Yuan Jian Ping, el candidato chino que aporta a la campaña presidencial de Macri

Residente en el país desde hace 30 años, empresario exportador, es candidato a legislador porteño y ya donó casi US$ 700.000 al proyecto electoral de Pro
Adriana Balaguer
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19 de abril de 2015  

Hace 30 años que vive en Buenos Aires, actualmente en el barrio de Villa Urquiza. Pero nació en noviembre de 1962 en la región china de Fujian, frente a la isla de Taiwan. Sueña con ser el primer diputado chino de la Argentina, gracias a su nominación en el puesto número 13 de la lista de candidatos a legisladores porteños de Pro. Pese a los años que lleva como residente en el país, todavía no tiene un manejo fluido del español, pero exporta vinos y aceites argentinos al mundo. También vende peluches que trae desde su tierra natal en un local del barrio de Once.

Los flashes recién lo descubrieron en la cena de recaudación de fondos para la campaña que hizo Mauricio Macri en La Rural a mediados de marzo. Lideraba un grupo de mesas integradas por 40 representantes de su colectividad. Toda una contribución, si se tiene en cuenta que cada uno pagó un cubierto de 50.000 pesos, aunque según dice una fuente cercana al jefe de Gobierno, Fernando (su nombre en la Argentina) Yuan Jian Ping ya lleva invertidos en la campaña presidencial del macrismo cerca de US$ 700.000.

Hace una semana volvió a ser noticia: inauguró su primer local político, en la esquina de Mendoza y Montañeses, en pleno Barrio Chino. Y empapeló las vidrieras con afiches de Macri, pero también de la dupla Yuan Jian Ping-Rodríguez Larreta, con el slogan "Sigamos con el cambio", escrito con caligrafía china.

Los comerciantes de la zona contribuyeron con el catering del evento (una variada picada china) y el mobiliario necesario para la ocasión. En representación del macrismo asistió el vicepresidente de la Legislatura y primer candidato a diputado, Cristian Ritondo. No fueron de la partida ni Rodríguez Larreta, su elegido en la interna porteña, ni su flamante compañero de fórmula Diego Santilli, principal referente de la Comuna 13 a la que pertenece el nuevo templo macrista.

Desde su nuevo espacio político, Fernando coordina la puesta de mesas y sombrillas en las esquinas del Barrio Chino y controla las actividades culturales que allí se organizan como, por ejemplo, talleres de cocina oriental. "Podría decir que no lo conozco. Lo vi por primera vez en la inauguración de la nueva sede de gobierno. Me lo presentaron como un referente importante con la comunidad oriental en el país. Me pareció muy pintoresco", confió a la nacion un integrante del gabinete macrista que recuerda que quien lo iba paseando por el acto era Carlos Regazzoni, subsecretario del Ministerio de Educación porteño.

El Obelisco en Pekín

Yuan Jian Ping es tigre en el horóscopo chino. Dicen que quienes nacieron bajo este signo son hombres audaces, entusiastas y amantes del poder. Características indispensables para la política. También para llevar adelante, como él, una empresa exportadora de aceites y vinos de alta gama que tiene como principal destino a China. Y que provee alacenas y mesas de "El Obelisco", un restaurante con carnes argentinas al que se lo vincula en Pekín. En la puerta de este espacio gastronómico hay una réplica del emblemático obelisco porteño, que tiene un tercio de la altura del real.

En la ciudad de Buenos Aires, en cambio, Jian Ping es más conocido por su negocio de regalería y juguetería de la calle Larrea al 300, en el barrio de Once. Ting Shen SRL es el nombre oficial de su empresa, una reconocida importadora de peluches. Según consta en su página web, donde se puede comprar online, vende osos por $ 120, elefantes por $ 240 y perros por $ 198. "Los muchachos son terribles, te imaginás que ya le dicen «Peluche»", reveló un macrista de paladar negro que conserva genes peronistas en su ADN político.

A Macri se lo presentaron en 2008, durante un viaje del jefe de Gobierno a China, en una cena con empresarios en Pekín. Desde entonces, ambos han mantenido un discreto contacto. Ya en la Argentina, Rodrigo Herrera Bravo, presidente de la Fundación Diálogos Estratégicos, docente en la Universidad Nacional de Lanús y ex subsecretario de Coordinación de Planes Estratégicos del gobierno porteño, ofició de enlace político entre Jian Ping y el jefe de gobierno, a quien había comenzado a respetar durante su gestión como presidente de Boca Juniors, el club de sus amores.

Tiempo después, y en el marco de la Expo Shanghai 2010, Fernando circulaba por la Legislatura porteña en calidad de vicepresidente de la Cámara de Producción, Industria y Comercio argentino-chino, y mantenía reuniones frecuentes con el entonces presidente de la Comisión de Turismo y Deportes de la Legislatura porteña, Jorge Garayalde.

El candidato chino de Macri fue durante años un referente de otra de las entidades empresarias bilaterales, la Cámara de Comercio Chino-Argentina, donde ocupó el cargo de vicepresidente cuando Julio Werthein fue electo presidente. Y permaneció en el cargo aún durante el primer período de Carlos Spadone, otro de los referentes del comercio bilateral con el gigante asiático. Actualmente no ocupa ningún cargo en dicha institución. Entre sus más queridos tesoros guarda un premio entregado por la embajada china al "Éxito del inmigrante", una excepción si se tiene en cuenta que fue el primer chino residente de la Argentina en recibirlo.

Socio estratégico

Para Mauricio Macri, China es un potencial socio estratégico que vale la pena atender. De hecho, en julio del año pasado, recibió al presidente de la República Popular China, Xi Jinping, y le entregó las llaves de la ciudad. Fue entonces cuando el líder de Pro se refirió a los residentes chinos: "Va a encontrar aquí muchos ciudadanos de su país que formaron una comunidad reconocida por su dedicación al trabajo. Desde el gobierno celebramos esta diversidad y hacemos de ella un valor y un motivo de alegría porque las distintas identidades nos enriquecen a todos, nos hacen mejores personas", expresó. Atento a esas palabras, Fernando sonrió feliz por las perspectivas que vislumbraba. Las propias y las de su futuro jefe político. Pero sobre todo porque Macri le regaló al premier chino la camiseta azul y oro.

Al candidato a presidente, el interés por China le viene de familia. El jefe del clan, Franco, es consejero senior para inversiones chinas en América latina nombrado por la Asociación para la Promoción de la República de China en el Mundo (Cadip) y hasta ostenta el título de Ciudadano Ilustre de Xianxi: un reconocimiento por sus gestiones -que ya llevan dos décadas– entre Asia y América latina, sin olvidar que él fue uno de los principales promotores de la creación de la Cámara de la Industria y Comercio Argentino-China.

En 2011, además, mientras Franco Macri desestimaba la candidatura a presidente de su hijo y confesaba su apoyo a los Kirchner, cerraba una serie de contratos de inversiones entre el gigante asiático y la Argentina que, tal como él mismo confesaba entonces, le dejaban interesantes comisiones (4%). En esa lista figuraban la compra de nuevos vagones y la modernización del tendido ferroviario del Belgrano Cargas, San Martín y Roca, y la de coches de pasajeros último modelo para los subterráneos porteños.

Consciente o no de todo lo que lo une a Macri, Fernando Yuan Jian Ping ya está lanzado a la maratón electoral de su mano. Sabe que quedó muy atrás en las lista, pero no tiene mucho que perder. Además, para graduarse de argentino sólo le faltaba probar con la política. Vivir la experiencia tiene su precio.

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