Que no decaiga
“Eran tres, eran tres, eran tres” (De la canción de Alberto Cortez)
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En apenas dos días llegan los tres magos que siguen siendo reyes y, de momento, no se separaron.
Envidia absoluta de tantos tríos locales que, apelando a la magia, se sintieron reyes disponiendo de lo ajeno y que hoy desfilan por tribunales, generalmente compuestos por tres jueces.
Cristina Kirchner, Julio de Vido y José López, por ejemplo. Gran terceto, cuyos nombres llegaron a inmortalizarse en una laudatoria placa de mármol hoy arrancada del ex CCK.
Va otra terna: Cristina, el profe Alberto y Sergio Massa, alianza forzosa para durar solo un gobierno y terminar como familia ensamblada a los ponchazos.
Massita aparece citado ahora en otra trinidad en problemas: se lo asocia a Pablo Toviggino, tesorero de la AFA y sombra del Chiqui Tapia, y a Javier Faroni, complicadísimo en el Afagate y ex armador político y diputado por el Frente Renovador. Su última obra como productor teatral la protagonizó él mismo la noche del lunes pasado, retenido por la policía en Aeroparque cuando pensaba volar en jet privado a Uruguay, con dos bolsitas y sin celular.
Pero salgamos de los magos en desgracia asociados al peronismo (dejamos para el resto de la publicación del día el grupete de Maduro, Diosdado y Cilia Flores de Maduro, no porque no nos interese, sino porque esta columna es nacional y, ojalá, muy popular. Popular de popularidad...)
Tríos hay en todos lados, como el que conformaron Chupete de la Rúa con Alberto Flamarique y Fernando de Santibañes con la “ley Banelco” de reforma laboral en la que todos terminaron absueltos por falta de pruebas y con la eyección de Chacho Álvarez como vicepresidente. Y también están los que terminaron pésimo, pero fuera de los tribunales -al menos por ahora-. ¿Quién no recuerda previamente a las últimas elecciones presidenciales el abigarrado triunvirato compuesto por Mauricio Macri, Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, actualmente desperdigado como perlas en tansa rota? ¿Y el trío de radicales parlamentarios Martín Lousteau, Emiliano Yacobitti y Martín Tetaz, que fungían como bancada dentro de la bancada?
Otro caso paradigmático lo constituyeron Carlos Espínola, Guillermo Snopek y Edgado Kueider al formar un bloque peronista disidente en el Senado: hablaban igual, pero votaban distinto. Bueno, ahora Kueider solo dialoga con la Justicia, desesperado por justificar los 200.000 dólares que intentó colar en la frontera con Paraguay.
Melchor, Gaspar y Baltasar llevan añares juntos. Habrán tenido sus problemas, vaya uno a saber, pero qué constancia, qué fuerza de voluntad para seguir unidos en la fe religiosa.
“Eran tres, eran tres, eran tres”, cantaba Alberto Cortez para homenajear el talento de tres Pablos: Neruda, Picasso y Casals.
Tres iluminados, como las tres Marías, los tres colores primarios, Los tres chiflados, el trío Los Panchos o el triple de miga. Dejemé terminar con una chanza, querido lector. Que no decaiga.





