
Sobre el 2007
1 minuto de lectura'
Termina el 2007. Si nos ponemos a mirar por el espejo retrovisor de seguro nos vamos a encontrar con un montón de sucesos dignos de ser analizados. Sin lugar a dudas un año no significa lo mismo para todo el mundo y el 2007 no fue la excepción. De seguro trajo prosperidad para algunos y miseria para otros tantos. Felicidad para unos cuantos pero también tristeza y desesperanza. Hay una cosa en la que sí podemos ser "objetivos" y es en los sucesos que han ocurrido.
Digo esto ya que los acontecimientos son eso, acontecimientos. Las cosas pasan y punto, no cambian dependiendo del cristal con que las miremos. Ahora, si nos pusiéramos a analizarlas, encontraríamos tantas opiniones como estrellas en el universo. Es por esto que no voy a opinar sobre ninguno, sólo me voy a referir a cosas que sucedieron en este bendito/maldito 2007. A los que residimos en Argentina muy difícilmente se nos pase por alto la cuestión de las papeleras. Definitivamente para muchos y cuando digo muchos son muchos, este fue el año del "NO" a las papeleras. Tratando de no perder el foco, fue el año de "NO" a la PAPELERA, el año de "NO" a Botnia. No voy a emitir mi "veredicto" a cerca del asunto, pero este asunto no es/fue ajeno a nadie que hojee un diario por lo menos una vez al mes.
Voy a ser un poco más ambicioso y podría decir que uno de los temas sobre los cuales más se ha hablado y tomado conciencia durante 2007 fue el del "calentamiento global". Hasta tuvimos un mega recital (Live Earth) en el que músicos, actores, personas de todas las artes y hasta el público en general reclamaba a los gritos que se pare con esta catástrofe que tarde o temprano va a barrer con la raza humana del planeta. Para finalizar vuelvo a nuestro país. 28 de Diciembre de 2007, último día hábil del año. Y me pregunto: ¿Qué hacen los argentinos? Tiran papelitos por la ventana... No tengo mucho más para decir. Esperemos que el 2008 nos vuelva a todos un poco más criteriosos.




