cuenta bancaria?
"No tengo ni idea, pero Yabrán no era una cara conocida para los banqueros. Yo lo conocí una vez, después de que abrió la cuenta. Tomamos un café... no tengo por qué decirle de qué conversamos", dijo a La Nación José Luis Pardo, vicepresidente ejecutivo y accionista principal del Mariva.
Ante el consejo, Marquevich ofreció otra explicación: "Le dará vergüenza decir que estaba Yabrán ahí, que era el nexo. Pinamar, ¿quien era? Era Yabrán. Le dará vergüenza decirlo... Es lo único que puedo decir para no avanzar más, porque puedo avanzar más, sobre todo ese banco. Y hace rato le nombré a otra persona, que era Pardo, ¿eh?".
¿Y quién es Pardo? Según El otro , la biografía política de Eduardo Duhalde escrita por el periodista Hernán López Echagüe, Pardo es un íntimo amigo del ex gobernador bonaerense; Pardo y Duhalde serían socios en la compra de jugadores de futbol y Pardo habría contribuido con las campañas de Duhalde desde por lo menos 1991.
Pardo dijo a La Nación que es muy amigo de Duhalde y que se reúnen todas las semanas para jugar al fútbol e ir a la cancha de Banfield. Pero agregó que nunca contribuyó a las campañas del ex gobernador y que los jugadores que compró, no los compró con Duhalde.
A partir del asesinato de Cabezas, Duhalde y Yabrán se convirtieron en enemigos mortales. Duhalde acusó a Yabrán de "tirarle" el cadáver para arruinar su candidatura presidencial. Yabrán se suicidó, en mayo de 1998, acorralado por la Justicia bonaerense, que le imputaba la autoría intelectual del crimen del fotógrafo. Poco tiempo después, el grupo Yabrán se deshizo de sus cuantiosas inversiones en Pinamar. Y nunca quedó claro por qué lo mataron a Cabezas.
Con la colaboración de Sofía Amado Cattaneo.
Exxel
Ante el Consejo de la Magistratura, Marquevich sugirió que, a partir de 1994, Yabrán habría invertido varios millones de pesos en el Banco Mariva, propiedad del duhaldista José Luis Pardo. El dato es llamativo porque en ese entonces, el Mariva era dueño de un tercio del Exxel Group, el fondo de inversiones que compró las empresas de Yabrán en diciembre de 1998. El juez declaró ante el consejo:
"A mí no me daría vergüenza. Yo conozco amigos míos que trabajaron con Yabrán y no tenían ninguna vergüenza. Ellos me decían: ÔMirá, dicen que es narcotraficante, pero yo nunca lo vi haciendo narcotráfico´...Yo no creo que Yabrán esté recorriendo los autos de Oca a ver si estaban limpios.(...)
"Pero, ¿en el banco? Yo en el banco estaría contentísimo de llevarlo a Yabrán, la verdad le digo. No por un millón de pesos, creo que hablan de un millón de pesos. No sé, por ahí me equivoco, pero esto que estoy diciendo no me acuerdo, creo que él (Antonini) me dice que abrió la cuenta por un millón de pesos. Bueno, pero yo creo que él (Yabrán) tenía más de un millón (adentro del Mariva)."
La declaración del juez sorprende porque durante muchos años los ex embajadores norteamericanos James Cheek y Terence Todman dijeron que Yabrán era sospechoso de lavado de dinero porque ni él ni sus empresas se valían de créditos bancarios para realizar inversiones. En su última declaración impositiva antes de suicidarse, Yabrán declaró un capital de 40 millones de pesos en efectivo, una cifra insólita aun para empresarios de primer nivel.
Pardo negó ante La Nación que Yabrán haya canalizado a través del Mariva inversión alguna: "Yabrán abrió una cuenta corriente acá para pagar impuestos, ésa es la verdad. La plata entraba y al día siguiente salían los cheques (para pagar los impuestos). Nunca hicimos ninguna inversión en Pinamar, esto es muy fácil de comprobar."
El banco Mariva y sus directivos (a través de la empresa Amarna SA) eran dueños de un tercio del Grupo Exxel, desde su fundación en 1991 hasta el 27 de diciembre de 1996. Amarna tenía el 25 por ciento de las acciones del Exxel y el Mariva, otro 5 por ciento.
Mariva y Amarna habían vendido su participación en el Exxel a la empresa Panameña Cushion Holdings Inc., cuyo apoderado es Juan Navarro, el presidente del Exxel, según datos de la consultora norteamericana IFPC.
"Cuando éramos socios, Pardo no tenía ningún negocio ni era amigo de Yabrán -dijo Navarro a La Nación -. Pardo era un inversor pasivo del Exxel."
Tres semanas después de que el banquero más cercano a Duhalde vendió su participación en el Exxel Group, se produjo el asesinato de José Luis Cabezas.
Según Pardo y Navarro, la operación comercial y el asesinato no tienen relación alguna y la coincidencia de fechas es pura casualidad.
Posturas divididas
Con respecto al juez Marquevich, las posturas están muy divididas en el Consejo de la Magistratura. El martes 10 del corriente, por un voto, ese cuerpo decidió devolver el expediente a la comisión de acusación para que profundice la investigación. Una de las medidas solicitadas es el testimonio del banquero Enrique Antonini, que aún no declaró ante el consejo.
La votación inicial, tras un acalorado debate, terminó empatada ocho a ocho. Debió desempatar el abogado Diego May Zubiría, que presidía la reunión por la ausencia de Julio Nazareno, presidente del consejo y de la Corte Suprema. Llamó la atención las posturas de los representantes políticos en la comisión de acusación. El radical Carlos Maestro firmó un dictamen junto con tres representantes del Partido Justicialista en favor de la desestimación. En cambio, el representante del Frepaso, Pablo Fernández, firmó, con dos abogados, el dictamen que pedía ampliar la investigación.
"¿Esta es la nueva Alianza?", le preguntó un consejero a Maestro con picardía. Maestro sólo sonrió.
Además de la causa que involucró a las empresas de Yabrán, Marquevich es investigado por su actuación en un caso de narcotráfico denominado Operación Strawberry. También, por su desempeño en la investigación de la sospechosa muerte del brigadier Rodolfo Etchegoyen, y por presuntas irregularidades en la caja chica de su juzgado. Según el juez, las acusaciones no tienen fundamento.





