
Un aprendizaje muy precoz
Por Antonio M. Battro
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Jerome Bruner, distinguido profesor de psicología y educador de Harvard, fue uno de los primeros en investigar "cómo comienza la mente" en el niño muy pequeño con la ayuda de la tecnología más moderna. Un experimento que marcó un verdadero hito en este campo fue el siguiente: una madre se sienta confortablemente en un habitación equipada con una pantalla y un proyector de diapositivas con su bebé de seis semanas en brazos. El niño toma su biberón al mismo tiempo que mira unas imágenes. Los investigadores advirtieron que cuando la imagen perdía nitidez el niño comenzaba a succionar más intensamente y apartaba su mirada de la pantalla hasta que un dispositivo controlado por computadora volvía a poner en foco la imagen. El niño dejaba entonces de succionar para volver a mirar atentamente el nuevo espectáculo. Ensayaron también el efecto inverso, cuando la succión sacaba de foco la imagen. En este caso el bebé mantenía la mirada en la imagen proyectada hasta el último momento y sólo después miraba hacia otro lado. La succión es una actividad innata en los mamíferos, ha sido programada en su sistema nervioso en el curso de una evolución de millones de años y funciona casi automáticamente. La mirada, en cambio, es el resultado de un complejo proceso cerebral que se perfecciona con la edad y el ejercicio. Bruner supo aprovechar la conjunción de ambos mecanismos y logró resultados sorprendentes en el estudio del aprendizaje precoz.
El experimento de Bruner es una ilustración comprimida de la historia de la ciencia y de sus aplicaciones. En efecto, necesitamos "focalizar nuestras imágenes", hacer explícitos nuestros modelos para después someterlos a prueba. Lo que es interesante en el caso del bebé que controla la puesta en foco de una imagen es la sutileza del proceso mental involucrado, las inferencias implícitas, la satisfacción con el logro alcanzado, el interés por recorrer atentamente una escena y mantenerla en el campo visual. Conviene siempre comenzar a estudiar las primeras manifestaciones de la razón, allí están en germen muchos conceptos dispuestos a madurar con la experiencia. Gracias a los extraordinarios recursos de las imágenes cerebrales hoy podemos identificar mejor qué es lo que está sucediendo en el sistema nervioso de un niño muy pequeño cuando aprende algo.
Estas investigaciones de laboratorio tuvieron, además, consecuencias prácticas insospechadas sobre las ventajas de un aprendizaje precoz en la educación. En particular, estuvieron en el origen del proyecto Head Start, dedicado a la atención de la niñez en riesgo y de familias marginales que ya tiene más de 30 años de aplicación exitosa en los Estados Unidos. Una investigación aparentemente alejada de la realidad cotidiana se convirtió así en uno de los fundamentos de un vasto programa nacional de salud y de educación. Este modelo es, ciertamente, digno de reflexión y merecería ser imitado en su doble movimiento teórico y práctico también entre nosotros.
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( aprenderhoy@lanacion.com.ar)





