
Quién es
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ERIC KLINENBERG
Profesión: Doctor en sociología
Edad: 42 años
Origen : Chicago, EE.UU.
Eric Klinenberg, profesor de la Univerisdad de Nueva York y autor del libro Going Solo. The extraordinary rise and surprising appeal of living alone, acaba de pasar un mes en la Argentina, dando clases en la sede porteña de la NYU. Muy entusiasmado con su departamento en Recoleta, adelantó a La Nacion que planea volver a fin de año, ya con el libro traducido al castellano.
¿La Argentina es un país de tradición latina y católica, con un fuerte énfasis en la familia. ¿Cuánto afecta esto a la relevancia local de las observaciones de su libro?
Los porcentajes de gente que vive sola son más bajos en algunos países tradicionalmente católicos, pero no en todos. En Italia y Polonia, por ejemplo, es mayor el porcentaje de personas que viven solas que en EE.UU. Sólo el 16 por ciento de todos los hogares argentinos están compuestos por una sola persona, pero el porcentaje subirá a medida que aumente el crecimiento económico.
¿Cómo ve a Buenos Aires para la vida en solitario que usted describe?
Buenos Aires tiene muchas de las condiciones que hacen el vivir solo una experiencia comunitaria y social. En las zonas de clase media y media alta existe una gran oferta de pequeños departamentos y calles comerciales llenas de vida con negocios, cafés y restaurantes donde la gente soltera se puede sentir acompañada. A esto se suman valores culturales liberales y un gran número de profesionales que están demorando el matrimonio o eligiendo estar solos después de una separación o divorcio. Por supuesto, vivir solo es imposible para la mayor parte de la población por una cuestión de costos. Y, en zonas más culturalmente conservadoras que Buenos Aires, sigue sin estar bien visto, sobre todo para las mujeres.
Mis amigas argentinas solteras suelen decir que vivir solas no es su ideal, pero que lo hacen porque no están dispuestas a convivir con alguien que no consideran la persona indicada.
No me sorprende que sus amigas digan eso; es lo que escuché en mis entrevistas también. La mayor parte de la gente quiere encontrar un compañero y no ve el vivir solo como una aspiración. Pero lo que es nuevo hoy es que la gente está menos dispuesta a establecerse con la persona que no creen que sea la indicada. No les hace falta casarse con el único fin de mostrar un marido o una mujer a la sociedad. Nuestras normas culturales han cambiado de tal manera que nos permiten mantenernos solos el tiempo que haga falta. Y si esa persona nunca aparece, esas mismas normas nos hacen mucho más fácil el seguir solos. Por ejemplo, 50 años atrás, la mayor parte de los adultos americanos consideraba que quienes querían la soltería eran neuróticos, inmorales o estaban enfermos. Casi nadie piensa eso ya. Las actitudes cambiaron.
¿Cuál es el principal problema que ve entre la gente que vive sola en la Argentina?
El tema más preocupante es el aumento de la gente mayor que vive sola, algunos de los cuales no reciben la atención y los cuidados que necesitan. Buenos Aires, como la mayor parte de las ciudades, deberá hacer mucho más para apoyar a este segmento a medida que la población en general envejece. Va a ser uno de los problemas de políticas públicas más serios de los próximos 50 años.





