
Vaclav Havel, presidente y humanista
El presidente de la República Checa, Vaclav Havel, deja mañana su cargo tras trece años de ejercerlo. Se trata de una personalidad singular, que ha logrado demostrar que el humanismo como valor central de un dirigente político no está reñido con la globalización ni con la política, en momentos en que ésta parece haberse deshumanizado.
Destacado escritor y activo militante contra la dictadura comunista, sufrió cárcel y persecución durante este régimen, y en reconocimiento de sus valores morales e intelectuales fue elegido por sus conciudadanos para regir los destinos del país, en el complejo momento que configuró la caída del comunismo, la democratización y transformación de la economía hacia el capitalismo, después la incorporación a la OTAN y ahora a la Unión Europea.
La democratización de Checoslovaquia fue llamada la Revolución de Terciopelo, porque tuvo lugar sin violencia y evitándose que un cambio tan rotundo, tras un régimen represivo con decenas de miles de víctimas, produjera caos, anarquía o revanchismo alguno. Vaclav Havel es la personalidad que más acabadamente expresa los valores que determinaron este excepcional proceso.
Poco tiempo después, como presidente, le tocó manejar con éxito la división de su país en dos, cuando Checoslovaquia se dividió en la República Checa y la República Eslovaca. Fue un proceso incruento y consensuado, realizado en el mismo momento que otra región del antiguo Imperio Austro-Húngaro, Yugoslavia, se desangraba en una guerra cruel.
Desde el comienzo, Havel se constituyó en un verdadero puente entre la Europa Occidental y los Estados Unidos y la Europa Central y Oriental que dejaba el comunismo para incorporarse a la democracia y el capitalismo. Alentó con entusiasmo y decisión la incorporación de su país y su región a la OTAN y la Unión Europea, y antes de dejar el cargo ha visto coronados con el éxito sus esfuerzos.
Desde la segunda mitad de los años 90, el campo de acción de Havel se universalizó. En 1997 convocó en el histórico Castillo de Praga a la primera edición del Foro 2000, en el cual reunió a personalidades mundiales de diferentes países, continentes, culturas, religiones e ideologías, en pos de promover el diálogo, el entendimiento, la comprensión y el consenso. Desde entonces Havel ha venido reuniendo este foro en forma anual y seguramente será un ámbito en el cual continuará desarrollando su acción después de dejar el cargo.
Sus discursos constituyen un elemento muy valioso para quienes quieren hacer posible la convivencia entre el humanismo y la política, el humanismo y la globalización. En el que pronunció el 20 de septiembre pasado en Nueva York ante graduados universitarios, realiza un balance de su presidencia: "Se acerca el tiempo en que aquellos que me rodean, el mundo y mi propia conciencia ya no me preguntarán cuáles son mis ideales, ni me preguntarán qué deseo cumplir y cómo quiero cambiar el mundo, sino que comenzarán a preguntarme qué he logrado, qué ideales he cumplido y cuáles fueron los resultados, cómo quiero que sea mi legado y qué clase de mundo quiero dejar detrás de mí".
El legado de un hombre
Dos meses después tuvo a su cargo el discurso inaugural de la Cumbre de la OTAN, que se reunió en Praga, en un momento en que la lucha contra el terrorismo internacional y el posible ataque contra Irak ya dominaban la agenda internacional. Dijo entonces: "Entender a otras personas, otras culturas, otras costumbres y el esfuerzo de no despreciarlas sino construir junto a ellas una red de relaciones basadas en la igualdad obviamente no significa que deberíamos renunciar a nuestros propios criterios o normas y ocultar nuestra convicción para crear un clima agradable. Todo lo contrario: las verdaderas relaciones de amistad no se pueden apoyar en mentiras, solamente podrán crecer de una tierra fértil de sinceridad mutua".
A pedido del Centro de Estudios Nueva Mayoría, el equipo de Vaclav Havel seleccionó los 21 discursos políticos más relevantes que pronunció como presidente, entre 1990 y 2003, los que han sido traducidos al castellano por primera vez y a partir de hoy están disponibles para ser consultados en el sitio del Foro Argentino-Checo ( www.celaforum.org ) y próximamente serán editados, como forma de reconocimiento a Havel pero también como una contribución al esclarecimiento de los valores que deben inspirar la acción política en los países de habla hispana.
Havel ha demostrado que es posible ser político sin claudicaciones. Que es posible ser político y mantener el espíritu abierto a las artes y la cultura. Que es posible ser político y no perder la sencillez y la sensibilidad humana. Ese es su legado.






