
El camino del Oro, por ríos y cerros de San Luis
Visitas guiadas a antiguas minas en el valle de Pancanta
1 minuto de lectura'
SAN LUIS.- Un valle salpicado de rojos y violetas intensos, atravesado por ríos cristalinos custodiados por los picos volcánicos de una cadena serrana es el marco natural que, para esta primavera, ofrece el noroeste puntano.
En su seno lo espera el sugestivo Camino del Oro con su río Amarillo, hasta donde el visitante puede llegar para revivir la historia de la ciudad fundada por el marqués de Sobremonte con el nombre de La Carolina, en honor al rey Carlos III de España.
El valle de Pancanta se convierte así en un destino obligado en San Luis, al que se puede acceder para quedarse o visitar en una jornada desde la capital sanluiseña.
A 68 kilómetros al noreste de la ciudad de San Luis es uno de los principales valles de la provincia, atravesado por varios ríos, entre ellos el Grande, que comienza al norte de El Trapiche y La Florida y abarca desde Cañada Honda hasta el nacimiento del valle del Conlara.
Se trata de una penillanura rejuvenecida de la sierra de San Luis, que se encuentra entre los 1700 y 1800 metros de altura. En este paisaje es posible realizar excursiones a caballo o caminatas. Hay hosterías como Las Verbenas, en el corazón del valle, y La Posta del Caminante, en la localidad de La Carolina, donde se puede realizar actividades de turismo minero, búsqueda de oro y turismo aventura.
Un camino pintoresco para recorrer en auto es el circuito serrano central que parte desde San Luis, pasando por villas veraniegas como El Trapiche, La Florida, Río Grande y el dique Antonio Esteban Agüero. Desde allí y a 15 kilómetros por la ruta provincial N° 9 se encuentra la entrada al valle de Pancanta, donde el paisaje comienza a mostrase agreste, con pastizales y vegetación de baja altura, adornado por pircas que siguen las ondulaciones del suelo y se pierden entre las lomas.
Más adelante, cerros y quebradas acompañan al camino seguido de llanos donde brotan vertientes y cruzan pequeños arroyos; se puede observar a lo lejos los picos de las cadenas de cerros volcánicos. La Carolina, a 83 kilómetros de la ciudad de San Luis, por la ruta provincial N° 9, es un pueblito minero recostado el pie del cerro Tomolasta.
A causa de la difusión de su potencial como productor de oro, muchas empresas se dedicaron a la explotación del preciado metal, hace 150 años. Actualmente, este pequeño pueblo de casas construidas en piedras que bordean la única calle central permite internarse en túneles, galerías, piquetes y chimeneas de las extinguidas minas de oro, construidas antaño por los mineros atrapados por la fiebre del oro.
En su interior, llamativas y diversas formaciones minerales como estalactitas, coladas, cristalizaciones, completan el paisaje subterráneo magistralmente descrito y enriquecido por los datos históricos y geológicos que aportan los guías.
La visita se extiende por una hora y media y se puede realizar con un costo de 8 pesos por persona.
Un descenso en rappel de unos 17 metros por la ladera del río Amarillo completa la experiencia, ya que una vez en el río y de la mano de un pirquinero los visitantes pueden aprender los pasos y las herramientas que se utilizan para la extracción rudimentaria de este preciado metal.
En las minas de La Carolina, Buena Esperanza, Romualdo y Extensión se encuentra un túnel de donde se extraía el oro que data de 1792. Construido por los españoles y los ingleses, originalmente contaba con 300 metros de largo y cuatro galerías que salen hacia el costado del túnel principal. En sus paredes se puede observar oxido de hierro, manganeso, carbonato de calcio, azufre y roca volcánica. Cerca de allí, un recorrido obligado es el Camino de la Zorra, que parte desde el túnel hasta la planta de almacenamiento recorriendo el largo total del río Carolina.
Cerca del lugar, el cerro Tomolasta, cono de origen volcánico, es parte de una larga fractura sobre la cual se alinean los cerros de la zona de la localidad de La Carolina y El Morro. El cerro es un extraordinario punto panorámico y tiene una rica historia, ya que desde sus entrañas se sacaba el oro. Se puede acceder a la cumbre en 4x4 o a pie.
Datos útiles
Alojamiento
Hostería Las Verbenas $ 38
Con pensión completa. Sobre ruta provincial N° 9, km 68, valle de Pancanta. www.lasverbenas.com.ar .
Cuenta con una granja ecológica y la posibilidad de realizar campamentismo, cabalgatas o pesca de truchas.
La Posta del Caminante $ 290
Habitación doble, con baño privado. Sobre ruta provincial N° 9, km 83. Ofrece varias excursiones y actividades como cabalgatas, arriadas, trekking y excursiones. www.lapostadelcaminante.com.ar
Rastros quechuas
A los enamorados de las antiguas civilizaciones aborígenes los espera la gruta de Inti Huasi, a 16 kilómetros de La Carolina por la ruta provincial N° 37. Su nombre proviene de una voz quechua que significa casa del sol y está al pie del cerro del mismo nombre. Hace 8000 años fue habitada por grupos indígenas nómadas que se trasladaban, según las estaciones del año, desde las sierras altas hacia los valles para conseguir comida.
En el interior dejaron su impronta en las paredes rocosas aunque actualmente la naturaleza imposibilita su visión, debido a varios procesos erosivos.
Los importantes hallazgos de piezas óseas y puntas de flechas permitieron una aproximación a la cultura ayampitín.






