
Un argentino avecindado en Inglaterra
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"En el «Rincón Gaucho» del sábado 18 de agosto, el autor menciona a Guillermo Enrique Hudson como «inglés emotivamente avecindado». Me parece que vale la pena señalar el error. Hudson nació en 1841 cerca de Quilmes, provincia de Buenos Aires, donde su padre, emigrado de los Estados Unidos, se había instalado en Los 25 Ombúes, establecimiento de campo que hoy se conserva como museo y reserva", escribe Aldo Hugo Cantón.
"Ya adulto, emigró a Inglaterra, sin que se conozcan exactamente los motivos que lo llevaron. Allí desarrolló una importante carrera como ornitólogo, que lo llevó a ocupar un lugar destacado en la sociedad londinense. Escribió numerosas obras, en inglés, en la mayoría de las cuales evocaba sus vivencias argentinas y la naturaleza que había disfrutado", continúa el lector.
"Las desventuras que le acaecieron más tarde impulsaron a su hermano Edwin, quien vivía en Córdoba, a ofrecerle en 1920 que se viniera a vivir con él, ya que «en las sierras y los ríos abundan tan interesantes aves como en las pampas y la Patagonia». Ofrecimiento que Guillermo rechaza diciendo: «El mensaje ha llegado tarde». Probablemente porque para entonces se había casado con la dueña de la pensión donde malamente vivía. Esto lo escribe Guillermo en la introducción de su libro Birds of La Plata . De lo contrario, no se habría sabido porque un pedido que hizo a sus hermanos, y estos cumplieron, fue que quemaran todas sus cartas.
"En conclusión, podríamos decir que Guillermo Enrique Hudson, que murió en 1922, fue un argentino emotivamente avecindado en Inglaterra", finaliza.
Jurar y perjurar
"En la nota de Joaquín Morales Solá «La oposición no lee los labios de la sociedad» (miércoles 29 de agosto, página 6), dice: «Carrió jura y perjura que ella preguntó de entrada si Macri venía con López Murphy». ¿Es esto correcto? ¿No querrá decir «jura y rejura»?", pregunta Roberto Aguirre.
La expresión es correcta y muy usual. En ella el verbo perjurar no significa ´jurar en falso , sino ´jurar mucho , es decir, ´dar fuerza a lo que se jura . En esta acepción de perjurar , el prefijo per- significa ´intensamente o ´completamente . En esta expresión, perjurar refuerza el significado de jurar , ya de por sí hiperbólico, pues jurar y perjurar no supone que la persona hace realmente un juramento, sino que asegura algo con fuerza e insistencia.
Si no se usa, no puede estar
Desde Bahía Blanca, escribe Javier Piendibene:
"En un programa televisivo para adolescentes, la conductora, que lamentablemente suele ser fuente de lo que no debe decirse, pronunció la palabra «angelado». Hice un comentario a mis hijas sobre lo incorrecto de esa palabra y observé que debía haber dicho «angelical».
"Pasados unos días, en el prestigioso diario LA NACIÓN, en un artículo del 23 de agosto, «La campaña es todo un fiasco», me encontré con la palabra «desangelada». Dado el respeto que siento por los correctores de dicho diario, inmediatamente recurrí al diccionario y verifiqué que desangelado sí está registrado, mientras que angelado no lo está.
"Considerando el prefijo des- ´ausencia de algo , creo que la palabra angelado debiera estar registrada en el diccionario, ya que la ausencia de lo mismo sí está."
No sé en qué sentido habrá usado la conductora la palabra angelado (probablemente una invención del momento), pero si el lector la interpreta como ´que tiene lo que le falta a alguien desangelado , no puede haberla usado en el sentido de ´angelical , pues desangelado significa ´falto de ángel (gracia, simpatía) y angelical no significa ´que tiene ángel .
Pero, cualquiera que sea el significado que queramos atribuirle, un diccionario no puede registrar una palabra que no se usa. El adjetivo desangelado se usa y por eso figura en el Diccionario de la Real Academia Española ( DRAE ), pero * angelado no se usa y no puede figurar. El hecho de que exista desangelado no supone que deba existir * angelado , así como la existencia de descremado no supone la de * cremado en el sentido de ´que tiene crema .
Reuniones electorales
"En la edición del lunes 3, se incurrió en un error que se reitera en épocas electorales. Dicho error consiste en emplear en singular una palabra, comicios , que es, por definición, plural. La enviada especial a Santa Fe escribe: «El comicio, hay que decirlo, se desarrolló con total normalidad». Copiando el DRAE , la palabra comicios proviene del latín comitium .Y en su segunda acepción, que es la aplicable en nuestro caso, significa «reuniones y actos electorales». Como se ve, plural por definición", escribe Adolfo Caballero.
La palabra comicios se usa, como bien dice el lector, solo en plural, pero no puede decirse que es un "plural por definición", pues también es plural, como elecciones , cuando designa un solo acto electoral. Actualmente el DRAE la define como ´elecciones para designar cargos políticos .
En ese sentido, la palabra ya era plural en latín: comitia . Etimológicamente significa ´reunión y designaba una asamblea electoral (aunque en los comicios más antiguos el pueblo no votaba, sino que solo escuchaba los asuntos que se le exponían), una asamblea en la que se elegían magistrados o sacerdotes, se votaban leyes (es un error muy común creer que el Senado romano era un poder legislativo: en la República Romana las leyes se votaban en asambleas populares) o se decidía sobre una guerra o sobre un juicio. En singular, comitium era un lugar del foro donde se celebraban ciertos comicios (no todos).
Apoyo imposible
Escribe Hugo Perini:
"En la columna «Comenzó la lucha por ganar espacios en el cristinismo», del sábado 1º, el autor se pregunta, con relación a una serie de cuadros que se encuentran en la sede de una organización que apoya a la señora de Kirchner, si los artistas vendieron, prestaron o donaron sus obras.
"Entre los pintores mencionados está Carlos Gorriarena, uno de mis favoritos, el que lamentablemente falleció a principios de este año, por lo que obviamente no pudo hacer ninguna de las cosas que se plantea el autor. En el mismo caso está el artista Ricardo Carpani, quien falleció hace unos años."
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