
Sexo y patriotismo
Ya lo dijo el presidente Kennedy: "No preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país". Y, en estos tiempos de patriotismo exacerbado que se viven en Estados Unidos, el empresario Dennis Hof se lo tomó muy en serio: en un curioso y controvertido gesto de agradecimiento, Hof acaba de ofrecer sesiones de sexo gratis en su burdel de Nevada a los soldados que regresan de Irak.
El Moonlite BunnyRanch de Carson City, uno de los más de treinta burdeles que existen en este Estado donde la prostitución es legal, abrirá sus puertas -y los favores de sus chicas- sin cargo, a los primeros 100 militares que lleguen de Irak y ofrecerá descuentos de hasta el 50 por ciento durante este mes a cualquier efectivo de las fuerzas armadas norteamericanas. La idea surgió por la cantidad de cartas que llegaban del frente de batalla para la atracción máxima del BunnyRanch, la ex "conejita" de Playboy, Sunset Thomas. "Recibíamos 20 cartas por día en un momento -dijo Hof-. Y pensamos que cuando todo terminara teníamos que hacer algo especial por estos muchachos".
Y ni bien hizo el anuncio la semana pasada, el BunnyRanch recibió a trece soldados hombres y a tres mujeres que demandaron no ser discriminadas, lo que obligó a Hof a contratar a un par de chicos para brindarles sus merecidos servicios.
"Queremos ser patriotas y sentimos que tenemos que hacer algo por nuestros hombres y mujeres de uniforme -apuntó Hof, casi parafraseando al presidente Bush-. Si fuera dueño de una heladería, les repartiría helados, pero soy dueño de la capital del sexo. ¿Qué mejor manera tengo de retribuir por lo que han hecho?".






