Luz y fuerza
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El lunes me vi obligada a ir al supermercado. Con la heladera llena (bueno, llena está la de mi mamá, la mía tenía agua, manteca, condimentos, yogurt, queso y una caja de pasta rellena... ustedes entenderán) amanecí el miércoles para desayunar e irme a trabajar. Tenía dos luces prendidas (living y cocina) y encendí el aire acondicionado porque durante la noche me había muerto de calor. En general, suelo ser bastante cuidadosa con esas cosas. No estoy nunca con todo prendido y si prendo el aire lo pongo en 23 grados.
Mientras me hacía unas tostadas se cortó la luz. Pensé en la heladera, en mi "compra grande", y en qué-hice-yo-para-merecer-esto. Salí al palier y vi que había luz y ascensor. Me asomé a la ventana que da a la parte interna del edificio y escuché ruidos de radio y televisión. Todo estaba en su lugar.
Me hice un poco la canchera y abrí el tablero de la cocina como si entendieses algo. Todo parecía normal, todo en on. Busqué el teléfono del encargado suplente (Pablo está de vacaciones) que vino abrochado a las expensas y lo llamé. Al parecer hay otro tablero de todo el edificio en planta baja, que marca el consumo –o vaya uno a saber qué cosa– de cada departamento. Cuando bajé me mostró dos piezas (de ahora en más "los cosos") y me dijo que estaban saturadas y rotas.
Antes de mudarme vino un electricista a ponerme algunas lámparas y a chequear la instalación eléctrica. Jamás se me ocurrió decirle que vaya a ver el tablero de abajo a ver si había que cambiar algo. Al parecer, el corte de luz no tenía que ver con que yo consumía demasiada energía, sino con que estos "cosos" eran viejos, nunca nadie los había cambiado.
El encargado me dijo que él podía cambiarlo y le di plata. Ya estaba llegando tarde al trabajo y no se me ocurrió otra solución más rápida. Pensé en mi heladera y en mi freezer y no lo dudé. A las dos de la tarde lo llamé de vuelta y el problema estaba solucionado. Me costó solo dieciséis pesos y no me pareció tan terrible. Usen mi (mala) experiencia: cuando llamen a un electricista o antes de mudarse pídanle a alguien que controle el tablero de abajo del edificio.
Cuando llegué a mi casa a la tarde todo funcionaba bien. En la heladera nada parecía haber perdido la cadena de frío y no tenía ni una lamparita quemada. En mi casa tengo casi todo bajo consumo y no sabía cómo iban a reaccionar ante la baja de tensión. Antes de mudarme no tenía demasiado presupuesto para la iluminación, así que en mi habitación y en el living improvisé esto.

Investigando un poco en una ferretería grande del centro, vi que no todas las bajo consumo son esas alargadas feas, sino que también hay algunos diseños amigables con luz cálida (nota: nunca compren luz fría, es la blanca y hace muy mal a la vista). Compré varias de estas y le dije al electricista que me arme un ramo. Le hice un dibujo y quedó bastante parecido. Arriba de la mesa del living puse una que me compré en el Puerto de Frutos del Tigre por 120 pesos, y adentro también tiene una bajo consumo tipo globo como las otras.

¿Cómo vienen llevando la parte eléctrica de sus departamentos? ¿Tuvieron cortes de luz? A mí por suerte no me tocaron grandes cortes, pero me aterra la idea de perder comida o que se me arruine algún aparato.
Al fin viernes. Buen fin de semana para todas.
Tina
tinavivesola@gmail.com
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