
Esteban Maioli, el mundo según la generación Z
La mirada adulta sobre los que vienen -en un escenario en el que las generaciones tienden a acortarse cada vez más- puede tener tanto de buenas intenciones como de prejuicios. Una investigación que se realizó durante un año entre adolescentes pertenecientes a la llamada "generación Z" pone en perspectiva algunas concepciones extendidas sobre las ideas y aspiraciones de los nacidos luego de 2001 que hoy están entre la finalización de la primaria y el tercer año del secundario.
"La idea fue evaluar tres dimensiones: consumos culturales, inserción futura en el trabajo y expectativas en la educación", explica Esteban Maioli, que trabajó en el equipo interdisciplinario que realizó el estudio, presentado hace días en el Instituto de Investigaciones Sociales de UADE. Según los hallazgos, "hay una tendencia marcada a que la formación universitaria tiene que estar vinculada con la inserción laboral. No existe una expectativa extendida de estudiar para saber, sino para poder hacer", dice Maioli, que también se dedica a la metodología de la investigación y a la sociología de la religión. Cuando miran el mundo del trabajo, estos adolescentes "tienen un marcado interés por desarrollar un proyecto laboral propio, no en formas tradicionales de relación de dependencia, pero el tiempo que están dispuestos a dedicar al trabajo es de lunes a viernes. Esto hace que la retención de jóvenes sea un tema complejo en las empresas, porque tienen la motivación vinculada con el goce inmediato", afirma. La tecnología es su medioambiente, lo que los hace hábiles para manejarla instrumentalmente y ansiosos a niveles cada vez más altos. "La vinculación con la familia aparece como muy relevante para esta generación, así como pensar en la tecnología también como forma de ocio", dice Maioli.
Edad: 37 años
Perfil: magíster en Sociología y Ciencia Política (Flacso), candidato a doctor en Flacso, docente e investigador en UADE
Su tema: sociología organizacional






