
Aldo Tessio
El fallecimiento
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A los 90 años, falleció anteayer en Santa Fe el doctor Aldo Emilio Tessio, político de impecable trayectoria pública, a quien se recuerda especialmente por su progresista gestión como gobernador de esa provincia entre 1963 y 1966.
Nacido el 28 de octubre de 1909 en Esperanza, desde joven se identificó con la Unión Cívica Radical, partido por el que llegó a su primer puesto electivo como concejal de su ciudad natal.
Graduado de abogado en la Universidad Nacional del Litoral, tuvo su bufete en Santa Fe, aunque la militancia ocupó sus mayores desvelos.
En representación de la UCR se desempeñó como convencional en la Asamblea Nacional Constituyente de 1957 y en la convención provincial que, en 1962, reformó la Ley Fundamental. También ocupó una banca en la Cámara de Diputados de la Nación entre 1960 y 1962.
Entre el 12 de diciembre de 1963 y junio de 1966 manejó los destinos de Santa Fe, convirtiendo la administración provincial en un ejemplo de decencia, austeridad y progreso.
Durante su gestión se impulsaron importantes obras de infraestructura, como la autopista Santa Fe-Rosario, se produjeron avances significativos en la construcción del túnel subfluvial Hernandarias, se puso en marcha un plan de colonización rural en el Norte y se realizaron planes de vivienda.
Tras el golpe de Estado de 1966, que derrocó al presidente radical Arturo Umberto Illia, de quien ayer se cumplieron diecisiete años de su muerte, Tessio continuó desarrollando una infatigable actividad partidaria. Defendió a presos políticos y apoyó los movimientos de protesta del gobierno militar encabezado por el general Juan Carlos Onganía.
Seis años más tarde, en 1972, fundó en Santa Fe, con algunos correligionarios, el Movimiento de Renovación y Cambio, corriente interna del radicalismo surgida para apoyar el liderazgo de Raúl Alfonsín.
En 1983, con Alfonsín en el poder nacional, Tessio fue designado embajador itinerante para la paz, tarea afín a su militancia en el Consejo Mundial por la Paz y en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, a la que respaldó desde su creación.
Fue docente universitario hasta que el gobierno de Onganía avasalló los círculos académicos y obligó a muchos intelectuales a exiliarse.
En silencio y con la modestia y sencillez que marcaron sus días de militante radical, pasó sus últimos años en Santo Tomé.
Sus restos fueron velados en el Comité Provincial de la UCR y serán inhumados hoy, a las 8.45, en el cementerio municipal, previo paso por la Casa de Gobierno, donde se le rendirá un homenaje.



